INTERNACIONAL

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Estados Unidos, Francia, la Unión Europea y varios países árabes pidieron el miércoles (25.09.2024) un «alto el fuego inmediato de 21 días» en Líbano, donde los ataques entre Israel y Hezbolá amenazan con envolver a Oriente Medio en una guerra total, según una declaración conjunta emitida por la Casa Blanca.
«Pedimos un alto el fuego inmediato de 21 días en la frontera entre Líbano e Israel para dar una oportunidad a la diplomacia para alcanzar una solución diplomática» a la situación en Líbano y Gaza, reza el texto.
Estados Unidos, Francia, la UE, Australia, Canadá, Alemania, Italia, Japón, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar firman la declaración.
El responsable de Exteriores de la Unión Europea se mostró visiblemente frustrado, a principios de esta semana, cuando pidió una desescalada en el Líbano y el respeto a una antigua resolución de la ONU, creada para poner fin a las hostilidades entre Israel y Hezbolá.
«Se adoptó en 2006. ¡Dios mío, hace casi 20 años! Hace casi 20 años. Sigo pidiendo que se implemente», dijo Josep Borrell a los periodistas.
«Estamos casi en una guerra en toda regla. Estamos viendo más ataques militares, más daños, más daños colaterales, más víctimas», dijo. «Los civiles en el Líbano están pagando un precio intolerable e inaceptable», afirmó.
Borrell habló al margen de la reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York y, al margen, es precisamente donde parece haber permanecido la Unión Europea durante casi un año de conflicto en Gaza y a lo largo de la frontera entre Israel y el Líbano, tratando y fracasando a la hora de cambiar el rumbo diplomáticamente.
Ahora, el bloque está haciendo nuevos esfuerzos para enfriar las tensiones. Pero los funcionarios albergan pocas ilusiones sobre el impacto que puede tener Europa, mientras Israel intensifica sus ataques contra Hezbolá en grandes franjas de el Líbano, y el grupo militante continúa disparando contra Israel.
En teoría, la UE podría tener cierta influencia sobre el Gobierno israelí. Si bien Israel ocupa el puesto 25 en la lista de socios comerciales del bloque, la UE es el número uno para Israel. Según la Comisión Europea, en 2022, el 31,9 % de las importaciones de Israel procedió de la UE, de 27 miembros, y más de una cuarta parte de las exportaciones de ese país se dirigió al bloque.
Los críticos con el bombardeo israelí en Gaza, tras los ataques terroristas de Hamás en octubre pasado, han pedido a la UE que utilice esta influencia potencial, y que se consideren las sanciones contra Israel por supuestas violaciones del derecho internacional.
Si bien cualquier otra cosa, que no sean restricciones limitadas a los colonos israelíes violentos, parece descartada, el bloque acordó en mayo apostar por el diálogo con Israel para exigir respuestas sobre su cumplimiento de las regulaciones de derechos humanos en el acuerdo que rige el comercio con la UE.
Pero en la práctica, esta solicitud no ha dado ningún resultado. Ahora, mientras Israel y Hezbolá parecen ignorar los nuevos llamados de la UE y otras naciones para que se desescalen las tensiones en el Líbano, está resurgiendo el debate sobre las posibles respuestas.
El factor clave, que limita la capacidad de la UE para actuar en cualquier dirección en este ámbito, es la propia UE. Las decisiones de política exterior requieren el respaldo unánime de los 27 países del bloque y, casi un año después, los Estados miembros siguen demasiado divididos como para tomar cualquier decisión sobre el Medio Oriente.
«Europa se ha convertido en un mero espectador impotente», dijo a DW Karim Bitar, del Instituto de Asuntos Internacionales y Estratégicos de París.
«Aunque muchos habitantes del Medio Oriente hubieran querido que Europa desempeñara un papel importante, se dan cuenta de que, en última instancia, los europeos están divididos y que la mayoría de ellos seguirá el ejemplo de Estados Unidos», dijo Bitar, quien también es catedrático de la Universidad Saint Joseph, en Beirut.
En su discurso ante la Asamblea General de la ONU el martes (24.9.2024), el presidente estadounidense, Joe Biden, dijo que una «solución diplomática» todavía estaba al alcance y que Estados Unidos estaba «trabajando incansablemente» para garantizar que los residentes del norte de Israel y el sur del Líbano pudieran regresar a casa.
Su administración también ha estado involucrada en intentos, hasta ahora infructuosos, de negociar un acuerdo de alto el fuego en Gaza, entre Israel y Hamás.
«Podemos esperar muy pocos cambios hasta después de las elecciones presidenciales [estadounidenses]», dijo Bitar.
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