Trump revoluciona Europa, por Norberto Zingoni

OPINIÓN

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Presidente electo norteamericano, Donald Trump (extracto) / Foto: Gage Skidmor

Por Norberto Zingoni*, escritor, abogado, exjuez, corresponsal de LaCity.com.ar en Europa.

Lectura: 3 minutos

El mismo cansancio, el mismo hastío del ciudadano norteamericano que llevó a Donald Trump a la presidencia, es el que siente el ciudadano europeo ante las direcciones de la Unión Europea. Un atildado burócrata de 20.000 euros al mes le ordena desde Bruselas a un agricultor en Asturias cómo plantar tomate o a un bodeguero en Burdeos que fertilizante usar para la uva, o a un ganadero en Portugal como cuidar la vaca (los burócratas no vieron una en su vida). Con sus normativas fundadas en el «cambio climático para todos» hicieron un desastre en la agricultura y ganadería europea. Se cargaron todas las fuentes de energía convencionales. Conclusión: dependen del gas de Rusia.

Durante el COVID-19 la Comisión Europea centralizó la compra y distribución de las vacunas para toda Europa. Conclusión: corrupción y muertes evitables.

No solo son ineficientes: en el Parlamento Europeo secuestraron 600 000 euros en efectivo en los despachos de políticos socialistas por coimas del estado de CatarMarruecos y Mauritania a cambio de influencia para el mundial de Catar de 2022.

Trump fue muy crítico con la OTAN en su anterior gobierno. La guerra que está destruyendo Ucrania tuvo su origen en que la OTAN quería poner una base militar en Ucrania. Rusia quiere volver a la «gran Rusia» e invade Ucrania. La Unión Europea no presiona para la paz, al contrario, envía armas a Ucrania. A pocos días de su elección Trump criticó a los EE. UU, a la OTAN y a la Unión Europea por aumentar la conflictividad en la región y prometió terminar con esa guerra inicua; y terminar con el dolor de los ciudadanos.

Este verdadero abuso de poder de la burocracia de la Unión Europea es lo que está en riesgo con el triunfo de Trump.

Lo curioso de este momento político es que han surgido partidos políticos de derecha que cuestionan al poder establecido cuando antes la contestataria era la izquierda.

Estos grupos de «la nueva derecha» ya son gobierno en Italia, Hungría y fueron hasta hace muy poco en Polonia. Se apuntan a gobernar sus países (y seguramente contarán con el apoyo de Trump en las próximas elecciones): Le Pen en Francia, VOX en España, Chega en Portugal, Alternativa para Alemania y muchos otros. Hay un cambio de signo en la política mundial.

Y, lo más importante: termina el predominio cultural que, hábilmente diseñó el comunismo derrotado política y militarmente a partir de la caída del muro. Pensadores marxistas franceses plantaron las bases de la deconstrucción de la civilización occidental (Marx: destruir la civilización occidental desde dentro). Las ideas de izquierda de Lyotard, Derrida, la escuela de Frankfurt, Marcuse invadieron la universidad y los medios de comunicación, no solo de Francia sino que se expandieron a los estados Unidos. Y de ahí a los gobiernos de izquierda y al copamiento de las instituciones de la Unión Europea.

Podemos decir entonces que la cultura izquierdista woke, el feminismo radical, el lenguaje inclusivo, la disolución de la familia, el relativismo cultural llega a su fin en Europa. Tendrán que buscar otro sitio y otros argumentos los 50 grandes jerarcas que se reunían en Davos y programaban un gobierno mundial para ocho mil millones de habitantes.

Otro artículo escrito por Norberto Zingoni: Crisis del partido justicialista

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