Oposición consigue instalar a juez en Wisconsin

INTERNACIONAL

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Juez Susan Crawford / Foto: Susan Crawford for Wisconsin

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«Esta noche, los habitantes de Wisconsin se pusieron de pie y dijeron en voz alta que la justicia no tiene precio: nuestros tribunales no están en venta», aseguró la magistrada Susan Crawford en su cuenta de X.

Crawford, respaldada por los demócratas, ganó las elecciones a un puesto del Tribunal Supremo de Wisconsin, manteniendo la mayoría progresista de la corte estatal, a pesar de la campaña del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y de su mano derecha Elon Musk para lograr un vuelco conservador.

El resultado supone un traspie para Musk, el hombre más rico del mundo, que invirtió millones de dólares en la contienda e hizo una activa campaña en su red social, X, para intentar decantar la mayoría del Supremo de Wisconsin del lado conservador.

Musk llegó a entregar incluso dos cheques de un millón de dólares en Wisconsin y, en el proceso, aprovechó para volver a criticar duramente a los medios tradicionales: «El propósito de los cheques de un millón de dólares es simplemente llamar la atención. Cuando hago estas cosas, es inevitable que los medios pierdan la cabeza», dijo.

Wisconsin, un «estado bisagra» que dio la victoria a Trump

Los comicios judiciales de Wisconsin, un «estado bisagra» que en noviembre pasado dio la victoria a Trump ─junto con Pensilvania, Michigan, Carolina del Norte, Nevada, Georgia y Arizona─, han sido interpretados como un referéndum a los primeros meses de mandato del republicano y a la enorme influencia de Musk en la Casa Blanca.

Crawford, jueza del condado de Dane, venció al candidato conservador, Brad Schimel, juez del condado de Waukesha, quien recibió el respaldo de Trump en la recta final de la campaña.

La Corte está compuesta actualmente por cuatro jueces progresistas y tres conservadores, de manera que la elección de Crawford mantendrá la mayoría progresista.

Musk se encuentra inmerso en un proceso judicial con los tribunales de ese estado por una ley que no permite a los fabricantes de vehículos tener sus propios concesionarios y obliga a que los comercialicen otros.

La elección llega cuando el tribunal debe decidir sobre algunos derechos sociales, como el que permite el aborto, que el estado autoriza hasta las 20 semanas de gestación, o los de las personas trans.

Susan Crawford (1965), que contaba con el apoyo explícito de grandes figuras del Partido Demócrata como el expresidente Barack Obama (2009-2017), es reconocida por su lucha y defensa de los derechos reproductivos, laborales y electorales.

Los despidos de hasta 10.000 trabajadores en las principales agencias de salud de Estados Unidos comenzaron este martes (01.04.2025), en el marco de una gran reestructuración de la plantilla del gobierno federal ordenada por el presidente Donald Trump.

A los despidos que comenzaron este martes, hay que sumar otro recorte de 10.000 empleados en el sector en el marco del programa de bajas voluntarias y jubilaciones anticipadas emprendido por Trump y su mano derecha, Elon Musk.

Así, la plantilla del Departamento de Salud y sus agencias pasarán de 82.000 a 62.000, según un comunicado del Gobierno emitido la semana pasada.

El ahorro estimado será de 1.800 millones de dólares anuales, una gota en el mar del presupuesto del Departamento de Salud y Servicios Humanos, que asciende a 1,8 billones de dólares.

El secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., declaró la semana pasada que los despidos forman parte de una reforma mayor en su departamento, con el objetivo de reenfocar los esfuerzos hacia la prevención de enfermedades crónicas.

Es un «momento difícil para todos nosotros (…) nuestros corazones están con aquellos que han perdido sus empleos», dijo Kennedy.

Los despidos afectan al Departamento de Salud y a las agencias federales encargadas de aprobar nuevos medicamentos (FDA), responder ante epidemias (CDC) o realizar investigación médica (NIH).

Despidos en medio de brote de sarampión

«Pero la realidad está clara: lo que hemos estado haciendo no ha sido trabajar», dijo Kennedy al quejarse de que los «estadounidenses están cada vez más enfermos cada año» a pesar del aumento del gasto en las agencias federales que ejecutan las políticas de salud pública del país.

Según fotos y testimonios publicados en redes sociales, los empleados se enteraron de su despido temprano el martes mediante correo electrónico o cuando sus tarjetas de acceso dejaron de funcionar.

Según medios estadounidenses, altos cargos de estas agencias como Jeanne Marrazzo, quien había reemplazado a Anthony Fauci ─hombre clave durante la pandemia─ a cargo de una de las ramas del NIH, se les ha ofrecido relocalizarse en lugares aislados de Alaska u Oklahoma.

«La FDA, tal como la conocíamos, se acabó, ya que la mayoría de los líderes con conocimiento institucional y una comprensión profunda del desarrollo y seguridad de productos ya no están empleados», dijo Robert Califf, ex comisionado de la agencia durante las administraciones de Barack Obama y Joe Biden.

La medida se produce en medio del peor brote de sarampión en años en Estados Unidos y ante crecientes temores de que la gripe aviar pueda provocar la próxima pandemia humana.

Kennedy ha alarmado a los expertos en salud con su retórica que minimiza la importancia de las vacunas, e incluso sugirió que la gripe aviar se extienda libremente entre las aves de corral en Estados Unidos.

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