INTERNACIONAL

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El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, describió este lunes (14.07.2025) las relaciones de su país con Rusia como las «más valiosas estratégicamente» entre dos potencias en el mundo durante una reunión en Pekín con su homólogo Serguéi Lavrov.
Pekín y Moscú reforzaron en los últimos años sus lazos políticos y económicos, coincidiendo con la ofensiva rusa en Ucrania y las tensas relaciones de ambos países con Estados Unidos y con la Unión Europea.
En su reunión con Lavrov el domingo, Wang dijo que «las relaciones China-Rusia son las más estables, más maduras y más valiosas estratégicamente entre dos grandes potencias en el mundo actualmente», según un resumen de la cancillería china.
«El enfoque actual es (…) profundizar la cooperación estratégica integral, promover el desarrollo y la revitalización de cada parte y responder conjuntamente a los desafíos que trae un mundo turbulento y cambiante», agregó.
El comunicado ministerial señala que los dos diplomáticos «intercambiaron puntos de vista sobre la península de Corea, la crisis ucraniana, la cuestión nuclear de Irán y otros asuntos».
Actor neutral
El boletín de Pekín no menciona las relaciones con Estados Unidos que, según Moscú, también estuvieron en la agenda de la reunión.
El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso afirmó que Lavrov y Wang hablaron de otras «cuestiones candentes» como la guerra en Gaza.
China se reivindica como un actor neutral en el conflicto entre Rusia y Ucrania y nunca ha denunciado la invasión de la antigua república soviética en 2022, que desencadenó la guerra.
Sin embargo, su cercanía política y económica con Moscú hacen que los aliados de Kiev hayan tildado a Pekín de «facilitador» del conflicto.
China regularmente pide el fin de los combates y acusa a los países occidentales de alargar la contienda al respaldar con armas a Ucrania.
China reiteró este martes (27.05.2025) que nunca ha suministrado armas letales «a ninguna de las partes involucradas» en la guerra en Ucrania después de que Kiev volviera a asegurar que Pekín provee de materiales y equipos militares a la industria armamentística rusa.
«Nunca hemos provisto de armas letales a ninguna de las partes involucradas en el conflicto y hemos controlado estrictamente los artículos de uso dual civil y militar. Ucrania sabe esto muy bien», señaló hoy la portavoz de Exteriores Mao Ning en rueda de prensa.
La vocera agregó que China se opone a «acusaciones infundadas» y a «manipulaciones políticas» en respuesta al jefe del Servicio de Inteligencia Exterior ucraniano, Oleh Ivashchenko, que afirmó el lunes a medios ucranianos que «Kiev puede confirmar que Pekín suministra materiales y equipos importantes a 20 fábricas militares rusas».
El mes pasado, Ucrania ya había acusado a China de brindar asistencia militar directa a la industria armamentística rusa. Según Ivashchenko, su país tiene datos que confirman que «China suministra máquinas, productos químicos especiales, pólvora y componentes específicos para las industrias manufactureras rusas de Defensa».
Postura ambigua
Desde el comienzo de la guerra en Ucrania, China ha mantenido una postura ambigua sobre el conflicto, desde la cual ha pedido respeto para «la integridad territorial de todos los países», incluida Ucrania, y atención para las «legítimas preocupaciones de todos» los Estados, en referencia a Rusia.
Así, Pekín se ha opuesto a sanciones «unilaterales» contra Moscú y pedido una solución política al conflicto. Occidente ha acusado a China de apoyar la campaña militar rusa, algo que siempre ha negado, y de abastecer a Vladímir Putin de componentes clave que necesita para producir armamento.
Los países europeos también han pedido reiteradamente al líder chino, Xi Jinping, que utilice su influencia sobre Putin para que detenga el conflicto, si bien algunas voces sostienen que China priorizó afianzar sus relaciones con Rusia, país del que ha estado importando petróleo y gas a menor coste.
El presidente chino, Xi Jinping, visitó Moscú para asistir al Desfile del Día de la Victoria, en el que su homólogo ruso, Vladímir Putin, hizo un despliegue de poderío militar. El desfile, con motivo del 80 aniversario del triunfo soviético sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial, pretendía mostrar la resiliencia y las ambiciones de Rusia en el escenario mundial.
En el Kremlin, Xi declaró que Pekín está junto a Moscú contra la «intimidación hegemónica»,en alusión a la ofensiva arancelaria del presidente estadounidense, Donald Trump, y a las sanciones impuestas a Rusia por su invasión de Ucrania. «La confianza mutua entre China y Rusia se profundiza cada vez más, con una cooperación pragmática que forja un vínculo inquebrantable», afirmó Xi.
Björn Alexander Düben, experto en relaciones ruso-chinas de la Universidad china de Jilin, considera que la visita tiene un «elemento altamente simbólico» y destaca que Xi «dedica más tiempo a su interacción con Putin que prácticamente cualquier otro líder internacional».
Rusia necesita a China más que nunca
Mientras las sanciones occidentales ahogan la economía rusa, Moscú cuenta cada vez más con Pekín como salvavidas para las exportaciones de energía y materias primas.
China se ha convertido en el principal socio económico de Rusia, con un comercio bilateral que ascendió a 244.000 millones de dólares en 2024. En febrero de 2022, ambos países sellaron una cooperación económica, militar y diplomática «ilimitada» para contrarrestar la influencia occidental.
Desde el inicio de la guerra de Ucrania, las exportaciones rusas a China se incrementaron en un 63 por ciento, hasta alcanzar unos 129.300 millones de dólares, mientras que las importaciones chinas han contribuido a reforzar la economía de Moscú en tiempos de guerra, uniendo más que nunca a ambas naciones.
Al tiempo que mantenía su neutralidad en la guerra, Pekín llegó a un acuerdo con el Kremlin para comprar petróleo y gas ruso a precios reducidos. Rusia es ahora la principal fuente de crudo para China, con cerca de una quinta parte de las importaciones.
Cooperación militar
Ambas potencias también han estrechado sus lazos militares, compartiendo tecnologías de defensa de vanguardia.
Aunque la economía rusa ha resistido las sanciones occidentales mejor de lo que esperaban la mayoría de los expertos, sin el apoyo económico de China, Moscú se encontraría sumido en un «profundo desastre», indica Düben a DW. Y agrega que Pekín le ha dado acceso a productos manufacturados y tecnologías que no puede producir ni comprar en Occidente.
Según el académico, sin los productos de doble uso (civil y militar) de China, «las fuerzas armadas rusas probablemente no podrían continuar su campaña militar contra Ucrania».
Los aranceles de Trump
En sus relaciones con Washington, Pekín se ha mostrado desafiante, pero calculador. «China se está posicionando como un contrapeso firme a un EE. UU. errático y proteccionista, mostrando su alianza con Moscú como un cimiento de la estabilidad mundial», comenta Düben.
Con los aranceles de Trump y los mercados estadounidenses cerrados de golpe para los exportadores chinos, estos pueden tratar de explorar nuevas oportunidades en el mercado ruso, aunque sea mucho más pequeño. Eso sí, primero tendrán que sortear las sanciones secundarias impuestas por EE. UU. para impedir que entidades de terceros países exporten a Rusia, lo que ha hecho que muchos bancos chinos vacilen a la hora de trabajar con sus homólogos rusos.
«Estas sanciones secundarias han demostrado ser un gran factor de irritación en la interacción económica sino-rusa y un obstáculo sustancial para seguir ampliando el comercio», dice Düben. «Pero, a medida que las relaciones comerciales con EE. UU. pierden atractivo para Pekín, los bancos chinos y otras empresas podrían estar más inclinados a ignorar las amenazas de sanciones estadounidenses en sus tratos con empresas rusas».
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