INTERNACIONAL

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Después de la época de descolonización en África, dejando atrás el período de la Guerra Fría, comenzaron las nuevas naciones a tomar nota de las dificultades para gobernar con presupuestos ajustados. Cobrar impuestos en países de escasa actividad productiva parecía una quimera, como lo fue.
Buscaron la solución en otros terrenos, y allí encontraron a Washington con la billetera repleta para frenar al comunismo. Surgió la ayuda internacional, encarnada en la agencia federal USAID que se volvió particularmente generosa con fondos de los norteamericanos, plomeros y carpinteros entre otros, que debían sostener a gobiernos africanos cada vez mas corruptos. Trump no tuvo contemplaciones, pese al grito en el cielo de los demócratas, políticos de corazón blando y ayuda generosa con el dinero de otros, y cortó el chorro de plata.
El presidente Donald Trump pidió al Congreso estadounidense aprobar la supresión de 4.900 millones de dólares de ayuda internacional, indicó este viernes (29.08.2025) la Casa Blanca.
Este anuncio aumenta las probabilidad de parálisis del Estado federal a fines de septiembre, ya que los demócratas advirtieron que cualquier recorte a fondos ya aprobados aniquilaría una negociación para evitar el famoso «shutdown» después del 30 de setiembre.
El recorte «afecta programas del Departamento de Estado así como de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y programas de asistencia internacional», precisa la carta enviada al presidente republicano de la Cámara de Representantes y compartida por la oficina de presupuesto de la Casa Blanca.
El presidente Trump «siempre pondrá a EE. UU. PRIMERO», escribió la oficina en X. Según el New York Post, que reveló la información el jueves por la noche, la gran mayoría de los recortes ─3.200 millones de dólares─ afectarían los fondos asignados a la USAID.
Trump ya había congelado miles de millones de dólares destinados a ayuda internacional desde su regreso a la Casa Blanca y desmanteló formalmente la USAID, que fue absorbida por el Departamento de Estado, encargado de la diplomacia estadounidense.
La agencia humanitaria más importante a nivel mundial, USAID estaba involucrada en programas de salud y ayuda de emergencia en alrededor de 120 países.
En julio, un estudio internacional reveló que el colapso de los financiamientos estadounidenses destinados a la ayuda internacional podría provocar más de 14 millones de muertes adicionales para 2030 entre las personas más vulnerables, de las cuales un tercio serían niños.
Mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, congela miles de millones en financiación para las principales universidades hasta que cedan a una lista de exigencias, la Unión Europea (UE) ve una oportunidad de atraer a las mejores mentes científicas y académicos al bloque.
La Comisión Europea y varias universidades europeas han anunciado una serie de programas destinados a ofrecer libertad académica a los investigadores estadounidenses si se trasladan a Europa, especialmente a los que están en el punto de mira de la administración Trump en los campos de la inmunología y las enfermedades transmisibles, el cambio climático y las ciencias sociales relacionadas con los estudios de género, la diversidad y la migración.
Los académicos europeos han afirmado que, a medida que sus homólogos en Estados Unidos se enfrentan a injerencias políticas y a la pérdida de puestos de trabajo, se ven obligados a actuar y ofrecer toda la ayuda que puedan.
Universidades europeas abren las puertas a los investigadores estadounidenses
«Es indignante, injustificado» dijo por teléfono a DW Maria Leptin, presidenta del Consejo Europeo de Investigación (ERC), el organismo público del bloque para la investigación científica y tecnológica. «Tengo muchos amigos y colegas en EE. UU. y es estremecedor ver lo que está pasando allí».
Jan Danckaert, rector de la Vrije Universiteit Brussel (VUB), lo describió como «doloroso».
«Los investigadores deberían estar protegidos en la medida de lo posible de la influencia política. Pero en EE. UU. vemos precisamente lo contrario. El Gobierno interfiere por motivos políticos», declaró Danckaert a DW.
La VUB ha asignado fondos y establecido un punto de contacto para informar a destacados académicos que deseen trasladarse a Bruselas, en particular «excelentes investigadores que trabajan actualmente en EE. UU. y que ven amenazada su línea de investigación».
«Pensamos que sería bueno hacer publicidad específica en Estados Unidos», dijo, «porque los becarios estadounidenses ven un recorte abrupto de la financiación y podrían estar interesados en continuar su línea de investigación con nosotros en Bruselas».
Espacio Seguro para la Ciencia
La Universidad de Aix-Marsella (AMU), en Francia, ha puesto en marcha el programa Espacio Seguro para la Ciencia, con el fin de captar hasta 15 científicos estadounidenses que puedan sentirse amenazados u obstaculizados en su investigación y deseen continuar su trabajo en un entorno propicio para la innovación, la excelencia y la libertad académica.
«Creemos que podemos recaudar hasta 15 millones de euros (17 millones de dólares) para un programa de tres años y trabajaremos con las instituciones locales para acoger a unos quince investigadores», reza una declaración de Eric Berton, Presidente de la Universidad de Aix-Marsella, en la página web de la institución.
La UE promete visados más fáciles
Ekaterina Zaharieva, Comisaria Europea de Startups, Investigación e Innovación, declaró que la UE seguía de cerca los últimos acontecimientos al otro lado del Atlántico y estaba dispuesta a ayudar. «Europa los ve», dijo, tranquilizando a los académicos estadounidenses, al tiempo que presentaba Europa como un lugar atractivo para proseguir sus investigaciones.
En una carta firmada por doce gobiernos europeos ─entre ellos los de Alemania, Francia, República Checa, Austria, Eslovaquia, Grecia y dos países bálticos─, se pide a la Comisión medidas concretas para atraer a los investigadores estadounidenses.
En respuesta, la UE ha dicho que está trabajando en una nueva estrategia de visados que se dará a conocer a finales de este año, y ha puesto en marcha un nuevo proyecto para conceder subsidios más elevados y periodos de contratación más largos a los investigadores de alto nivel que se trasladen a Europa.
Paralelamente, la UE ha decidido duplicar las subvenciones concedidas a los científicos y becarios elegidos por el Consejo Europeo de Investigación, que evalúa las solicitudes de todo el mundo.
Zaharieva declaró que el ERC ofrece actualmente un complemento de 1 millón de euros para gastos de traslado, pero la UE aumentará esta cantidad a 2 millones de euros este año. Esto aumentará la subvención total inicial a 3,5 millones de euros y la avanzada a 4,5 millones de euros para cada becario para un período de cinco años, lo que les permitirá establecer un equipo de investigación si es necesario.
Además, la UE ha decidido consagrar la libertad de investigación científica en la legislación comunitaria para aumentar su atractivo entre los académicos y ofrecerles la seguridad que necesitan para trasladar su vida al extranjero.
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