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El primer ministro Sébastien Lecornu propuso este martes (14.10.2025) al Parlamento suspender la impopular reforma de las pensiones de 2023 hasta las próximas elecciones presidenciales, prevista para 2027, con miras superar la profunda crisis política que sacude Francia.
La suspensión de esta reforma es una de las líneas rojas de la oposición socialista para no sumar sus votos a los del resto de la izquierda y la extrema derecha para derribar el tercer gobierno del presidente Emmanuel Macron en menos de un año.
El retraso de la edad de jubilación de 62 a 64 años para 2030 y el aumento a 43 años de la cotización necesaria para una pensión completa a partir de 2027 cristalizan desde su adopción en 2023 el descontento con la política del presidente centroderechista.
Lecornu, de 39 años, precisó que no habrá ningún retraso de la edad «hasta enero de 2028», como solicitó el primer sindicato francés CFDT, y la duración de la cotización permanecerá también congelada en «170 trimestres hasta enero de 2028».
Pero en un momento en que la segunda economía de la Unión Europea se encuentra bajo presión para reducir su elevada deuda pública (115,8% del PIB) y llevar el nivel de déficit público por debajo de 5% del PIB en 2026, advirtió que la suspensión tendrá un costo.
Esta medida, que beneficiará a 3,5 millones de franceses, costará 400 millones de euros en 2026 y 1.800 millones en 2027, precisó Lecornu, que señaló que deberá ser «compensada con ahorros».
El anuncio ocurre horas después de la presentación de su proyecto de presupuestos para 2026, que prevé un esfuerzo fiscal de 30.000 millones de euros, en gran parte por una reducción del gasto público.
La suspensión de la reforma de las pensiones divide al oficialismo. Macron había rechazado hasta el momento ceder a este reclamo que pedían la oposición de izquierda y los sindicatos desde hace más de dos años.
El presidente Emmanuel Macron nombró este domingo (12.10.2025) el nuevo gobierno de su primer ministro centroderechista Sébastien Lecornu, en el que destaca la entrada de funcionarios con perfil técnico en plena crisis política en Francia.
Esto justo una semana después del último ejecutivo, que duró solo 14 horas. Aunque Lecornu, de 39 años, dimitió el lunes, el presidente le renovó su confianza el viernes para seguir al frente.
Entre las novedades dentro del gabinete de 34 miembros figuran el nombramiento del prefecto de policía de París, Laurent Nuñez, como ministro del Interior, y del jefe de la compañía nacional de trenes SNCF, Jean-Pierre Farandou, al frente de la cartera de Trabajo.
Entre los nuevos ministros con perfil técnico también figuran el alto funcionario Édouard Geffray (Educación Nacional) y la presidenta de la organización no gubernamental ecologista WWF, Monique Barbut (Transición Ecológica).
Del lado político, Lecornu mantiene al canciller Jean-Noël Barrot y al ministro de Economía, Roland Lescure, así como a pesos pesados como Gérald Darmanin (Justicia) y Rachida Dati (Cultura). La ministra Cathérine Vautrin asume Defensa.
La principal misión del próximo gobierno será presentar rápidamente unas cuentas para 2026 que recaben una mayoría en la Asamblea Nacional y permitan sanear las arcas públicas, cuyo nivel de deuda alcanzó en junio 115,6% del PIB.
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