H2MED, escribe Mariana Gonzalez

OPINIÓN

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Proyecto de corredor energético H2MED / Foto: DeepAI

*Escribe Mariana Gonzalez, especialista en Computación Científica, Fac. Ciencias Exactas UBA. MBA, ITBA.

Lectura: 6 minutos

H2MED es una iniciativa transnacional que consiste en un corredor energético pensado para mover hidrógeno verde a gran escala dentro de Europa. Busca conectar las redes de producción de energía limpia de la Península Ibérica (Portugal y España) con el noroeste de Europa, vía Francia, mediante infraestructuras de transporte ─tanto terrestres como submarinas─ para entregar hasta dos millones de toneladas de hidrógeno renovable en 2030.

A diferencia de los gasoductos tradicionales, H2MED está diseñado exclusivamente para hidrógeno, producido a partir del sol y de los vientos abundantes de la Península Ibérica. Su función no es generar energía, sino transportarla en forma química, permitiendo que la electricidad renovable se convierta en hidrógeno, se traslade a largas distancias y se use después para descarbonizar la industria pesada, en transporte o procesos industriales difíciles de electrificar.

Se compone de dos grandes infraestructuras transfronterizas: CelZa, una interconexión de hidrógeno verde que une Portugal y España (Celorico da Beira – Zamora) y BarMar, una tubería offshore (submarina) que une España y Francia (Barcelona – Marseille). Lo planificado es que desde Marsella el hidrógeno se incorpore a la red europea existente (o se transporte más al norte), integrando operadores como Enagás (ES), REN (PT), Teréga (FR), NaTran/OGE (DE).

Esta iniciativa, fue firmada el 20 de octubre de 2022, en el marco del Consejo de la Unión Europea, entre el presidente del Gobierno de España, el presidente de la República Francesa y el primer ministro de Portugal.

Según la propia institución, el potencial y las ventajas para Europa son «Transportar el 10 % del consumo de hidrógeno previsto en Europa en 2032», «Acelerar la hoja de ruta de descarbonización de Europa», «Suministrar a Europa hidrógeno libre de emisiones de carbono producido a costes competitivos», «Garantizar la flexibilidad de la red energética mediante el acceso a capacidad de almacenamiento subterráneo de hidrógeno», «Contribuir a los objetivos europeos y nacionales de desarrollo del sector del hidrógeno», «Favorecer el desarrollo de valles de hidrógeno y una industria intercomunitaria de alto valor añadido», «Facilitar la creación de ecosistemas de descarbonización y el desarrollo de cadenas de valor, contribuyendo a la creación de empleo y al crecimiento económico».

El H₂ es un vector de energía, no es una fuente primaria de energía (como el sol o el viento), sino un medio para almacenar y transportar energía. No emite CO₂ en su ciclo de vida.

El hidrógeno verde es hidrógeno producido mediante electrólisis del agua, que es separar H₂O (agua) → H₂ (hidrógeno)+ ½O₂ (oxígeno), usando electricidad procedente exclusivamente de energías renovables. La energía eléctrica usada para separar el agua se transforma en energía química almacenada en el hidrógeno. Solo entre un 65% y un 80% de la energía renovable que se utiliza queda guardada como energía química útil en el H₂, el resto se disipa principalmente como calor. Además, hay también pérdidas considerables en el transporte. Por eso, se reserva el hidrógeno verde para usos donde no hay alternativa eléctrica directa, como, por ejemplo, transporte pesado, marítimo, aviación, industrias que requieren calor mayor a 1000°C, como almacenamiento estacional de energía renovable, para descarbonizar industrias difíciles de electrificar, como la siderurgia, la petroquímica y la producción de fertilizantes.

Científica y técnicamente es posible, se apoya en principios electroquímicos (electrólisis) y en tecnologías de transporte por tubería, pero su éxito depende de resolver retos materiales (fragilización, fugas), económicos (coste de electricidad renovable y electrolizadores), regulatorios y de demanda real. Existen tanto apoyos institucionales como críticas sobre el enfoque y los plazos; el proyecto ya ha alcanzado hitos de gobernanza y financiación parcial, aunque algunos actores advierten de posibles retrasos o de usos transitorios basados en combustibles fósiles.

El International Institute for Law and the Environment (IIDMA) cuestiona que exista suficiente producción de hidrógeno verde en España y Portugal como para justificar un gran corredor exportador, y que la futura demanda no está bien analizada, lo que debilita la lógica de construir una infraestructura tan masiva.

Se critica, también, los costos muy elevados y el riesgo de activos infrautilizados resaltando la ventaja que podría ser producir y consumir el hidrógeno cerca de donde se usa y evitar pérdidas energéticas asociadas al transporte y reducir costos innecesarios.

Muchas de estas críticas representan posiciones en debate, no conclusiones técnicas.

El 24 de septiembre de 2025, la Alianza H2MED dio un nuevo paso en su consolidación como plataforma de referencia para el desarrollo del corredor de hidrógeno, en un evento celebrado en Berlín, incorporó a 40 nuevos miembros de toda la cadena de valor del hidrógeno, con lo que alcanza un total de 49 entidades participantes, entre los cuales figuran compañías de primer nivel que refuerzan la dimensión industrial y tecnológica de la iniciativa.

El 18 de noviembre de 2025, «tras completar exhaustivos estudios geotécnicos y de ingeniería, los socios del proyecto H2MED han confirmado la viabilidad técnica de BarMar, hidroducto submarino que unirá Barcelona y Marsella, que avanza según lo previsto y entra en una nueva fase», según el consorcio.

El 2 de diciembre de 2025, la Comisión Europea (CE) incluyó el H2MED en la publicación de la propuesta donde establece la nueva lista de Proyectos de Interés Común (PIC) para la realización del mercado interior de la energía, para su presentación al Consejo y al Parlamento Europeo.

El proyecto H2MED representa un instrumento de política pública clave para avanzar en la construcción de un mercado europeo del hidrógeno renovable, articulando objetivos de descarbonización, seguridad energética y competitividad industrial, mediante una infraestructura que integra producción, transporte y consumo en un marco regulatorio común y con gobernanza multinacional. En términos institucionales, el proyecto consolida mecanismos de cooperación entre estados miembros y operadores de transporte, promoviendo estándares técnicos compartidos, marcos tarifarios armonizados y procedimientos de certificación que aseguren la trazabilidad del hidrógeno renovable.

H2MED se configura como una política pública de infraestructura estratégica que combina viabilidad técnica, alineación regulatoria y relevancia económica. Su éxito dependerá de mantener la coherencia entre planificación energética, incentivos regulatorios y coordinación institucional.

*Mariana Gonzalez
Computación Científica, Fac. Ciencias Exactas UBA
MBA ITBA
Empresaria en Argentina y Uruguay en empresas de tecnología.

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