Un presidente economista, escribe Humberto Toledo

OPINIÓN

50375802637_b4cf4e7eac_c
Presidente de Argentina, Javier Milei / Foto: Difusión Presidencial (Presidencia de la Nación)

*Escribe Humberto Toledo, director general de LaCity.com.ar, especialista en análisis de política internacional.

Lectura: 4 minutos

El economista ruso Simon Kuznets (Bielorrusia) emprendió en 1973 una tarea colosal. Decidió estudiar la economía de los países en la nueva etapa que comenzaba después de la Segunda Guerra Mundial.

Encontró cuatro tipos de organización económica que le permitió clasificar a los países que optaron por la apertura del mercado (capitalistas), otro grupo que organizaba la economía desde el Estado (socialistas) y dos países que no pudo ubicar en los grupos anteriores, Japón y Argentina.

Explicó entonces que Japón, sin ningún tipo de recursos naturales, había comenzado un proceso de crecimiento económico que llamaba la atención de la comunidad internacional.

Por el contrario, Argentina, beneficiada por la naturaleza con recursos naturales de todo tipo ─carne y trigo especialmente─ no lograba escapar de una espiral descendiente al parecer indetenible.

¿¿Responsabilidad de los políticos (y militares) que gobernaron desde entonces??

De la mano de Guillermo Alchourron, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA) vino a Buenos Aires en 1986 el economista japones Saburo Okita, conocido como el padre del «milagro económico de Japón». En ese momento Japón fichaba segundo en la economía mundial después de Estados Unidos, un verdadero milagro después de la destrucción provocado por la Segunda Guerra Mundial que finalizó en 1945.

Okita llegó con un enorme estudio sobre la economía argentina y capítulos específicos para escapar al estancamiento provocado por las peores decisiones de gobiernos civiles y millitares previos a Alfonsín.

Sería una herejía plantear una síntesis del trabajo de mil paginas de Okita, pero lo voy a intentar. Fue muy claro cuando dijo públicamente que las bases de la economía argentina para el desarrollo estaban «en el trigo y el petróleo», materias primas que abundan en el país.

Okita entregó el plan a Alfonsín que nunca lo leyó. Cayó en el olvido.

Javier Milei también es economista. Es el primer economista que alcanza la más alta magistratura del país, gobernado en su totalidad por abogados y militares.

En la función pública Milei ha dado muestras de una línea política que respalda con constantes referencias a la moral que guía la marcha del gobierno. El capitalismo, la economía de mercado, la defensa de la propiedad privada, como referencias explícitas para enfrentar al socialismo que gobernó por más de setenta años la Argentina. 

Milei ha corrido el velo que ocultaba hasta qué punto la izquierda se alzó con todos los cargos de la administración pública, a traves del «Triángulo del Atraso», un nefasto plan que integran políticos, empresarios y sindicalistas. La actividad artística, los medios de comunicación, los analistas de opinión, fueron cooptados por el triángulo que nunca incluyó a la población. Riqueza para los miembros de ese exclusivo club.

La tarea que se propuso Milei es enorme, enfrentar a la izquierda en un país que disfraza el verdadero origen, nunca se presenta como es, lo hace bajo nombres populares como peronismo ─kirchnerismo pero el apetito por el Estado los denuncia─. Cristina Kirchner gobernó ocho años con un aumento del gasto público que duplicó el histórico del pais, 22 % para sostener el edificio del Estado que elevo al 50 %. 

En poco más de dos años con el sostén de la mayoría de la población Milei se hizo fuerte en el Congreso consiguiendo apoyo para leyes necesarias vinculadas con la economía y la política institucional. El objetivo permanente es bajar el gasto público, el gran interés del kirchnerismo que ha destrozado el funcionamiento del Estado.

De allí que resulta escaso hablar de un «presidente-economista». Los objetivos de la política exterior conforman otra evidencia del cambio drástico del rumbo que el país mantenía en coordinación con el chavismo venezolano y el comunismo cubano.  La derecha dejó de ser mala palabra en el país. Admirable.

Otro artículo escrito por Humberto Toledo: La agenda de Milei

Deja un comentario