OPINIÓN

*Escribe Mariana Gonzalez, especialista en Computación Científica, Fac. Ciencias Exactas UBA. MBA, ITBA.
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La NASA ha realizado anuncios históricos esta semana (marzo de 2026) que redefinen por completo el programa Artemis y el futuro de la presencia humana en la Luna. El administrador de la agencia, Jared Isaacman, detalló un plan ambicioso que no solo busca «visitar» nuestro satélite, sino establecer una infraestructura permanente.
El punto más importante del anuncio es conceptual, antes, el plan era volver a la Luna con misiones puntuales; ahora, el objetivo es establecer presencia humana constante. Para eso, la NASA puso en pausa el proyecto de la estación orbital lunar Gateway y redirigió miles de millones de dólares hacia infraestructura en la superficie lunar, que incluye una base lunar, sistemas de energía (incluyendo nuclear) y logística continua de misiones.
- Gateway era el proyecto de la NASA para construir una pequeña estación espacial en órbita lunar que funcionaría como puerto, laboratorio y punto de transferencia para las misiones Artemis. Fue concebida como una infraestructura modular, internacional y permanente, pero la NASA decidió suspenderla para redirigir recursos hacia una base directamente en la superficie lunar.
De la página de la NASA «Artemis II es la primera misión tripulada de la NASA en el marco del programa Artemis y despegará desde el Centro Espacial Kennedy de la agencia en Florida. Esta misión llevará a los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con el astronauta Jeremy Hansen de la CSA (Agencia Espacial Canadiense), en un viaje de aproximadamente 10 días alrededor de la Luna. Al despegar a bordo del cohete Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS, por sus siglas en inglés) de la NASA, la agencia pondrá a prueba por primera vez los sistemas de soporte vital de la nave espacial Orion con seres humanos a bordo, ayudando a sentar las bases para futuras misiones tripuladas del programa Artemis».
La NASA presentó una hoja de ruta modular y progresiva.
La fase 1 consiste en construir, probar y aprender, en base al envío de robots, instrumentos y misiones comerciales (CLPS), ensayos de movilidad, energía, comunicaciones y operaciones en ambiente extremo. La Artemis II, el mes próximo, orbitará la Luna con cuatro astronautas como ensayo general.
- EL CLPS (según sus siglas en inglés Commercial Lunar Payload Services) es un programa de la NASA que compra servicios de entrega lunar a empresas estadounidenses, en lugar de construir y operar sus propios módulos de aterrizaje.
La fase 2 implementará la infraestructura inicial, montaje de redes de comunicación y navegación y los primeros módulos semihabitables y logística para operaciones repetidas.
La fase 3 instalará la base lunar permanente, tres hábitats interconectados, reactores nucleares para energía, sistemas para extraer agua y oxígeno del regolito lunar con capacidad para alojar astronautas durante meses.
El administrador de la agencia detalló el cronograma que incluye los siguientes hitos: Artemis II (vuelo tripulado alrededor de la Luna): abril 2026; primer alunizaje tripulado: 2028; inicio de construcción de la base: 2029; ocupación semipermanente: desde 2032. Esta hoja de ruta tiene un presupuesto de 20.000 millones de dólares para los próximos siete años.
Esta aceleración busca asegurar que Estados Unidos establezca una presencia estable antes que el programa lunar de China, proyectado para 2030. Además, la base lunar servirá como «campo de entrenamiento» y plataforma de pruebas tecnológicas para el objetivo final, la llegada del ser humano a Marte.
La base lunar proyectada para el Polo Sur, denominada oficialmente Campamento Base Artemis, es el pilar central de la estrategia de permanencia de la NASA. A diferencia de las misiones Apollo, que eran estancias cortas ecuatoriales, esta infraestructura está diseñada para durar décadas en un entorno de oscuridad casi perpetua y temperaturas extremas.
La NASA ha seleccionado sitios específicos cerca del cráter Shackleton, donde hay picos de luz constante, se busca situar paneles solares en elevaciones que reciben luz solar casi el 90% del año, pero como no alcanzan, junto con el Departamento de Energía está desarrollando reactores pequeños, modulares y autónomos de fisión de 40 KW. El diseño, entonces, va a ser híbrido, nuclear + paneles solares + almacenamiento.
Además, la base estará a pocos kilómetros de cráteres en sombra permanente donde se ha confirmado la presencia de hielo de agua, vital para obtener oxígeno e hidrógeno como combustible.
El anuncio de la NASA no debe leerse como un simple plan de exploración, sino como un movimiento en el tablero geopolítico que se está reconfigurando a velocidades inéditas. La disputa por los recursos del polo sur lunar, por su valor estratégico y por su potencia simbólica anticipa una nueva fase de competencia tecnológica global.
*Imagen ilustrativa generada por IA.
*Mariana Gonzalez
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Computación Científica, Fac. Ciencias Exactas UBA
MBA ITBA
Empresaria en Argentina y Uruguay en empresas de tecnología.
