
El presidente Mauricio Macri recibe el martes a los gobernadores que aceptan poner el hombro en estas dificilísimas circunstancias, que no son todos, como se verá aquel día.
La puntada final para la conformación del presupuesto general de gastos y recursos para 2019 es el escenario de discusión, debate al que llegan los mandatarios provinciales con dos necesidades difíciles de aceptar para Macri, aumento del impuesto a ingresos brutos y de sellos, probablemente dos de los mas distorsivos impuestos que aplica el Gobierno federal.
Los gobernadores de San Luis, Alberto Rodríguez Saá -hombre fuerte del kircherismo residual-, y Miguel Lifschitz, jefe del socialismo santafecino, dejaron entrever que no participarán de la reunión.
Antes de Macri, discutirán los lineamientos finos con el ministro el interior Rogelio Frigerio, pero se descarta que apoyarán finalmente los proyectos que el Gobierno envíe al Congresos Nacional para su tratamiento y aprobación.
