
La inflación ha traído como consecuencia, ingrata por cierto, otra vez mecanismos artificiales para aliviar el bolsillo que empezó a soportar un semestre muy castigado. El plan del gobierno para mejorar la ecuación comercial de la población es utilizar el mecanismo de los «precios cuidados» que surge de un acuerdo con las grandes cadenas de comercialización.
Al parecer son ciento cincuenta los productos que van a las góndolas con un precio que se mantendrá al menos por un mes, productos de primera necesidad en la integración de la canasta familiar.
El mecanismo es otra manifestación de la distorsión que tiene la economía del país agobiado por el aumento de precios internos que parece no encontrar techo.
