12 de Octubre

Desembarco_de_Colón_de_Dióscoro_Puebla

Por Antonio Calabrese, abogado constitucionalista, historiador, político.
*Colaboración especial para lacity.com.ar

 

Era un marino judío italiano converso, con la inquisición sobre su cabeza y oponiéndose a la ciencia, que afirmaba todavía, que el mundo era plano y vaya a saber si sostenido por cuatro elefantes o que otra fuerza divina.

Cuando todo lo conocido era verdad revelada e indiscutible, él creía, sin embargo, que había mucho por aprender porque la verdad había que buscarla, porque el mundo se movía, como después resumiera Galileo.

Con el coraje de enfrentar lo desconocido, la fe en las propias convicciones, la determinación de los héroes, y el valor de los genios que desafían al pasado, Cristobal Colón o más bien Cristoforo Colombo o Christophorus Columbus, se encontró un día como hoy, con su destino, la gloria.

Llegó a América, llamada después así en honor a otro marino italiano de apellido Vespucio, que dibujó su mapa, y comenzó a delinearse otra historia.

Empezó aquel día un mundo nuevo, distinto a Europa, con otra gente, con otras costumbres, con otras creencias y consecuentemente el choque de civilizaciones diferentes.

La lucha entre ellas pareciera natural en el hombre. Hoy, a mas de 500 años de aquella, existe otro enfrentamiento de civilizaciones, entre oriente y occidente, cuyo final es impredecible. Como Roma en Oriente y las Galias, como la invasión de los bárbaros. como los Sarracenos en la península Ibérica. Cada una más cruel que la otra y con más victimas que la anterior.

Los Reyes Católicos que impulsaron la hazaña, reivindicaron para España, como correspondía según el derecho de gentes, la hazaña de la conquista y la colonización.

Nacía un continente sin historia conocida, con hombres que renunciaban a Europa, que se alejaban de aquellas naciones con siglos de conflictos, quedaban atrás, inclusive las particularidades regionales. Los impulsaba un nuevo arraigo.
Aunque si bien prevaleció la mas evolucionada, se fundieron en un mestizaje importante y en una inmigración ensoñadora, tanto las de afuera como las de adentro, y parieron al hombre nuevo.

Fue el comienzo de la historia para los americanos despojados del ayer y que comenzaban a escribir una inédita tradición. El espíritu cristiano, la cultura católica en Hispanoamérica y la protestante en la América sajona, llenó de distinta manera, pero con la cruz, su espíritu, aunque hoy subsisten, en diversas minorías, los cultos originarios, dispersos sobre las distintas comarcas, cuyo respeto brindamos.

Fue la confusión del porvenir con el presente, era todo aquello una sola cosa, que comenzó con la epopeya de Cristobal Colón aquel 12 de Octubre de 1492.

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