BRICS, Brasil, Bolsonaro

OPINIÓN

33725276965_cd38886bcf_z
Presidente electo Jair Bolsonaro, y el futuro de Brasil en los BRICS / Foto: Agência Brasil Fotografias

Por Anna-Maria Chkoniya, Master en Política Económica Internacional (Sciences Po Paris), Master en Relaciones Internacionales (Universidad MGIMO de Moscú). Especial para lacity.com.ar.

Es difícil imaginar el bloque BRICS sin Brasil. Como líder regional sudamericano, su participación en el bloque ha reforzado la autoridad de Brasilia en el escenario mundial, y ha garantizado que los intereses sudamericanos estén representados en el cambio hacia un mundo multipolar. Además, el BRICS ha servido como importante influencia permitiendo a los países en desarrollo ejercer presión sobre sus intereses en organizaciones internacionales clave, como el FMI, el G20 y la OMC, donde consecuentemente Brasil ha ganado más voz. Los BRICS ofrecen simultáneamente un amplio espectro de oportunidades económicas, comerciales y de inversión: la membresía le ha permitido a cada uno de los miembros (incluido Brasil) acceso a los mercados en crecimiento más grandes del mundo.

Si bien la membresía del BRICS fue una prioridad clave en la política exterior de Lula y Rousseff, las perspectivas de una mayor participación de Brasil no están claras en el contexto de su agitación política interna. El 28 de octubre, el candidato brasileño de extrema derecha Jair Bolsonaro ganó las elecciones presidenciales con el 55% de los votos. Este evento marca el comienzo de una nueva era en un Brasil cuyo curso político predominantemente fue izquierda desde principios de la década de 2000.

La retórica de Bolsonaro sobre la cooperación con los mercados emergentes contradice fuertemente los grandes esfuerzos de Lula para hacer de los BRICS un punto clave en la política exterior de Brasil. Durante su campaña presidencial, el ex militar criticó explícitamente la creciente alianza de Brasil con China, que se nutrió significativamente en el marco de los BRICS. Esto se vio agravado aún más por la visita de Bolsonaro a Taipei, que puede causar graves fricciones en la asociación de los países. La sociedad Brasil-China es un punto de especial relevancia, debido a que China ha jugado un papel muy importante en la compra de infraestructura energética brasileña y grandes participaciones en compañías energéticas claves de Brasil, durante el programa de privatización a gran escala lanzado por Temer en el sector del petróleo y gas. Esto implica que una parte considerable de la seguridad energética brasileña (léase: independencia) ha sido cedida a la República Popular China. Las medidas radicales tomadas por Bolsonaro, por lo tanto, amenazan directamente la seguridad energética de Brasil. Esto, en gran medida, puede actuar como un factor de restricción, impidiendo que Bolsonaro ponga a prueba la «teoría del hombre loco» (teoría política exterior asociada a Nixon, por la cual se intenta infundir la impresión de ser irracional y volátil llevando a otros líderes mundiales a no provocar a los Estados Unidos), exhibida por su modelo a seguir y su homólogo estadounidense Donald Trump, por quien aquel ha expresado una admiración abundante.

La pregunta sigue siendo: ¿por qué Bolsonaro es un mal momento para el BRICS? En primer lugar, el 2019 se establece como el año de Brasil en la Presidencia de los BRICS. Una completa desarticulación del bloque en última instancia generará incertidumbre sobre cómo la plataforma continuará desarrollándose bajo la presidencia de un socio sudamericano desinteresado. Esto puede afectar significativamente la naturaleza de las iniciativas ofrecidas por la nación anfitriona, así como detener las iniciativas en desarrollo propuestas por Sudáfrica durante su presidencia, violando así el principio de continuidad en el bloque.

En segundo lugar, el Nuevo Banco de Desarrollo (el banco de desarrollo multilateral fundado por los BRICS) tiene previsto abrir su oficina regional en Brasil en 2019. Este evento clave marca un paso hacia lazos económicos más profundos entre las cinco naciones, así como la eventual oportunidad de Los BRICS de realizar proyectos a gran escala en el continente sudamericano. Un cambio abrupto en la alineación de los BRICS de Brasil perjudicaría la futura expansión del Banco en América Latina.

Curiosamente, esta no es la primera vez que la intención de Brasil de promover la cooperación BRICS se pone en riesgo debido a la llegada de un nuevo líder político. En 2016, después de la destitución de la entonces presidente Dilma Rousseff, el nombramiento de Michel Temer provocó angustia sobre el futuro del bloque a la luz de un posible «Brexit». Mientras que los académicos del BRICS pronostican una gran variedad de escenarios, preparándose para lo peor, nunca se hizo realidad. Dos años después, los BRICS no han perdido a Brasil. En cambio, lo que vemos es un cambio en la política exterior brasileña en el que BRICS está presente, pero ya no es el punto focal y la multipolaridad ya no es una prioridad ideológica principal.

Brasil continúa desarrollando (con más moderación y cautela) su participación en el bloque, equilibrando sus lazos externos entre Occidente y el Sur Global. En gran medida, este cambio puede considerarse una estrategia de gestión de riesgos: abstenerse de otorgar una importancia excesiva a cualquier región. Esto, de muchas maneras, ilustra la transición a una política exterior más pragmática que tiene muy poco que ver con la noble causa de la multipolaridad, el fundamento ideológico de los ex presidentes de Brasil del PT (Lula y Rousseff).

Si bien el destino de Brasil en el marco del BRICS sigue sin estar claro, debe decirse que incluso una alianza más estrecha con los países occidentales debe equilibrarse a través de la diversificación política, ya que le daría a Brasil margen de maniobra. En este contexto, es bastante improbable que Brasil deje los BRICS bajo la presidencia de Bolsonaro, a pesar de su opinión bastante negativa sobre la cooperación con las grandes potencias económicas de los BRICS, a saber, China. En cambio, Brasilia puede estar simplemente inclinada a reducir sus esfuerzos e iniciativas en BRICS, abandonando así la idea de un mundo multipolar más equitativo.

*Texto original Aquí

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s