
Puede que Turquía y Argentina hayan dejado atrás las crisis de sus respectivas monedas, pero a sus economías les depara un futuro espinoso en los próximos trimestres, según Moody’s Investors Service.
Las caídas de la lira y el peso, dos de las monedas de peor rendimiento de este año, se traducirán en fuertes contracciones económicas a medida que el crecimiento se desacelera en los mercados avanzados y emergentes, dijo Moody’s en un informe el jueves.
En Argentina, las expectativas de inflación continuarán aumentando a pesar de la estricta postura del Banco Central, dijo Moody’s, y agregó que tomará algún tiempo antes de que los beneficios de las políticas monetarias se materialicen por completo. Se espera que la inflación caiga gradualmente al 20 por ciento para finales de 2020.
Moody’s considera que la economía de Turquía crecerá un 1,5 por ciento en 2018 y se contraerá un 2 por ciento el próximo año. La agencia anticipa que el PIB de Argentina se reducirá 2,5 por ciento este año y 1,5 por ciento en 2019.
