
A principios de octubre el Banco Central de la República Argentina (BCRA) estableció una «zona de no intervención», que mantuvo el dólar para el segmento vendedor entre $34 y $44 pesos, y que se ajustó diariamente a una tasa del 3% mensual.
Para el año que comienza los límites de la zona de no intervención se actualizarán diariamente a una tasa mensual del 2%, comenzando en 37,117 y 48,034 pesos por dólar, con una actualización diaria de hasta el 2% mensual. Si se siguiera por el mismo camino que este año, se puede esperar que la divisa se mantenga en el centro de esos valores.
Esto significa que si, el peso se deprecia de tal forma que el tipo de cambio se encuentra por encima del límite superior de la zona de no intervención, el BCRA podrá vender dólares mediante licitaciones de hasta US$150 millones diarios.
De esta manera, el Banco Central va a retirar los pesos que obtenga por los dólares, reforzando la contracción de la base monetaria cuando más se la requiere: ante una disminución marcada de la demanda de dinero.
Por el contrario, ante una rápida apreciación nominal le permitirá al BCRA comprar divisas mediante licitaciones de hasta US$150 millones diarios. La base monetaria sólo podrá crecer si hay claras señales de confianza en el peso.
