INTERNACIONAL

El papa Francisco inició el lunes su histórica visita a Emiratos Árabes Unidos con una grandiosa ceremonia de bienvenida antes de dirigirse a otros líderes religiosos en una muestra de tolerancia en una región musulmana conocida por sus restricciones a la libertad de culto.
El pontífice llegó al palacio presidencial de Abu Dabi a bordo de un sencillo auto Kia de tres puertas, pero fue recibido con un saludo de artillería y una muestra aérea de un país en guerra.
Pese a ser una nación conocida por sus excesos, la recepción fue excepcional para un papa que se enorgullece de su sencillez. Guardas a caballo escoltaron la caravana del pontífice a través de los jardines de palacio mientras los aviones dejaban un rastro amarillo y blanco en el cielo, los colores de la bandera del Vaticano.
Francisco se mostró serio entre el poderoso príncipe heredero de Abu Dabi, el jeque Mohammed bin Zayed Al Nahyan, y el vicepresidente y primer ministro emiratí, el jeque Mohammed bin Rashid Al Maktoum, mientras se interpretaban los himnos nacionales y se presentaban las delegaciones.
Su discurso ante un encuentro de líderes religiosos más tarde en el día es el acto central de su breve visita de 40 horas a Abu Dabi. El viaje culminará el martes con la primera misa papal de la historia en la Península Arábiga, un encuentro que se espera que reúna a unas 135.000 personas en una muestra pública de fe cristiana nunca vista en la cuna del islam.
