INTERNACIONAL

Zuzana Čaputová fue elegida como la primer mujer presidenta de Eslovaquia. Čaputová, de 45 años, es una recién llegada a la política. Su discurso estuvo basado en la lucha contra la corrupción y se negó a usar a la migración como una ficha de campaña.
Pero también el ecologismo llega al poder en la Europa del Este. Eslovaquia celebra la victoria de su primera mujer presidenta, la abogada ambientalista Čaputová, que se convirtió el sábado en la quinta jefa de Estado de esta pequeña democracia poscomunista. Vence la lucha contra la corrupción, la defensa de los derechos LGTBI, una línea política europeísta y un extenso currículum en activismo por el planeta desde múltiples organizaciones civiles.
«Celebro mi victoria y que haya llegado de una forma de la que muchos llegaron a dudar de si puede funcionar», señaló Čaputová. La nueva presidenta eslovaca, de 45 años, defendió su lucha política «con ideas propias, sin caer en el populismo» y donde «se puede hablar de la verdad y ganarse la confianza de otros sin un vocabulario agresivo y golpes bajos».
Čaputová se erigió como clara ganadora con casi el 60% de los votos en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, frente al candidato oficialista Maros Sefcovic, un diplomático reconocido y actual vicepresidente de la Comisión Europea.
Sin apenas experiencia política, la abogada se situó en el panorama de su país con su firme denuncia al asesinato del periodista de investigación Ján Kuciak y su prometida Martina Kušnírová en febrero del 2018 para evitar que se airearan las conexiones entre el poder y el crimen organizado que él había descubierto.
