VENEZUELA

Este sábado fue la primera marcha que lideró Guaidó desde que los partidarios de Maduro lo despojaron de inmunidad legislativa, abriendo paso para procesarlo y, posiblemente, arrestarlo por «haber» violado la constitución.
Hablando ante varios miles de personas que abarrotaban una amplia avenida de Caracas, Guaidó les instó a permanecer unidos y mantener la presión hasta que Maduro deje el poder.
«Algo es evidente hoy», dijo Guaidó. «Venezuela no tiene miedo y sigue tomando las calles hasta que obtengamos la libertad».
Guaidó intentó canalizar la ira de los venezolanos llamando a sus seguidores a marchar a la sede de la empresa eléctrica nacional, Corpoelec en Caracas, tras otra jornada sin luz en Venezuela. Sus partidarios declararon que el apagón es otro fracaso del gobierno socialista.
Maduro culpa de los recientes apagones a «ciberataques» de Estados Unidos como parte de un intento de golpe de Estado para derrocar a su gobierno.
En otra parte del país, en Maracaibo, centro de la próspera producción petrolera de Venezuela, los miembros de la Guardia Nacional lanzaron gas lacrimógeno contra los manifestantes causando algunas lesiones, informaron los medios locales.
Mientras tanto, grandes multitudes de partidarios de Maduro, muchos vestidos de rojo brillante y reunidos en el centro de Caracas, agitaban banderas y bailaban al ritmo de la música mientras marchaban hacia el palacio Miraflores.
«Llenemos las calles de Caracas con alegría», escribió Maduro en Twitter. «Juntos, en una movilización interminable, defenderemos la paz y la independencia de nuestra nación. ¡No más interferencias!»
El viernes pasado, Washington aumentó la presión sobre Maduro al imponer sanciones financieras a dos compañías involucradas en el envío de petróleo desde Venezuela a Cuba, junto con casi tres docenas de barcos.
