
Otra vez los argentinos escuchan hablar del «segundo semestre» como indicativo de una mejora en la crítica situación de la economía que golpea a familias y empresas. Es decir, esperar un poco más todavía.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó que la economía argentina caerá 1,2% este año, aunque anticipó un rebote para la segunda mitad del año por la mejor cosecha y el impacto del «programa de estabilización» ─así lo llama─ que el país suscribió con el organismo multilateral.
Sin embargo, proyectó una suba del desempleo de casi un punto, hasta el 9,9%.
En el Reporte Económico Mundial (WEO, sus siglas en inglés) que el organismo internacional publicó este martes, antes del inicio de la asamblea de primavera (boreal) del FMI y el Banco Mundial la institución advierte algunos signos que permiten abrigar esperanzas de recuperación, en un país muy golpeado por la crisis que el propio gobierno admite.
El FMI mejoró su perspectiva económica para Argentina, algo que ya había adelantado el viernes, al presentar el staff report correspondiente a la última revisión de los números locales.
En un informe preliminar el Fondo esperaba una contracción del PBI de 1,6% para 2019, ahora confía en que la recuperación llegará antes de lo esperado y eso moderará la caída, hasta 1,2%.
Sin embargo, el Fondo espera que la tasa de desocupación llegue hasta casi los dos dígitos. Según los últimos datos del Indec, el desempleo aumentó casi dos puntos en un año y al cuarto trimestre de 2018 alcanzaba al 9,1% de la población activa.
