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A comienzos de la semana (29A), el Banco Central anunció nuevas medidas para acotar la volatilidad que venía mostrando la cotización del dólar, siendo la más relevante la decisión de habilitar intervenciones discrecionales en el mercado de cambios dentro de lo que previamente se había definido como Zona de No Intervención (ZNI).
Si bien el nuevo esquema aún cuenta con pocos días como para evaluar su efectividad, resultó suficiente para alterar las expectativas, induciendo un descenso en la cotización de la divisa y una menor volatilidad, al retirar las restricciones que pesaban sobre el accionar de la autoridad monetaria con las anteriores bandas cambiarias.
En paralelo, esta semana se conoció el dato de actividad agregada del mes de febrero, que volvió a reflejar una leve mejora en el margen, en línea con lo que anticipaban los indicadores de producción industrial y construcción.
Adicionalmente, si bien marzo no habría sido un buen mes en términos del nivel de actividad, las cifras de la recaudación tributaria de abril evidenciaron una evolución favorable de los impuestos vinculados a la economía real, dando una señal positiva en el cuarto mes del año.
En relación a las medidas que anunció el Banco Central, el cambio más significativo tuvo que ver, como se señaló, con la posibilidad de que la autoridad monetaria pueda vender divisas en el mercado antes de que la cotización del dólar llegue a $51,45, el límite superior de lo que anteriormente se había definido como ZNI, con montos y frecuencias que dependerán de la dinámica del mercado.
Esta medida, que brinda mayor discrecionalidad, resultaba esencial para restarle volatilidad al tipo de cambio, ya que bajo el esquema previo la cotización podía subir más de 15% desde los niveles actuales antes que el BCRA tuviera oportunidad de intervenir directamente en el mercado.
También se amplió de US$150 a US$250 millones la venta diaria de divisas preanunciada en caso que el tipo de cambio supere el mencionado valor de $51,45, a la vez que, si ello no fuera suficiente, el Banco Central se reserva la posibilidad de realizar intervenciones adicionales ante episodios de excesiva volatilidad.
En todos los casos, los pesos absorbidos por estas ventas se restarán de la meta de Base Monetaria, por lo que toda intervención en el mercado de cambios vendrá asociada a una mayor contracción de las condiciones monetarias. De esta forma, en períodos de volatilidad prolongada, la absorción de pesos también resultaría significativa.
El tipo de cambio reaccionó de forma positiva a las medidas, alterando su tendencia ascendente sin necesidad de que el BCRA intervenga en el mercado, retrocediendo sólo con la oferta de dólares del sector agrícola y las subastas de US$60 millones diarios del Tesoro.
Después de haber subido la semana anterior hasta un pico de $46,60 en el mercado mayorista, este lunes, tras los anuncios, la cotización descendió hasta $44,67, culminando la semana en $44,40, con una baja acumulada de $1,6 respecto del cierre del viernes anterior (-3,4%).
En paralelo, la tasa de interés de referencia volvió a incrementarse, aunque de forma más leve, culminando la semana en 73,77%, 2 puntos porcentuales por arriba del viernes previo.
(Informe del Banco Ciudad de Buenos Aires)
