INTERNACIONAL

Lectura: 2 minutos
Los temores económicos sobre los efectos del coronavirus están claramente sobrevalorados. Es la conclusión a la que llegan diferentes informes de expertos, servicios de estudios e instituciones, los cuales comparan la situación actual con otras experiencias pasadas en las que enfermedades que estremecían al mundo, pocos meses después se traducían en un daño limitado sobre el crecimiento global y, en particular, sobre los países donde se habían originado.
En la actualidad, el consenso de analistas sitúa el daño de corto plazo para la economía global en dos décimas menos de crecimiento con respecto al previsto para 2020, mientras que para la economía china el impacto ascenderá a cinco décimas menos, siendo éstas estimaciones no precisamente conservadoras. En el caso de la economía china, a medio plazo tiene capacidad más que suficiente para recuperar lo perdido y también para hacer de la necesidad virtud. Precisamente éste está siendo el llamamiento que hacen los gobernantes chinos, con un símbolo máximo que es el de haber colocado al gobernador de Shanghái al frente de la provincia más afectada por el «coronavirus» que es Hubei.
Una muestra también de la prudencia en cuanto a la medición de efectos de esta enfermedad es la inexistencia de una reacción contundente por parte de los diferentes Bancos Centrales.
Así, el presidente de la Fed Jerome Powell en su comparecencia de esta semana, subrayó la importancia de vigilar lo que está sucediendo pero en ningún caso causar alarma innecesaria ante un fenómeno que probablemente ya haya alcanzado su «pico» para, a partir de ahí, empezar lentamente a controlarse la situación.
Según las estimaciones realizadas por el Instituto de investigación de la gestora Flossbach von Storch, el pico de infectados de Wuhan estaría muy cercano entre los días 17 a 25 de febrero por encima de los dos millones de afectados para, a partir de los primeros días de marzo, reducirse rápidamente hasta finales de marzo con una práctica desaparición.
Los inversores también apuestan por este hecho, abandonando poco a poco la reacción inicial de refugiarse en bonos del Tesoro americano (cuyas rentabilidades repuntan ligeramente por encima del 2%) y unas salidas de dólares, incluso alcanzando el euro cotas por encima de la media de los últimos 100 días.
Artículo relacionado: China: caída del 4% del PBI por virus
Artículo relacionado: Japón: economía débil afectada por virus chino
