Enérgico reclamo de Filipinas a China

INTERNACIONAL

50375802637_b4cf4e7eac_c
Presidente filipino, Ferdinand Marcos Jr. / Foto: World Economic Forum

Lectura: 8 minutos

El Gobierno filipino elevó el lunes el tono diplomático contra Pekín, tras dos incidentes, durante el fin de semana, en los que buques chinos usaron cañones de agua contra barcos filipinos en áreas disputadas en el mar de China Meridional, acciones que Manila calificó como una «amenaza a la paz».

En una conferencia de prensa, la portavoz del Ministerio de Exteriores de Filipinas, Teresita Daza, afirmó que su país ha elevado una queja diplomática contra Pekín y ha convocado al embajador chino en Filipinas, Huang Xilian, ante uno de los incidentes marítimos más graves este año.

Mientras que China defiende su actuación, Filipinas acusa a Pekín de poner en peligro la paz y usar tácticas de agresión, incluidos cañones de agua y ataques acústicos, en aguas dentro de las 200 millas (370 kilómetros) de la zona económica exclusiva filipina, según la ley internacional.

Las tensiones entre ambos países han aumentado en los últimos meses, mientras el presidente filipino, Ferdinand Marcos Jr., refuerza su alianza de defensa con Estados Unidos y revierte el acercamiento a Pekín promovido por su predecesor, Rodrigo Duterte.

Un primer incidente ocurrió el sábado cerca del bajo de Mansiloc (atolón de Scarborough), situado a unos 220 kilómetros de la isla filipina de Luzón, y el segundo tuvo lugar el domingo en las inmediaciones del banco de arena de Ayungin (Second Thomas), unos 184 kilómetros al oeste de la isla filipina de Palawan.

En ambos casos, buques de la Guardia Costera y milicias chinas usaron cañones de agua y embistieron contra barcos de suministro filipinos, provocando «graves daños» en el motor de una nave, según las autoridades de Manila.

«El uso de cañones de agua por parte de China son accione graves contra barcos filipinos realizando actividades legítimas en el área. Estas acciones vulneran la soberanía y jurisdicción filipinas y son una amenaza a la paz, buen orden y seguridad», precisó la portavoz filipina.

Daza recordó que el Tribunal de Arbitraje de La Haya dio la razón a su país en 2016 en el litigio soberanista que mantiene con Pekín en relación con este atolón y otras islas en el mar de China Meridional.

Sin embargo, la Guardia Costera china señaló el domingo que los barcos filipinos estaban violando la soberanía china y que las respuestas de los buques chinos «fueron legítimas y profesionales».

Las autoridades chinas acusaron a cuatro buques filipinos de tratar de enviar «materiales de construcción a un barco de guerra varados ilegalmente» en Ayungin (conocido como Ren’ai en China).

Por su parte, el presidente filipino denunció el domingo en X (antes Twitter) la «agresión y provocación perpetradas por la Guardia Costera y las milicias marítimas de China» contra los barcos filipinos, pero aseguró que su país continuará defendiendo su soberanía con «determinación».

Representantes de la Unión Europea, Australia y Estados Unidos criticaron el uso de cañones de agua por parte de Pekín y apelaron a que las disputas soberanistas se resuelvan de acuerdo con la ley internacional.

«Estados Unidos apoya a nuestros aliados de Filipinas ante estas acciones peligrosas e ilegales», señaló el domingo el Departamento de Estado de EE. UU. firmado por el portavoz Matthew Miller, quien recordó el acuerdo de defensa mutua entre Manila y Washington.

El incidente el sábado en el bajo de Mansiloc (atolón de Scarborough), apropiado por China en 2012, se produjo cuando navíos filipinos enviaban suministros a pesqueros de su país en la zona.

El enfrentamiento al día siguiente, cerca de Ayungin, ocurrió cuando cuatro barcos filipinos llevaban provisiones al destacamento filipino en el Sierra Madre, un buque de la Segunda Guerra Mundial medio derruido, varado allí por Filipinas en 1999 para reclamar la soberanía en el área.

Ayungin forma parte del archipiélago Spratly, formado por numerosas islas, islotes y atolones que se disputan diversos países en la región, incluidos China, Filipinas, Vietnam, Malasia, Taiwán y Brunéi.

El pasado octubre, Filipinas denunció otros incidentes similares cerca de este banco de arena en medio de un aumento de enfrentamientos entre navíos de ambos países.

Pekín alega razones históricas para reclamar casi la totalidad del mar de China Meridional, pero el Tribunal Permanente de Arbitraje dio la razón a Manila en su denuncia contra las reivindicaciones de las autoridades chinas, decisión que la potencia asiática se negó a acatar.

Estados Unidos llamó el domingo a China a parar su conducta «peligrosa y desestabilizadora» en el Mar de China Meridional, después de un altercado entre barcos chinos y filipinos en aguas disputadas, que Washington calificó como «maniobras imprudentes» de Pekín.

En un comunicado del Departamento de Estado firmado por el portavoz Matthew Miller, EE. UU. mostró su apoyo a Filipinas «frente a estas acciones peligrosas e ilegales».

La tensión entre los dos países asiáticos aumentó este domingo después de que ambos intercambiaron acusaciones sobre un altercado entre sus barcos en aguas disputadas, el segundo incidente similar este fin de semana.

El Grupo de Trabajo Nacional para el Mar de Filipinas Occidental, un organismo vinculado al Gobierno filipino, acusó a la guardia costera china de disparar un cañón de agua y embestir contra sus buques de reabastecimiento en las cercanías del banco de arena Ayungin, que provocó «graves daños en el motor» de uno de los barcos.

Por su parte, China atribuyó el incidente a que el barco filipino «ignoró las repetidas y severas advertencias de la Guardia Costera China» y «violó» las convenciones para prevenir colisiones en el mar, según recogen los medios locales.

Se trata del segundo altercado entre Filipinas y China en las aguas del Mar Meridional de China, que Pekín reclama casi en su totalidad y donde disputa, además del archipiélago filipino, territorios con Malasia, Vietnam, Taiwán y Brunéi.

En el comunicado del Departamento de Estado, Miller explica que fuera del arrecife de Scarborough el 9 de diciembre y nuevamente cerca de Second Thomas Shoal el 10 de diciembre, barcos de China «emplearon cañones de agua y maniobras imprudentes» causando «daños a los barcos filipinos que realizaban misiones oficiales».

«Los barcos de la República Popular China en Scarborough Reef también utilizaron dispositivos acústicos, incapacitando a los miembros de la tripulación filipinos y ahuyentaron a los barcos pesqueros filipinos», añade el texto.

«Estas acciones reflejan no sólo un desprecio imprudente por la seguridad y los medios de vida de los filipinos, sino también por el derecho internacional» de «socavar la estabilidad regional», afirma el comunicado.

«Estados Unidos apoya a nuestros aliados filipinos de cara a estas peligrosas e ilegales acciones», añade el portavoz y aclara que el tratado de mutua defensa entre Estados Unidos y Filipinas «se extiende a ataques armados a las fuerzas armadas filipinas, naves oficiales o aeronaves, incluyendo las de su Guardia costera en cualquier lugar del mar de China Meridional», explicó el alto funcionario.

Como se refleja en la «decisión legalmente vinculante» de un tribunal internacional emitida en julio de 2016, recuerda EE. UU., China no tiene «reclamos marítimos legales» sobre las aguas alrededor de Second Thomas Shoal, y los filipinos tienen derechos de pesca tradicional en sus alrededores.

Las tensiones entre China y Filipinas han aumentado en los últimos meses, mientras el presidente filipino, Ferdinand Marcos Jr., refuerza su alianza de defensa con Estados Unidos y revierte el acercamiento a Pekín promovido por su predecesor, Rodrigo Duterte.

Otro artículo de interés: Filipinas denuncia amenazas de China

Deja un comentario