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Hungría anunció este sábado la cancelación de una reunión programada para el lunes entre su ministro de Exteriores, Péter Szijjártó, y su homóloga alemana, Annalena Baerbock, argumentando razones técnicas, un día después de la reunión entre el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, y el dirigente ruso Vladímir Putin en Moscú. En la capital rusa también estuvo Szijjártó.
El ministerio húngaro explicó el hecho argumentando «un cambio imprevisto» en la agenda de Szijjártó, y aseguró que no hay razones políticas para esa cancelación, según el portal húngaro 444.hu. El mismo medio señala que el Ministerio de Exteriores húngaro confía en que los dos ministros puedan acordar una nueva fecha para ese encuentro lo antes posible.
Szijjártó tiene una estrecha relación con su par ruso, Serguéi Lavrov, quien incluso en 2021 le entregó la Orden Rusa de la Amistad.
Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Alemania expresó su «asombro» por la cancelación de la reunión prevista para el lunes en Budapest, señalan varios medios alemanes citando fuentes oficiales. De acuerdo con la cartera dirigida por Baerbock, un diálogo «serio y honesto» entre los dos ministros habría sido muy importante tras el «sorprendente y no acordado» viaje de Orbán a Moscú.
El canciller alemán, Olaf Scholz, enfatizó el viernes que Orbán se entrevistó con Putin en su calidad de jefe de Gobierno húngaro y no en representación de la Unión Europea, cuya presidencia del Consejo de turno acaba de asumir Hungría. «La posición de la UE está muy clara: condenamos la guerra de agresión rusa. Ucrania puede contar con nuestro apoyo», recalcó el líder alemán.
Orbán, por su parte, calificó su viaje a Moscú como la segunda etapa, tras su estancia en Ucrania tres días antes, de una «misión de paz». «Quería escuchar y escuché la opinión de Putin. Las posiciones son muy distantes, es necesario dar muchos pasos para acercarse al fin de la guerra, pero el paso más importante fue el establecimiento de contactos y continuaré trabajando», dijo Orbán tras su reunión.
El primer ministro húngaro es el principal aliado de Putin entre los líderes comunitarios, y apuesta por una negociación de paz para poner fin a la guerra iniciada por la invasión rusa de Ucrania.
Vladímir Putin reiteró el viernes la propuesta rusa para poner fin a las hostilidades en Ucrania, tras reunirse con el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán. Este último reconoció que las posiciones de Rusia y Occidente son muy distintas. La visita del dirigente húngaro ha causado escozor en la Unión Europea y en Ucrania.
«Estamos hablando de la retirada completa de todas las fuerzas de Ucrania de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, así como de las regiones de Zaporiyia y de Jersón», afirmó el jefe del Kremlin en una declaración para la prensa, exigiendo que las unidades ucranianas abandonen su propio territorio, «anexado» ilegalmente por el régimen ruso en septiembre de 2022, pese a no controlarlo totalmente.
Putin señaló que Rusia no busca un «simple alto el fuego» o una pausa en el conflicto, sino que quiere su solución «plena y definitiva». Rusia exige, además, el cumplimiento de otras condiciones, que estarán sujetas a una discusión pormenorizada en el marco de «un posible trabajo conjunto», agregó. Entre ellas se encuentra que Ucrania, un país soberano, no pueda decidir ingresar a la OTAN. La propuesta de Moscú ya fue rechazada por Kiev cuando fue presentada originalmente, hace unas semanas.
Putin reconoció que Orbán, cuyo país ha asumido la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea recientemente, presentó en Moscú la postura occidental acerca del conflicto, «también desde el punto de vista de los intereses de Ucrania». «Sin embargo, agradecemos al señor primer ministro su visita a Moscú. La percibimos como un intento de restablecer el diálogo y darle un impulso adicional», aseguró.
Al llegar a Moscú, Orbán escribió en redes sociales que esta visita forma parte de su «misión de paz» que arrancó en Ucrania, donde pidió al presidente Volodímir Zelenski que considere opciones para acelerar el término del conflicto. «Europa necesita paz», dijo el dirigente magiar ante Putin, señalando que el conflicto genera grandes dificultades a Europa, causa destrucción y sufrimiento, y comienza a afectar el crecimiento económico de países occidentales.
«Quería escuchar y escuché la opinión de Putin. Las posiciones son muy distantes, es necesario dar muchos pasos para acercarse al fin de la guerra, pero el paso más importante fue el establecimiento de contactos y continuaré trabajando», dijo Orbán en declaraciones a la prensa. Kiev declaró, en tanto, que el viaje del líder húngaro no fue coordinado con el gobierno ucraniano.
La visita del primer ministro húngaro a Rusia fue muy criticada en Europa al ser el primer viaje de un líder occidental a este país en los últimos dos años. «Somos un país soberano, por eso no considero que debamos dedicar nuestra atención a críticas de este tipo», afirmó el ministro de Exteriores magiar, Péter Szijjártó, quien acompañó a Orbán durante el viaje a la capital rusa.
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