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El Ejecutivo húngaro iniciará el procedimiento para retirarse de la Corte Penal Internacional (CPI), «de conformidad con el marco jurídico constitucional e internacional», señaló el ministro de Gobernación, Gergely Gulyás, a través de un mensaje publicado en la red social Facebook. La decisión marca un cambio importante en la política exterior del país centroeuropeo.
Primer visita de Netanyahu en desafío a la CPI
La medida se produce tras la llegada este jueves por la madrugada a Budapest del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en su primera visita a un Estado parte del Estatuto de Roma y, en este caso, a un país de la Unión Europea, desde que la CPI emitiera en noviembre de 2024 una orden de arresto contra él por presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad en la Franja de Gaza.
Netanyahu fue recibido oficialmente por su homólogo húngaro, el ultranacionalista Viktor Orbán, y los dos líderes tendrán un encuentro con los medios después de su encuentro.
Reacción de la CPI
Budapest ya criticó en varias ocasiones a la CPI, la tachó de «políticamente sesgada» y decidió seguir los pasos del presidente estadounidense, Donald Trump, quien impuso en febrero sanciones al tribunal por sus «acciones ilegales y sin fundamento contra Estados Unidos» y su «estrecho aliado, Israel».
Contactado por AFP, el tribunal, con sede en La Haya, Países Bajos, no emitió ningún comentario. En cualquier caso, la retirada de un Estado no entra en vigor hasta un año después de haber presentado oficialmente el pedido al secretario general de la ONU.
«La Corte depende de los Estados para ejecutar sus decisiones. Esto no solo constituye una obligación jurídica para con la Corte en virtud del Estatuto de Roma, sino también una responsabilidad hacia los demás Estados Partes», manifestó a la prensa un portavoz de la CPI, sin comentar directamente el anuncio del Gobierno húngaro.
En caso de dudas sobre su cooperación, los Estados «pueden consultarla de manera oportuna y eficiente», señaló el portavoz. Y advirtió que «no les corresponde a los Estados determinar unilateralmente la solidez de las decisiones judiciales» de la Corte.
La prensa judía de Hungría ha adelantado que Netanyahu también se entrevistará con el presidente de Hungría, Tamás Sulyok, y posteriormente pasará en Budapest el Sabbat, un día sagrado para los judíos, para regresar a Israel el domingo.
Aunque las capitales no han informado sobre los temas que abordarán Orbán y Netenyahu, la prensa local asegura que uno de los asuntos destacados podría ser el polémico plan del presidente estadounidense, Donald Trump, de tomar el control sobre Gaza para ejecutar un proyecto de desarrollo inmobiliario que ha calificado como «Riviera de Oriente Medio».
El Gobierno de Orbán abrió una oficina comercial con estatus diplomático de Hungría en Jerusalén en 2019, un hecho simbólico dado el carácter disputado de la ciudad con la Autoridad palestina y se especula con el posible anuncio de la mudanza de la embajada húngara a esa ciudad.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves (06.02.2025) una orden ejecutiva para sancionar a la Corte Penal Internacional (CPI) por sus acciones contra Estados Unidos y sus aliados, como Israel.
El mandatario consideró en ese documento que la CPI ha emprendido «acciones ilegítimas e infundadas contra Estados Unidos» e Israel, definido como un «aliado estrecho», y ha «abusado aún más de su poder al emitir órdenes de arresto infundadas» contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y su exministro de Defensa Yoav Galant.
Para Trump, las recientes acciones de la CPI «sientan un precedente peligroso, poniendo en riesgo directamente al personal actual y anterior de Estados Unidos, incluidos los miembros en servicio activo de las Fuerzas Armadas, al exponerlos a acoso, abuso y posible arresto».
Esa «conducta maligna», en su opinión, «amenaza con infringir la soberanía de Estados Unidos y socava la labor crítica de seguridad nacional y política exterior del Gobierno estadounidense» y de sus aliados.
El documento entiende por aliado el gobierno de un país miembro de la OTAN o de un socio destacado que no pertenezca a esa organización.
Aunque se destaca que Washington sigue comprometido con la rendición de cuentas, se pide que la CPI respete su decisión y la de otros países de no someter a su personal a la jurisdicción de esa corte.
La orden contempla restricciones financieras y restringir la obtención de visados para viajar a Estados Unidos a individuos de la CPI, así como su familia inmediata (pareja e hijos), que colaboren en investigaciones del tribunal contra ciudadanos estadounidenses o aliados de Washington.
Así, la entrada «sin restricciones» de inmigrantes y no inmigrantes que se considere que cumplan los criterios marcados se tacha de perjudicial y se suspende, a menos que desde el Departamento de Estado se determine lo contrario en base a recomendaciones de la fiscal general, Pam Bondi.
«Amenaza inusual a la seguridad nacional»
Para Trump, cualquier esfuerzo de la CPI para investigar, arrestar o procesar a personas protegidas «constituye una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos», razón por la que dijo declarar «una emergencia nacional para abordar esa amenaza».
En los próximos 60 días, se pidió al Departamento del Tesoro que entregue una lista con personas adicionales que puedan verse afectadas por esta medida.
Su firma llegó después de la reunión de Trump el martes 4 de febrero con Netanyahu, a quien en noviembre la CPI señaló con una orden de arresto por presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad en la Franja de Gaza.
Netanyahu se encuentra de visita en Washington hasta el sábado y ha mantenido reuniones con importantes figuras del Congreso y del Gobierno, incluido el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
En 2020, durante su primer mandato (2017-2021), Trump ya impuso sanciones contra la entonces fiscal de la CPI, Fatou Bensouda, y uno de sus principales asesores debido a una investigación del tribunal sobre presuntos crímenes de guerra cometidos por tropas estadounidenses en Afganistán.
La medida de Trump se produce después de que la semana pasada los demócratas del Senado, en minoría en esa Cámara, bloquearan un intento liderado por los republicanos para sancionar a la CPI en respuesta a sus órdenes de arresto contra Netanyahu y Galant por la ofensiva israelí en Gaza.
CPI condena, Israel celebra
La Corte Penal Internacional (CPI), que investiga crímenes de guerra de Israel en los territorios palestinos, condenó la emisión de esta orden ejecutiva, que va a «perjudicar su labor judicial independiente e imparcial». Y subrayó que «se mantiene firme junto a su personal y se compromete a seguir brindando justicia y esperanza a millones de víctimas inocentes de atrocidades en todo el mundo» en todas las investigaciones que tiene abiertas.
«Gracias, presidente Trump por su valiente orden ejecutiva contra la CPI. Defenderá a Estados Unidos e Israel de un tribunal antiamericano y antisemita corrupto que no tiene jurisdicción ni fundamento para emprender una guerra legal contra nosotros», reaccionó la oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en un comunicado.
La CPI, creada a través del Estatuto de Roma, es un tribunal internacional con la misión de juzgar a personas acusadas de crímenes de guerra, lesa humanidad y genocidio. Estados Unidos, China, Rusia e Israel no son miembros de la corte y, por lo tanto, no reconocen su jurisdicción.
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