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La Organización Mundial del Comercio (OMC) dijo este jueves (03.04.2025) que las subidas de aranceles decretadas por el Gobierno de Estados Unidos provocarán una contracción del 1 % del volumen del comercio internacional este año. «Esto representa una revisión a la baja de casi cuatro puntos porcentuales con respecto a las proyecciones anteriores», precisó la entidad comercial.
«Si bien la situación está evolucionando rápidamente, nuestras estimaciones iniciales sugieren que estas medidas, junto con las introducidas desde principios de año, podrían generar una contracción general de alrededor del 1 % en los volúmenes de comercio mundial de mercancías este año», según una declaración de la directora general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala.
La responsable sostuvo que su equipo está haciendo un seguimiento constante y evaluando las medidas anunciadas en la víspera por el presidente Donald Trump, que han provocado que numerosos países se pongan en contacto con la OMC para preguntar sobre el impacto que estos aranceles pueden tener en sus economías. «Muchos miembros se han puesto en contacto con nosotros y estamos interactuando activamente con ellos en respuesta a sus preguntas», señaló.
Trump: «el paciente ha sobrevivido»
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció la imposición de un arancel global del 10 % para todas las importaciones, que se incrementa hasta un 34 % en el caso de China y al 20 % para los productos de la Unión Europea (lo que ha provocado que la presidenta de la Comisión Europea los califique de «golpe a la economía mundial»), entre otros porcentajes elevados que empezarán a aplicarse en los próximos días a medio centenar de países.
El presidente de Estados Unidos comparó hoy estos aranceles con una operación quirúrgica: «El paciente sobrevivió y se está curando». «¡La operación ha terminado!», dijo Trump en su red social Truth Social. «El pronóstico es que el paciente será mucho más fuerte, más grande, mejor y más resistente que nunca. ¡Hagamos a EE. UU. grande de nuevo!».
Evitar una espiral de aranceles que sería aún peor
Sobre la contracción del comercio de mercancías que se prevé, Okonjo-Iweala dijo que está muy preocupada por esta caída y «por el riesgo de una escalada hacia una guerra arancelaria con un ciclo de medidas de represalia» que llevarían a una situación aún peor.
Señaló que las medidas comerciales de esta magnitud tienen el potencial de generar importantes efectos de desvío del comercio e instó a los países a gestionar de manera responsable «las presiones para evitar que las tensiones comerciales se multipliquen». «La OMC fue creada precisamente para momentos como este: como una plataforma de diálogo, para evitar que los conflictos comerciales se intensifiquen y para respaldar un entorno comercial abierto y predecible», explicó.
La OMC administra el 74 % del comercio mundial, una cifra inferior al 80 % que representaba a principios de año debido a los recientes aranceles, según la organización. Los observadores afirman que la determinación de Estados Unidos de intensificar esta guerra comercial corre el riesgo de marginar a la OMC, con sede en Ginebra, y a su mandato de libre comercio.
Como se esperaba, el presidente de EE. UU., Donald Trump, anunció nuevos aranceles, ayer, 2 de abril. Este paquete afectará tanto a los aliados más cercanos del país, por ejemplo, a Japón, como a adversarios como China.
En una elaborada ceremonia en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca, Trump afirmó que este día «será recordado para siempre como el día en que renació la industria estadounidense». Añadió que los aranceles generarían billones de dólares «para reducir impuestos y pagar nuestra deuda nacional».
¿Qué ha propuesto Trump?
Los nuevos aranceles impondrán un 10 % a casi todos los bienes importados desde todos los socios comerciales. Además, se establecerán aranceles recíprocos sobre las importaciones de decenas de países.
Para las importaciones desde la Unión Europea, se aplicará un arancel del 20 %. Para países específicos, las tasas varían. China: 34 %, Japón: 24 %, Vietnam: 46 %, Corea del Sur: 26 % y Taiwán: 32 %.
Los bienes de Suiza enfrentarán un arancel adicional del 32 %, los de Israel, un 17 %, y los de India un 27 %. Rusia y Ucrania no figuran en la lista de aranceles recíprocos.
Ciertos dispositivos médicos, semiconductores, productos farmacéuticos y el oro están, por ahora, exentos de estos aranceles.
El arancel base del 10 % entrará en vigor el 5 de abril, dejando poco margen para negociaciones. Los aranceles más altos para los distintos países comenzarán a aplicarse el 9 de abril.
¿Cómo han reaccionado los estadounidenses?
La respuesta de grupos industriales y economistas no se hizo esperar. «Muchos fabricantes en Estados Unidos ya operan con márgenes reducidos», señaló Jay Timmons, presidente de la Asociación Nacional de Manufactureros. «Los altos costos de estos nuevos aranceles amenazan la inversión, el empleo, las cadenas de suministro y, en consecuencia, la capacidad de EE. UU. para competir y liderar como la principal potencia manufacturera».
El exsecretario del Tesoro de EE. UU., Lawrence Summers, advirtió que el aumento de aranceles de la administración Trump impactará negativamente en la economía, elevando precios y desempleo.
«Esto se debe analizar de la misma forma en que discutiríamos un alza en los precios del petróleo, un terremoto, o una sequía, como un shock de oferta», afirmó Summers en Bloomberg Television. «La pregunta es cuánto daño causará».
¿Cómo reaccionan los inversionistas?
«En general, la magnitud de los aranceles refuerza la sensación de un giro radical en la política económica de la nueva administración estadounidense», escribió Jim Reid, estratega de investigación de Deutsche Bank, en una nota para inversionistas. Sin embargo, agregó que «no parece haber un plan estratégico bien definido detrás de su implementación».
Según Reid, los nuevos aranceles promedio sobre las importaciones de EE. UU. «se ubican en el peor escenario esperado» y podrían reducir el crecimiento del país en un 1-1.5 % este año. Para China, el arancel del 34 % se suma a tasas ya existentes, elevando la carga total al 54 %.
De acuerdo con cálculos preliminares de Capital Economics, si los aranceles se mantienen, podrían reducir el producto interno bruto (PIB) de China en un 0,5 % respecto a las proyecciones previas. En la eurozona y Japón, el impacto podría ser del 0,2 % del PIB.
Un futuro incierto
Por ahora, es imposible prever todas las consecuencias de estas medidas sobre EE. UU. y sus socios comerciales. Sin embargo, la mayoría de los analistas coinciden en que el crecimiento económico se ralentizará y que no habrá verdaderos ganadores. Algunos efectos colaterales podrían tardar años en cuantificarse.
Romper los equilibrios comerciales tradicionales o hacer que EE. UU. sea un socio menos atractivo podría dar lugar a nuevas alianzas económicas y políticas.
Canadá ya ha comenzado a estrechar lazos con la Unión Europea. La UE y México podrían acercarse a China. Japón, Corea del Sur y China anunciaron recientemente que trabajarán juntos para tener una postura económica más unificada.
En el corto plazo, los consumidores estadounidenses serán los primeros afectados, ya que las empresas trasladarán el costo de los aranceles a los precios de los bienes importados. Los estadounidenses con menos recursos, que destinan una mayor proporción de sus ingresos a productos básicos, serán los más golpeados. Además, el alza de precios podría impulsar la inflación.
Los países afectados por los nuevos aranceles estadounidenses probablemente responderán con aranceles propios sobre bienes estadounidenses, lo que podría desencadenar una espiral de represalias. Dependiendo de hasta qué punto estén dispuestos a soportar estas medidas, la situación podría escalar rápidamente hasta convertirse en una guerra comercial a gran escala.
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