
Jefe por seis meses. Una larga carrera en la Policía Federal llevo a Carlos Kevorkian al cargo más alto en la institución. Asumió en febrero, se fue en agosto, dicen que por motivos personales. El gobierno fue considerado con el jefe saliente, al menos así se desprende del comunicado oficial que dio a conocer la oficina de Rodriguez Larreta.
“Esta decisión (la renuncia) no afectará la continuidad del proyecto que busca dotar a la Ciudad de una Policía más eficiente y cercana a los vecinos, quedando el mismo bajo la conducción del equipo liderado por el secretario de Seguridad porteño Marcelo D’Alessandro y el actual subjefe, Gabriel Berard”.
La inseguridad en la Ciudad de Buenos Aires (como en el resto del país) es un penoso tema de comentarios diarios de los vecinos castigados por el delito urbano, desde motochorros hasta entraderas de edificios y secuestro de personas. Un jefe avezado en combatir la delincuencia, como es el caso de Kevorkian, difícilmente renuncie por dificultades para enfrentar el problema. Por ahora el puesto queda vacante con los funcionarios políticos a cargo de la institución.
