Elecciones en Taiwán, otra piedra en el zapato de China

INTERNACIONAL

ENz1DYMU0AAeQAr
Presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen / Foto: Twitter

Lectura: 3 minutos

Los colores de la bandera nacional de Taiwán, rojo y azul, predominan en la sede de la campaña electoral de Han Kou-yu (62) , hasta 2018 prácticamente un desconocido. Pero ahora, las esperanzas del Koumintang (KMT) de recuperar la presidencia en Taipéi se cifran en este candidato, que promete una bonanza económica como la de los años 70 y 80, cuando ese partido tenía el poder sin compartirlo.

En la central de la actual presidenta, Tsai Ing-wen, en cambio, el emblema nacional brilla por su ausencia. La gobernante y su Partido Demócrata Progresista (PDP) intentan proyectar una imagen moderna e independiente. «Necesitamos una presidenta fuerte, que tenga el valor de hacer frente a China, para que Taiwán siga teniendo democracia y libertad de expresión», afirma la portavoz de su campaña electoral, Lien Yi-ting.

Hace un año, las aspiraciones de Tsai a la reelección parecían vanas. Pero eso cambió cuando el jefe de Estado chino Xi Jinping, se resistió a descartar la violencia para controlar Taiwán. Además, los acontecimientos de Hong Kong han puesto en evidencia qué cabe esperar de las promesas de autonomía bajo el sistema comunista de la República Popular China.

«Hong Kong simboliza el fracaso total del modelo de “un país, dos sistemas” para Taiwán», afirma Lien.

«Taiwán no es Hong Kong. Pero el gobierno de Tsai intenta aprovecharse del ánimo imperante», sostiene en cambio Charles Chen, quien fuera portavoz del último presidente del Kuomintag y actualmente aspira a un escaño en el Parlamento. A su juicio, independientemente del partido por el que se inclinen, la mayoría de los taiwaneses desea mejores relaciones con China.

Tras la llegada al gobierno de Tsai, Pekín cortó en 2016 todos los contactos oficiales, debido a que, a diferencia del KMT, la presidenta no define a Taiwán y la República Popular como dos partes de una nación.

«Cuando surge una gran potencia, hay que saber tratarla y no se puede mantener únicamente una actitud de confrontación», argumenta Ho Szu-Yin, asesor de política exterior de Han Kuo-yu. «Hay que ser flexible», opina.

«Taiwán es desde hace tiempo una democracia», señala Ho, subrayando que «nuestro estilo de vida difiere por completo de un régimen autoritario». Con ello alude a la República Popular China. Aplacarla y a la vez mantenerla a buena distancia, es decir, propiciar el acercamiento económico sin hacer concesiones políticas, ese es el malabarismo que promete el KMT al electorado.

Artículo relacionado: Taiwán: presidente Tsai Ing-wene suma chances de un segundo mandato

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s