INTERNACIONAL

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Los consumidores han reducido el gasto en comidas preparadas y están comprando más frutas y verduras, optando por una alimentación más saludable durante las cuarentenas, según muestran los resultados preliminares de un estudio.
Las personas confinadas también probaron nuevas recetas y desperdiciaron menos comida, según la encuesta realizada entre casi 11.000 compradores en 11 países.
«En los confinamientos, la gente come más saludablemente, cocina sus propios alimentos y consume más frutas y verduras», dijo Charlotte De Backer, quien coordinó el estudio de la Universidad de Amberes, en Bélgica.
Al abandonar las oficinas y cocinar en casa, la población redujo las compras de alimentos para microondas en todos los países estudiados: Australia, Bélgica, Chile, Uganda, Países Bajos, Francia, Austria, Grecia, Canadá, Brasil e Irlanda.
«Pasamos desde el picoteo, la comida de restaurante y los pedidos a domicilio a la cocina casera», dijo Firene, un ciudadano de Azerbaiyán que vive en Bruselas, refiriéndose a los cambios que se han producido en su hogar durante la pandemia. «He perdido cuatro kilos, así que estoy orgulloso de ello».
En casi la mitad de los países estudiados, los compradores compraron menos aperitivos salados o dulces, aunque las ventas globales se mantuvieron estables.
