Opina Mariana Gonzalez: Fortnite pateó el tablero

OPINIÓN

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Foto: pngimg.com

* EscribeMariana Gonzalez, especialista en Computación Científica, Fac. Ciencias Exactas UBA. MBA, ITBA.

Lectura: 7 minutos

Las «big tech» Facebook, Amazon, Google y Apple están soportando serias denuncias antimonopólicas por parte del Congreso de los Estados Unidos.

A fines de julio, los CEO de las cuatro compañías, Sundar Pichai, de Google; Tim Cook, de Apple; Jeff Bezos, fundador de Amazon; y Mark Zuckerberg, máximo responsable de Facebook, tuvieron que testificar, por vía telemática, ante el Subcomité Antimonopolio del Congreso de Estados Unidos.

El congresista demócrata David Cicilline, titular de la comisión antimonopolio de la Cámara de Representantes, es el que se pronunció más rudamente contra estas empresas: «Ya sea privilegiándose a sí mismas, estableciendo precios predatorios o llevando a los usuarios a comprar productos adicionales, las plataformas dominantes han ejercido su poder de manera destructiva y perjudicial para expandirse», agregando «a raíz del Covid-19, es probable que emerjan más fuertes y poderosos que nunca».

Jim Sensenbrenner, representante republicano, fue mucho más moderado: «ser grande no necesariamente es malo». «Más bien al contrario, en Estados Unidos uno debería ser recompensado por el éxito». Sin embargo, Donald Trump, momentos antes de la audiencia, a los reporteros y a través de las redes sociales, señaló: «No hay duda de que lo que las grandes empresas de tecnología están haciendo es muy malo», «Si el Congreso no aporta justicia… lo haré yo mismo con órdenes ejecutivas».

En el caso de Apple, el conflicto es con su tienda App Store, que cobra el 30% de las suscripciones y ventas de desarrolladores externos, igual que el resto de las tiendas de aplicaciones pero con reglas mucho más rígidas, lo que consideran desproporcionado, además de competir en su tienda con servicios similares propios que no tienen que pagar ese 30%.

Spotify, aplicación europea para la reproducción de música vía streaming, competencia de Apple Music, dejó de usar la plataforma de ventas de Apple para sus nuevas suscripciones e hizo una denuncia ante la Comisión Europea contra Apple por prácticas monopólicas, iniciándose una investigación. Tanto Spotify como Apple Music, competencias, se venden por Apple Store, solo que Apple Music no tiene ese costo del 30% y puede ser más competitiva con los precios.

Netflix, empresa estadounidense de distribución de contenidos multimedia (películas, series) hizo algo similar. Ambas modificaron su forma de registro de nuevos usuarios para que dicho registro sea realizado en su propia plataforma y evitar la comisión. Tinder, aplicación estadounidense de citas y encuentros, decidió rebajar ese 30% a sus nuevos suscriptores si lo hacían en su plataforma y no en la de Apple.

Todo ese accionar, se manejó dentro del ámbito comercial y legal.

Tim Cook, en su respuesta al Congreso de Estados Unidos decía: «Las únicas aplicaciones que están sujetas a una comisión son aquellas en las que el desarrollador consigue un cliente en un dispositivo de Apple y en las que las funciones o servicios se experimentarían y consumirían en un dispositivo de Apple».

Apple contrató un estudio de su negocio en el 2019 a Analysis Group, que fue publicado el 15 de junio pasado donde constaba: «El ecosistema de la Apple App Store facilitó más de 500.000 millones de dólares en facturación y ventas en todo el mundo en 2019», «Más del 85% de la facturación y ventas totales del ecosistema de App Store corresponden únicamente a terceros».

A pesar de lo atractivo de ese mercado, y de los potenciales clientes que tienen los dispositivos Apple, estimándose en aproximadamente 1.400 millones, comenzaba la rebelión. El momento político era propicio.

¡Y llegó Fortnite! Videojuego del año 2017 desarrollado por la empresa Epic Games, y que a principios del 2020, se estimaba, aproximadamente, en más de 300 millones de cuentas registradas, convirtiéndose en el segundo juego más popular y el primero en recaudaciones. En febrero de 2019, se celebró un concierto dentro del juego, y hubo 10,7 millones de personas conectadas jugando con sus personajes asistiendo al concierto. Durante el aislamiento, consecuencia de la pandemia, alcanzó picos de hasta 12,3 millones de jugadores simultáneos.

Si bien la descarga inicial del juego es gratuita desde cualquier tienda, luego se realizan microtransacciones con un dinero virtual (que lo llamaron paVos) que hay que comprar con dinero real. De todas esas compras que realizan los jugadores, las tiendas de ventas del equipamiento donde se ejecutan los juegos (Apple Store, Google Play, Galaxy Store, PlayStation Store, Microsoft Store, Nintendo eShop) se quedan con el 30% en concepto de comisión. La versión iOS de Fornite ha producido más de US$ 1.200 millones, de los cuales un 30% se lo quedó Apple.

Fortnite llegó a ser quien es gracias a la excelencia del producto y gracias a esas tiendas. Pero consideró que ya pagó con creces el servicio y pateó el tablero. El jueves 13 de agosto, Epic Games anunció unas rebajas especiales en la tienda de Fortnite con una plataforma de pagos propia en sus versiones para iOS (Apple) y Android (Google) para evitar la comisión. El momento político era propicio.

Tanto Apple como Google reaccionaron eliminando Fortnite de sus tiendas digitales. Los usuarios están desconcertados, si bien por ahora pueden seguir jugando, no se sabe qué va a ocurrir con la próxima actualización o la nueva temporada, prevista para el 27 de agosto. Los jugadores de iOS saben que no la van a tener ya que las reglas de Apple son más estrictas, en Android son más laxas y seguramente podrán seguir con el juego.

El 16 de agosto Apple comunicó a Epic Games (Fortnite) que «pondrá fin a todas las cuentas del desarrollador» y le restringirá el uso de «todas la herramientas de desarrollo para iOS y Mac». Epic Games presentó, inmediatamente, una denuncia en un juzgado del distrito norte de California (Estados Unidos) en la que exige que Apple no tome «acciones adversas» contra Epic Games. El momento político era propicio.

Estamos hablando de una pelea entre titanes privados y el Gobierno estadounidense haciendo su parte.

Pero, esta disputa que ya es una guerra, no se mantuvo en el campo comercial y legal. Se convirtió en mediática.

En 1984, Apple lanzó la primera computadora personal exitosa, la Mackintosh 128K, con un video icónico, con dirección de Ridley Scott, que hacía referencia a «1984» de George Orwell, criticando las políticas monopólicas de IBM. Termina con «el 24 de enero, Apple Computer presentará Macintosh, y verá por qué 1984 no será como “1984”». Después aparece el logotipo de la manzana de Apple. Fue un éxito publicitario rotundo.

Fortnite acaba de sacar una parodia de ese video, donde critica las prácticas monopólicas de Apple.

La heroína de Apple, salvadora del mundo, es reemplazada por una protagonista de Fortnite y el Gran hermano pasa a ser una cara con forma de manzana. El video termina con «Epic Games desafió el monopolio de App Store. En represalia, Apple está bloqueando Fortnite en mil millones de dispositivos. Súmate a la lucha para que el 2020 no se convierta en “1984”» y el hashtag #FreeFortnite.

Apple, el revolucionario, se convirtió en reaccionario para proteger los réditos de su revolución.

El mundo virtual acompaña la pelea.

*Mariana Gonzalez
Computación Científica, Fac. Ciencias Exactas UBA
MBA ITBA
Empresaria en Argentina y Uruguay en empresas de tecnología. 

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