Persecución contra religiosos y opositores en Camboya

INTERNACIONAL

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Foto: Jorge Láscar

Lectura: 3 minutos

Dos monjes y activistas abandonaron secretamente Camboya y, tras un viaje largo y difícil, pudieron cruzar la frontera con Tailandia para evitar que las autoridades los arrestaran. Ambos afirman ser víctimas de una campaña de represión lanzada por el Partido Popular Camboyano (CPP) en el poder, por haber participado en las protestas del mes de julio, cuanddo manifestantes y activistas pedían la liberación del líder sindical Rong Chhun.

Los religiosos budistas Bor Bet, de 34 años, y Sim Sovandy, de 54, contaron a Radio Free Asia (RFA) que un guía jemer (campesino) los condujo a través de la jungla durante dos días y dos noches hasta llegar a la frontera entre los dos países. Cuando cruzaron la frontera, contrataron un auto de alquiler que los llevó a un lugar seguro en el centro de Tailandia.

Según el relato de Bor Bet, se vieron obligados a escapar porque las autoridades «nos perseguían» y querían obligarnos a abandonar el hábito monástico. Ellos se han convertido en «fugitivos», siguió diciendo, porque se negaron a unirse al PCP, resistiendo también la fuerte presión que ejerce la jerarquía del budismo oficial, vinculada al gobierno.

Los dos monjes vivían en el templo budista de Prayuvong en Phnom Penh y abandonaron el lugar el 4 de agosto, ocultándose en la selva a lo largo de la frontera con Tailandia. Bor Bet y Sim Sovandy permanecieron escondidos, durmiendo al aire libre, durante más de dos meses. Todo ese tiempo, funcionarios, policías y jefes budistas los han estuvieron buscando en el templo y en sus casas.

La razón por la cual los persiguen, explican, sería la decisión de unirse a las protestas callejeras por la liberación de Rong Chhun, presidente de la confederación sindical camboyana y miembro del Cambodian Watchdog Council.

Decenas de activistas y miembros de la sociedad civil condenaron el arresto, exigiendo su liberación y absolución de los cargos de «sedición» por criticar la gestión del gobierno en la disputa fronteriza con Vietnam.

Interrogado por RFA, el portavoz de la Policía de la capital niega que haya una orden de arresto contra los dos religiosos.

Sin embargo, activistas y miembros de la sociedad civil, incluido el portavoz del movimiento ADHOC Soeng Senkaruna, consideran «muy probable» que los detengan si regresan a Camboya.

En el exilio, los monjes hicieron saber que quieren establecerse en Tailandia, donde volverán a comenzar sus iniciativas y actividades en favor de la justicia social.

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