Periodistas bajo fuego

INTERNACIONAL

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Foto: Global Panorama

Lectura: 3 minutos

Al menos 274 periodistas se encuentran actualmente encarcelados en distintos países. Muchos por acusaciones de propagar información falsa relacionada con la pandemia o protestas por medidas antidemocráticas. Incluso en Estados Unidos, varios periodistas fueron golpeados o detenidos durante las protestas contra la injusticia racial en varias ciudades.

La libertad de prensa está bajo ataque mundialmente, mientras las autoridades intentan silenciar trabajos críticos encarcelando a periodistas, según información publicada por el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés).

Un récord de 274 periodistas se encuentran tras las rejas alrededor del mundo, con China, Turquía, Egipto y Arabia Saudita encabezando la lista como los peores ofensores, indicó el informe anual de la organización para la defensa de la libertad de prensa. Es el quinto año consecutivo donde más de 250 periodistas fueron encarcelados.

El saldo del 2020 es «el peor en los registros» principalmente por dos razones, dijo a la Voz de América la directora del CPJ, Courtney Radsch.

«Una es la reacción a la pandemia mundial, que ha generado un creciente uso de acusaciones de noticias falsas contra periodistas y actos de revanchismo y castigo por hacer periodismo independiente. Y por la represión relacionada a protestas», dijo Radsch. «Hemos visto que los periodistas con frecuencia son los primeros arrestados y detenidos y reprimidos en esas protestas».

En 2020, al menos 34 periodistas alrededor del mundo eran detenidos bajo cargos de emitir noticias falsas, la mayoría en Egipto, donde 22 de los 27 encarcelados enfrentan ese tipo de acusación, según la organización.

Algo que también ha contribuido al aumento en los arrestos, la pandemia del coronavirus, ha agregado urgencia a los llamados de grupos por la libertad de prensa a las autoridades para la liberación de los periodistas detenidos.

Al menos dos periodistas murieron de COVID-19 mientras estaban bajo arresto, en Egipto y Honduras, y la familia de un tercero, el periodista Kirguís, Azimjon Askarov, cree que también murió por el virus, dice el reporte del CPJ.

«En una pandemia global como la del COVID-19, una sentencia de prisión para periodistas puede ser una condena a muerte por periodismo, porque uno no puede mantener un distanciamiento social. Ellos no tienen acceso a equipos de protección personal y las prisiones son vectores de infecciones», dijo Radsch.

En Irán, 15 periodistas fueron encarcelados por su trabajo. Uno de ellos, Roohollah Zam, fue ejecutado el sábado luego que Teherán ratificó la condena a muerte por supuestamente incitar a la violencia durante las protestas antigubernamentales del 2017. Zam, de Amad News, vivía en el exilio en Francia, pero fue capturado en Irak y llevado a Irán en 2019.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, condenó el lunes a «la injusta y bárbara» ejecución iraní del periodista.

Otro artículo de interés: Tensión en Europa con Irán por ejecución de periodista opositor

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