Alarma mundial por salud de Navalny

INTERNACIONAL

50375802637_b4cf4e7eac_c
Alexei Navalny en durante campaña electoral / Foto: Aleksey Ruban

Lectura: 5 minutos

Los servicios penitenciarios rusos decidieron el lunes (19.04.2021) trasladar a un hospital para presos al opositor Alexei Navalny, en huelga de hambre desde el 31 de marzo, al tiempo que juzgaban su estado de salud como «satisfactorio». La medida ocurre en medio de fuertes muestras de preocupación a nivel internacional por la situación en la que se encuentra este opositor a Vladímir Putin.

«Una comisión de médicos decidió el traslado de A. Navalny a una unidad hospitalaria para los condenados que se encuentra en el territorio de la colonia penitenciaria Nº 3», indicó el servicio penitenciario de la región de Vladimir en un comunicado. «El Estado de salud de Navalny se considera satisfactorio actualmente. Es examinado diariamente por un médico terapeuta», agregó.

Además, «con el acuerdo del paciente, se le ha prescrito un tratamiento con vitaminas». Sin embargo, Navalny está en huelga de hambre porque no ha sido autorizado a ser examinado por su médico de confianza y porque considera que las condiciones de detención que se le han impuesto no son razonables.

La situación es delicada, toda vez que sobrevivió hace pocos meses a un envenenamiento con toxinas.

Según han denunciado cercanos al líder opositor, la vida de Navalny «pende de un hilo», porque tiene graves problemas de salud (sufre de una doble hernia y una protusión discal). Además, las autoridades penales han amenazado con alimentarlo de manera forzosa. La esposa de Navalny, Yulia Navalnaya, pudo verlo la semana pasada y alertó que su marido ha perdido mucho peso y hablaba con dificultad.

«Pesa 76 kilos, cuando mide 1,90 metros. Después de mi cita con Alexey estoy aún más preocupada por él», señaló Naválnaya. «Nunca había visto un rostro tan escuálido, pero no tiene intención de rendirse», dijo.

El opositor, de 44 años, ha perdido 16 kilos desde que ingresó en prisión, el pasado febrero, y 9 desde que comenzó su huelga de hambre.

El domingo pasado, el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, advirtió a Rusia que habrá consecuencias si Nalvany muere, a raíz de las denuncias del deterioro de su salud en prisión.

Crítico del Kremlin, Navalny, en huelga de hambre desde hace 20 días, fue trasladado el lunes al hospital de la prisión en que se encuentra encarcelado, se informo oficialmente, después de la presión pública de líderes políticos, familiares y amigos del opositor a Putin.

La medida tuvo lugar después que aliados de Navalny denunciaron el fin de semana que los análisis de sangre sugerían un alto riesgo de paro cardíaco o insuficiencia renal para el preso sin una atención inmediata.

Sin embargo, el servicio de la penitenciaría federal dijo que «en el momento presente, la salud de Navalny está evaluada como satisfactoria y está siendo examinado diariamente por un médico».

El comunicado agregó que «con el consentimiento del paciente, se le prescribió una terapia de vitaminas».

Los aliados de Navalny aún no habían hecho comentarios sobre el traslado, pero uno de sus abogados, Alexei Lipster, dijo a la agencia Reuters que se encontraba en la colonia penal donde está el hospital, pero todavía no había podido verlo.

Lipster explicó que no le habían negado el acceso a Navalny y esperaba en el lugar para visitarlo.

Navalny de 44 años, ha desarrollado una campaña anticorrupción contra altos funcionarios rusos y cumple una sentencia de dos años y medio de prisión por cargos de malversación que él considera fabricado.

Hace tres semanas se declaró en huelga de hambre en protesta por lo que dijo que era una falta de atención médica para cuidar un dolor severo de espalda y de las piernas que sufría.

El viernes, Navalny denunció que las autoridades de la prisión estaban amenazándolo con alimentarlo a la fuerza. Anteriormente, había informado de esfuerzos de los guardias para tentarlo a comer introduciendo además golosinas en sus bolsillos.

Navalny sostiene que sus problemas de salud están relacionados con el envenenamiento que sufrió el año pasado con un agente nervioso que casi le cuesta la vida y del que acusa al gobierno ruso.

Sus aliados anunciaron protestas en todo el país para este miércoles, el mismo día en que el presidente Vladímir Putin pronunciará su discurso anual sobre el estado de la nación desde las afueras del Kremlin, lo que hace prever un tenso enfrentamiento entre los manifestantes y la policía en Moscú.

Un colaborador de Navalny, Leonid Volkov, anunció las protestas en una publicación en YouTube, argumentando que no había tiempo que perder.

«Están asesinando a Alexei Navalny de una manera aterradora ante nuestros propios ojos», dijo Volkov.

Dos expertas en derechos humanos de las Naciones Unidas han pedido una investigación internacional sobre el envenenamiento del líder de la oposición rusa Alexei Navalny y pidieron su liberación inmediata de la prisión.

Agnes Callamard, relatora especial de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, e Irene Khan, relatora especial de la ONU sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y expresión, dijeron que el envenenamiento de Navalny fue un acto destinado a «enviar una clara advertencia siniestra de que ese sería el destino de cualquiera que criticara y se opusiera al gobierno».

En un comunicado dijeron que «Dada la respuesta inadecuada de las autoridades nacionales, el uso de armas químicas prohibidas y el patrón aparente de intentos de asesinatos selectivos, creemos que se debe llevar a cabo una investigación internacional con carácter de urgencia a fin de establecer los hechos y esclarecer todas las circunstancias relativas al envenenamiento del señor Navalny».

Navalny se enfermó el 20 de agosto del año pasado en un vuelo en Rusia y dos días después fue trasladado a Berlín para recibir tratamiento. Los laboratorios franceses, suecos y alemanes, así como la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas, determinaron que Navalny fue expuesto al agente químico nervioso Novichok. Rusia negó cualquier participación.

Callamard y Khan dieron a conocer el texto de la carta oficial que enviaron en diciembre pasado a las autoridades rusas, señalando que «la disponibilidad de Novichok y la experiencia requerida para manejarlo y desarrollar una forma novedosa como la que se encuentra en las muestras del señor Navalny solo podrían encontrarse dentro y entre los actores estatales».

Dijeron que Navalny «estaba bajo vigilancia gubernamental intensiva en el momento del envenenamiento, por lo que es poco probable que un tercero pudiera haber administrado una sustancia química prohibida sin el conocimiento de las autoridades rusas».

Rusia ha ignorado los llamados para liberar a Navalny, enviándolo a una prisión en las afueras de Moscú para cumplir su sentencia de dos años y medio de prisión por violar los términos de su libertad condicional mientras convalecía en Alemania.

El gobierno del presidente Putin impidió la participación de Navalny en las últimas elecciones donde el actual jefe del Kremlin fue votado por más del setenta por ciento de los electores. El resultado fue cuestionado por numerosas personalidades políticas internacionales.

Otro artículo de interés: Navalny en grave estado mientras sigue prisionero en Moscú

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s