Tensión política entre Europa occidental y zona oriental

INTERNACIONAL

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Presidenta de Comisión Europea, Ursula von der Leyen / Foto: European Parliament

Lectura: 8 minutos

El primer ministro húngaro Viktor Orbán expresó este jueves (08.07.2021) en Belgrado que si la Unión Europea (UE) no sigue ampliando el número de socios acabará desestabilizándose y se desintegrará, a la vez que defendió que Serbia entre en el bloque.

«Si la UE no se amplía llegará a ser inestable, su espacio fronterizo será inestable, no tendrá nuevas ambiciones, nuevas culturas, pueblos. Europa se quedará sin moverse del sitio y al final se desintegrará», dijo durante una visita oficial a Serbia.

Orbán agregó que en el seno de la UE hay «cautela» sobre la ampliación y afirmó que ese debería ser «el proyecto más importante», que tiene que acelerarse y no retrasarse.

En rueda de prensa junto al presidente serbio Aleksandar Vucic, Orbán afirmó que cuando Hungría y otros países de Europa central y oriental entraron en la UE trajeron «nueva energía» y sostuvo que Europa necesita a los Balcanes occidentales y Serbia.

Serbia es el país candidato al ingreso en la UE que junto a Montenegro ha dado más progresos en dirección de ese objetivo.

El primer ministro de Países Bajos, Mark Rutte, dijo a su vez que Hungría, con la adopción de una legislación que afecta a la comunidad LGTBI, no tiene «nada más que hacer» en la Unión Europea, que es una «comunidad de valores». La ley aprobada por el Parlamento en Budapest prohíbe hablar de la homosexualidad en las escuelas o los medios de comunicación.

«Para mí, [con esa ley] ellos no tienen nada más que hacer en la UE, pero no soy quien decide», dijo la autoridad neerlandesa al llegar a una cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la UE en Bruselas. Rutte agregó, sin embargo, que Hungría no puede ser expulsada de la UE, y «ni siquiera los otros 26 estados miembros» pueden hacerlo.

Países Bajos ha sido uno de los diecisiete países que han enviado una carta a los presidentes de las tres instituciones comunitarias defendiendo los valores de respeto a la diversidad en la UE. «Me avergüenzo, me avergüenzo cuando me siento a la mesa con él», añadió Rutte en referencia al primer ministro húngaro, el conservador Viktor Orbán.

La nueva legislación húngara prevé que «la pornografía y los contenidos que representen la sexualidad o promuevan el desvío de la identidad de género, el cambio de sexo o la homosexualidad no deberán ser accesibles a menores de 18 años». La normativa legal desató un escándalo en las capitales de la UE, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo que era «una vergüenza».

Al llegar a Bruselas, Orbán aseguró que era un defensor de los derechos de la comunidad LGTBI. «Yo defiendo los derechos de los homosexuales. Pero esta ley no es sobre eso. Es sobre el derecho de los menores de edad y de los padres. No es sobre la homosexualidad ni cualquier interferencia sexual. No es sobre homosexuales», dijo. Y advirtió: «La ley ya fue anunciada y ya ha sido publicada».

Orbán dijo que los que critican la controvertida norma «no la han leído» y se mostró «dispuesto a hablar con quien sea que haya respetado a Hungría sobre esta nueva ley», incluida la presidenta de la Comisión Europea. Por su parte, el primer ministro luxemburgués, Xavier Bettel, abiertamente gay, recordó que «ser gay no es una elección, pero ser intolerante sí lo es».

«Si de verdad piensa que por ver una película o por hablar en una clase sobre orientación sexual te haces gay, realmente no ha entendido nada. Aceptar que era gay fue la parte más difícil para mí, aceptarlo yo mismo y cómo decírselo a mis padres. Escuchar ahora que soy gay porque vi algo en la televisión cuando era pequeño es inaceptable», dijo Bettel.

El caso de la jefa del gobierno alemán también forma parte de la incertidumbre europea actual. Dado que no volverá a presentar su candidatura a la cancillería en las elecciones federales de septiembre, esta, probablemente la centésima cumbre de la UE de la canciller Angela Merkel, fue también la última de su mandato.

«Creo que todavía tenemos la oportunidad de hacer un balance», dijo Angela Merkel a DW, refiriéndose a las semanas previas a las elecciones en Alemania. Pero no es de esperar que Merkel ofrezca grandes detalles de su visión personal, «sobre todo, porque no he querido hacer mis balances yo misma, sino dejárselos a los demás». Por eso, incluso en su cumbre de despedida, la canciller se mantuvo fiel a sí misma, sin dejar entrever sus emociones al respecto.

El Primer Ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel, no tuvo reparos en decirlo: «Sí, personalmente la extrañaré, pero sobre todo Europa echará de menos a Angela Merkel, una persona que siempre trató de encontrar compromisos, pero con carácter, con fuerza, con reflexión», elogió el primer ministro del segundo Estado miembro de la Unión Europea más pequeño a la Jefa de Gobierno del más grande.

La canciller también era respetada por la gran capacidad para resistir durante las innumerables y largas reuniones nocturnas, al final de las cuales solía lograr un compromiso, cuenta el líder luxemburgués Xavier Bettel. «Es una gran personalidad que nos dejará. Espero que el o la nueva canciller esté igual de dispuesto(a) a comprometerse», agrega.

La última cumbre con Angela Merkel se vio ensombrecida por la disputa con el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, por su ley de censura contra la información sobre la sexualidad en las escuelas y colegios.

La disputa sobre los valores en la UE, dijo Merkel, es «profunda y honesta». Nunca había experimentado nada parecido en sus 16 años de experiencia en el bloque comunitario. La discusión no ha terminado, dijo, por lo que continuará con su sucesor o sucesora. La UE está más profundamente dividida al final del mandato de Merkel de lo que lo ha estado en mucho tiempo, afirmó, empero, el presidente francés, Emmanuel Macron.

«Es cierto que aquí hay una división entre Occidente y Oriente», dijo Macron tras finalizar la reunión. «El problema no es sólo Viktor Orbán, es más profundo».

La idea de una democracia no liberal es atractiva para algunos países, subrayó. Se debe llevar a cabo una «disputa cultural» con Hungría y también con Polonia, según él. Pero hay una solución real lista para ser aplicada, admitió el presidente francés.

Hungría y algunos otros Estados miembros tienen una visión diferente del futuro de la UE, que no es solo un mercado único, sino también una comunidad de valores, señaló la canciller alemana. «Hay graves problemas en Hungría y Polonia, y hay que seguir tratándolos».

En política exterior, la canciller saliente de Alemania también tuvo que aceptar una derrota, su propuesta de invitar al presidente ruso, Vladímir Putin, a una cumbre con la UE fue rechazada por mayoría.

Putin debe cambiar primero su política restrictiva hacia la oposición en su propio país y en los conflictos que rodean a Ucrania y Bielorrusia, exigieron los representantes de los Estados bálticos.

El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, dijo que no se debería «recompensar» a Putin con una cumbre. Angela Merkel rechazó esta opinión. Dijo que no se trataba de recompensar a Putin, ya que incluso durante la Guerra Fría se había mantenido el diálogo.

Otro artículo de interés: Merkel reclama unidad europea para frenar a Rusia

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