Con prensa en contra asume Truss en Londres

INTERNACIONAL

50375802637_b4cf4e7eac_c
Flamante primera ministra británica, Liz Truss / Foto: The Conservative Party

Lectura: 5 minutos

La ministra de Asuntos Exteriores Liz Truss (de 47 años) será la tercera mujer jefa de Gobierno del Reino Unido, después de la exitosa Margaret Thatcher y la inoperante Theresa May estiman fuentes políticas expertas en el partido conservador británico.

Hasta ahora ministra de Asuntos Exteriores, Liz Truss, fue elegida como nueva líder del Partido Conservador y se convertirá, por tanto, en primera ministra del Reino Unido, sucediendo al desprestigiado populista Boris Johnson.

Truss, de 47 años, se impuso por 81.326 votos contra 60.399, en las elecciones primarias de los «tories», al exministro de Finanzas Rishi Sunak, de 42 años, un multimillonario exbanquero nieto de inmigrantes indios.

Liz Truss prometió sacar al país de la crisis con recortes de impuestos, medidas sobre el costo de la energía con impulsos al crecimiento económico.

«Presentaré un plan audaz para reducir los impuestos y hacer crecer nuestra economía. Me ocuparé de la crisis energética y de las facturas de los ciudadanos, pero también de los problemas a largo plazo que tenemos en el suministro de energía», afirmó, al ser anunciada su victoria.

El martes Johnson pronunciará su discurso de despedida en Downing Street. Acto seguido, entregará su renuncia oficial a la reina Isabel II, quien entonces nombrará a la sucesora de Johnson en un partido conservador que gobierna desde hace doce años.

Por primera vez en su largo reinado, la monarca de 96 años nombrará a la nueva jefa de Gobierno en una ceremonia en su castillo escocés, Balmoral, y no en Londres, en el palacio de Buckingham. Una novedad que se debe a los problemas de movilidad de la reina, que la obligaron a suprimir varios compromisos.

La sucesora de Johnson regresará a Londres, para pronunciar su primer discurso formar Gobierno y debatir el miércoles en el Parlamento con el líder de la oposición, Keir Starmer.

La prensa no parece conforme con Liz Truss, que recordó su discurso en el Congreso Tory de 2014, en representación del Departamento de Agricultura, sobre la calidad de la comida británica.

Elogió el trigo británico y la venta de té de Yorkshire a China. Pero luego, de repente, en un arranque nacionalista, dijo que Gran Bretaña importa dos tercios de su queso del extranjero: «¡Es una pena!» expreso.

También recordó la prensa la cita en el Departamento de Justicia, cuando en la Cámara de los Comunes le preguntaron acerca de las medidas contra los drones que se utilizan en las cárceles para transportar drogas.

Liz Truss explicó que ahora había unos perros guardianes especiales, unos que, en ese caso, ladrarían. En las redes sociales circularon esta y otras declaraciones igualmente extrañas, y sus oponentes cuestionan su idoneidad y cordura.

Liz Truss demostró ser una artista de la supervivencia durante los Gobiernos conservadores de los últimos años. Siempre fue considerada leal y trabajadora. Sus éxitos nunca fueron evaluados con equilibrio, pero ha trabajado sin descanso en su imagen pública.

Desde que entró al Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido, se mostró incansable en Instagram y Twitter, con una gorra de piel en la Plaza Roja de Moscú, o visitando tropas, en tanques y con indumentaria militar, y siempre acompañada de fotógrafos.

Los opositores cuestionaron su competencia cuando confundió el mar Báltico con el mar Negro, Truss respondió con fotos de su visita a Ucrania, y juró que se enfrentaría a Putin.

Sin embargo, su carrera en las filas conservadoras británicas no ha sido fácil. Durante su última aparición de campaña, en el estadio londinense de Wembley, cuando Liz Truss y su contrincante, Rishi Sunak, se presentaron como candidatos ante varios miles de miembros del partido, admitió que «no posee un trasfondo conservador tradicional».

Su padre era profesor de Matemáticas, su madre, enfermera, y la orientación política de la familia era más bien hacia la izquierda. Los padres llevaron a la pequeña Liz a protestas antinucleares, pero ella hace tiempo que rompió con ese pasado.

También se refiere a su paso de ser proeuropea, antes del referéndum sobre el «Brexit», en 2016, a convertirse en una de las más firmes defensoras de la doctrina conservadora más pura. Eso agrada a los miembros del partido en los círculos tradicionales tories, en el sur de Inglaterra.

Otro artículo de interés: Tensión en Unión Europea por visas

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s