
Ricardo lorenzetti dejó la presidencia de la Corte en manos de Carlos Rosenkrantz pero de inmediato y sin esperar un tiempo decidió denunciar a su sucesor por haber creado «un clima de tensión, de temor y de amenazas telefónicas».
La insólita pelea al parecer se origino por el manejo de Centro de Información Judicial que el nuevo presidente reclamó manejar de inmediato.
