*Por Humberto Toledo
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Milei tiene nuevos socios.
Sin duda el principal aliado es EE. UU. desde que Trump ocupa la Casa Blanca.
Algunos de los nuevos socios de Milei están recostados sobre las aguas del Pacífico.
El Atlántico tiene una carga de morosidad que no coincide con los propósitos políticos de Javier Milei, pero no se trata solamente de encuadrar la relación principios tradicionales (como los es la economía y el comercio), se trata de ver cómo países históricamente socios de Argentina hoy están soportando gobiernos socialistas que avanzan en la destrucción, Reino Unido, Francia ─que no puede mover los brazos─, y España con un presidente como Pedro Sánchez enrolado directamente en la oposición al bloque Occidental.
El presidente Milei se aleja del Atlántico y dio un paso (otro más), en la dirección correcta.
Decidió incorporar a la Argentina en el acuerdo Transpacífico (Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico o TPP-11).
El canciller Quirno entregó la solicitud de incorporación al acuerdo Transpacífico, que incluye doce países muy importantes: Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Reino Unido, Singapur y Vietnam. «Este bloque representa el 13% del PBI mundial» dijo el canciller argentino.
El mercado global del acuerdo incluye 514 millones de personas y está en marcha aun cuando todavía los papeles no están rubricados. Las exportaciones argentinas hacia el bloque alcanzaron 16.329 millones dólares, con un superávit de 8.930 millones dólares, lo que evidencia el potencial para profundizar estos lazos, según fuentes interesadas en el tema.
Quirno presentó la solicitud de incorporación el pasado 2 de junio, un día más tarde, el marxista gobernador de Buenos Aires Axel Kicillof lanzó a la jauria de su gobierno para reclamar en contra del acuerdo. La oposicion se centraba en reclamos historicos del bloque de izquierda, es decir, temor por una nueva arquitectura de la economía internacional ─donde la Argentina también quiere jugar─, que supuestamente va a destruir la industria nacional. Un argenumento mas que conocido y que nunca pudo tener éxito más allá de la relación de los gobiernos con los empresarios que recibían, y todavía lo hacen, subsidios para operar.
Después de 20 años de mumerosas versiones y reuniones de todo tipo, el Mercosur todavía no está en marcha. Este mecanismo es una gran estrategia geopolítica de la socialdemocracia europea, que no ha dado ningún resultado positivo para los países que integran el Mercosur.
La morosidad, hoy un verdadero estancamiento, ha llevado a la pérdida de oportunidades comerciales para todos los actores involucrados. Miles de horas hombre financiado por los estados. El resultado esta a la vista.
El Mercosur fue una creación del presidente de Brasil José Sarney con el presidente argentino Raúl Alfonsín y toda la potencia detrás como respaldo de la socialdemocracia europa, que estaba en su mejor momento.
La oposición al tratado se asemeja al mismo conflicto que surgió cuando EE. UU. presentó el plan denominado ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas) por el entonces presidente Bush (h). Plan muy ambicioso para abrir las economías y activar el comercion internacional.
En la reunión de Buenos Aires, el orador principal fue George W. Bush (hijo del presidente 41°, George H. W. Bush) que además contó con el expreso y contundente rechazo del gobierno de Kirchner quién estuvo acompañado por el venezolano Hugo Chávez y el cubano Fidel Castro. La oposión armó una contracumbre con figuras populartes de claro lineamiento contra EE. UU., por ejemplo el caso del futbolista Maradona.
La decisión de Milei de incoroparse al TPP-11 continúa la hoja de ruta del presidente que está empeñado en asociarse a los países que se oponen al socialismo y que han triunfado en la elecciones, entonces los nuevos socios, van desde EE. UU. hasta Chile, pasando por Colombia, Perú, Ecuador, y Paraguay.
La nueva sociedad de Milei deja al presidente Lula de Brasil con escaso margen político regional. El foro de San Pablo está cada vez menos iluminado.
Los frentes que está incoropando Milei a su gobieno en este último caso, es decir, asociarse con el Transpacíficio, tiene como característica que no es un tema solamente económico-comercial. La perspectiva geopolítica está presente y marca una nueva fórmula para los países de América Latina. Menos ideología, más bienestar para la población.
Duranet largos 50 años, y aún más, la izquierda dominó de manera amplia la política gubernamental de los países. La oposición a los gobiernos de EE. UU. fue muy marcada con algunas excepciones, por ejemplo Carlos Menem durante su presidencia.
Humberto Toledo es director general de LaCity.com.ar, especialista en análisis de política internacional.
Imagen: Presidente Javier Milei / Difusión Presidencial (Presidencia de la Nación)
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