Opina Calabrese: Los años de plomo (V)

OPINIÓN

Por Antonio Calabrese, abogado constitucionalista, historiador, político. Columnista de LaCity.com.ar.

Causas y Efectos

La resistencia y el desarme del peronismo contra la dictadura y la proscripción

Lectura: 10 minutos

VII.- LA PRESIDENCIA DE PERÓN Y SU MUERTE

Contra toda indicación médica, sabiendo que sus días estaban contados y que aquel desgaste le adelantaría peligrosamente el final, no pudiendo cerrar su acuerdo con Balbín y el radicalismo, por las razones expuestas, a esta altura agigantadas por la aceleración de la violencia, Perón, desconfía y desecha a toda su dirigencia y decide integrar una fórmula con su mujer tratando de evitar un internismo suicida, es decir, otra guerra dentro de la guerra.

Triunfa el 23 de Septiembre con 7,3 millones de votos aproximadamente, el 62%, sobre la fórmula encabezada por Ricardo Balbín con 2,9 millones de votos, el 23% y la de Francisco Manrique el candidato más afín al gobierno con 1,4 millones de votos, el 12%.

Las formaciones especiales habían perdido su razón de ser ante la expresión del pueblo en las elecciones libres. La directiva era disolverlas. Guardia de Hierro, El Frente Estudiantil Nacional, los Comandos Tecnológicos, el Comando de Organización, y el Peronismo de Base como otras agrupaciones menores se encuadrarían en la estructura partidaria, pero no pasaba lo mismo con Montoneros, FAR Y FAP claramente marxistas dirigidas por Quieto, Osatinsky y Olmedo.

Al efecto el Presidente transmitió esta disposición por todos los medios posibles, dando las entrevistas públicas que fueron necesarias, para que su voz fuera escuchada directamente y no transmitida por intermediarios.

Pero aquellos ya pensaban en el posperonismo, y se hablaba tanto del golpe de la derecha, con la triple AAA Lopezreguista, «la teoría del cerco» que rodeaba al Presidente y lo hacía inexpugnable, o la poderosa «burocracia sindical» que le respondía de forma irrestricta con Rucci a la cabeza.

Se presentaban en consecuencia tres grandes obstáculos para el plan de pacificación: El primero era el ERP cuyo jefe Mario Roberto Santucho había declarado la continuidad de la lucha armada hasta la instauración de la patria socialista en conferencia de prensa por los canales 11 y 13 y en los diarios La Opinión, Crónica y revista Primera Plana; el segundo fue la incorporación de Montoneros a las Fuerzas Armadas Revolucionarias, liderada por Roberto Quieto que compartiría la conducción con Mario Firmenich; y la tercera fue el asesinato de José Ignacio Rucci y su chofer a las 48 horas de asumir la presidencia, golpe que afectó sumamente al presidente.

Perón siguió adelante con el plan de pacificación y en ese marco tuvo un debate o discusión televisada con una docena de diputados de la Juventud Peronistas, de los cuales renunciaron 8 de ellos con motivo de la sanción de la legislación antiterrorista en el mes de Enero.

Por entonces se produjo el asalto al regimiento de Azul por el ERP que produjo muertos civiles y militares, que Perón condenara severamente, vestido de General en duros términos, señalando que todo el peso de la ley caería sobre «los delincuentes».

Balbín en declaraciones públicas adheriría tanto a las declaraciones ante los diputados de la juventud como con este pronunciamiento contra los atacantes del cuartel.

Un grupo de profesionales del crimen como les llamaría la crítica engrosó las filas de las AAA, mezclado con militantes de la causa proárabe, desprendimientos del Partido Comunista Revolucionario y ultra nacionalistas, comenzando a infiltrarse en las filas de la izquierda revolucionaria y produciendo gravísimos enfrentamientos.

Como políticas de estado Perón, separa a las Fuerzas Armadas de la lucha contra los terroristas a quienes considera delincuentes comunes y por tanto deben ser enfrentados por la policía, eliminando como hipótesis de conflicto para ellas, la lucha contra la insurgencia, con la intención de impedir los excesos o bien que estos las afectaran. Pretendía eliminar también las diferencias con Chile en donde había asumido Pinochet y continuaba desarrollando la idea de crear un bloque regional, antecedente del Mercosur, reiterando una intención que ya tuviera en la década del cincuenta.

Se cumple por entonces, con el desplazamiento de los gobernadores de Córdoba, Obregón Cano, Bidegain de Buenos Aires y Martínez Baca de Mendoza; el primero es intervenido después del «Navarrazo» es decir cuando el jefe de policía Antonio Domingo Navarro, detiene al gobernador, al vice y a 80 funcionarios de su gobierno por complicidad con la subversión, el segundo renuncia y le sucede el vice, un hombre de extracción sindical, y el tercero es suspendido en un juicio político y finalmente intervenido.

«Los que quieren hacer la “patria socialista” en sus provincias que lo hagan por su cuenta y con su plata», dijo el General.

El Gobernador Miguel Ragone de Salta es secuestrado y desaparecido, más tarde, el 11 de Marzo de 1976, cerrando el círculo de este tipo de mandatarios asumidos con el camporismo.

En aquel momento, como aliciente y tratando de que se imitara su conducta surge la «JP Lealtad» y «Los montoneros de Perón» alineándose a la estructura partidaria, asumiendo el riesgo de ser considerados traidores, como el caso de Jorge Obeid, secretario de la Regional II de la JPO con sede en Santa Fe, que fue obligado a exiliarse en Perú.

Finalmente y como último legado político de Perón, pone la distancia definitiva echándolos de la plaza, aquel 1 de Mayo de 1974, después de leer por la mañana en la Asamblea Legislativa su Proyecto Nacional para un Modelo Argentino que junto a la «Comunidad Organizada» encierran su filosofía, su doctrina, la idea del peronismo en acción.

«Qué pasa, qué pasa General que está lleno de gorilas el gobierno popular» cantaban quienes pensaban que con ello podrían presionarlo, a las cinco de la tarde en Plaza de Mayo en la concentración popular, con la salud ya bastante deteriorada.

«Estúpidos» e «Imberbes» fueron los calificativos que utilizó para echarlos de la plaza, lo que cumplieron desalojándola aunque lo repudiaron con frases insultantes.

Y pensar que muchos de ellos después llegaron al poder usando su nombre y sus consignas, no teniendo que ver con el peronismo arrastrándolo a un destino que nunca quiso.

Aquella misma tarde dice Carlos Funes, el presidente habló con Oscar Alende y le manifestó su deseo de darle a los arrepentidos una posibilidad de volver, lo que ratificaba la ruptura definitiva con los violentos que quedarían necesariamente afuera de la legalidad y sin legitimación alguna.

Firmenich se reúne entonces con Duilio Brunello, interventor en Córdoba, y este delega la conversaciones en Funes según el testimonio desarrollado en su obra.

Se encuentran en Capital Federal con Gullo, Añon y Perdía en un inmueble en la calle Monroe y Cazadores.

El 12 de junio, en lo que fue su despedida, la gente se reunió en forma espontánea en Plaza de Mayo para apoyar a Perón, después de una ola de huelgas, intervenciones sindicales, desabastecimiento, «mercado negro», presiones de todo tipo desde la derecha a la izquierda.

«Llevo en mis oídos la más maravillosa música que es para mí la palabra del pueblo argentino» dijo desde el balcón un hombre cuya salud lo abandonaba definitivamente, muriendo a los pocos días.

Aquello y el seguimiento y presión de los servicios a Funes y los mediadores, dinamitó toda posibilidad de diálogo, si es que esta hubiera existido.

Recién un año más tarde la CGT y las 62 Organizaciones reaccionaron intentando reparar otro error a destiempo, forzando en una convocatoria popular en Plaza de Mayo a la que asistimos viniendo desde el interior, para forzar la renuncia de López Rega.

En tanto Mario Firmenich, que el 1 de febrero de 1974 ya había declarado al diario «El Mundo» «El proceso de liberación nacional tiende al socialismo. La ideología de Perón es contraria con la nuestra porque nosotros somos socialistas», ordenaba a la JP y a Montoneros retomar la lucha armada, como si en algún momento la hubieran dejado, pasando a la clandestinidad.

En el período que va desde el 12 de Octubre de 1973 al 6 de Abril de 1974 se produjeron diversos enfrentamientos que dejaron el saldo de 38 muertes.

En los últimos meses de 1974 asesinaron a los Coroneles Jorge Grassi y Jorge Igarzabal, al Teniente Coronel José Cardon, los mayores Jorge Gimeno y Hernán López, los capitanes Miguel Paiva y Humberto Viola, este último junto a su pequeña hija de 3 años, y los tenientes Luis Erize, Eduardo Carbajo y Juan Gambache al igual que el Jefe de la Policía Federal Alberto Villar y su esposa.

En los 3 primeros meses de 1975 a su vez, según la estadística presentada por el mencionado Romero Carranza, se produjeron 112 asesinatos.

También se debe mencionar al secuestro de los hermanos Born por los que se obtuvo un rescate de 20 millones de dólares que terminaron en Cuba según se expresara.

En el mes de diciembre fracasó un ataque contra el batallón 601 de Monte Chingolo donde murieron un centenar de atacantes sufriendo también bajas mortales los defensores y en Paraná fueron asesinados el General Cáceres Monie y su esposa.

En la obra de Carlos Manfroni y Victoria Villaruel, se recuerdan las terribles sentencias de los subversivos cuando expresaban las palabras «Fuimos por…» o «Vamos por…» que años después escuchamos, transformadas en «vamos por todo» desde los máximos peldaños del poder.

Estos autores dan estadísticas terribles sobre las víctimas de los terroristas tomando solo los casos publicados en los medios: 1094 muertos en su mayoría civiles, 2.368 heridos (algunos de los cuales después murieron a causa de las heridas), 758 secuestros y entre 1969 y 1979 mataron a 29 niños y otros 79 resultaron heridos por ataques terroristas.

Artículo relacionado: Opina Calabrese: Los años de plomo (IV)

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s