Diplomacia envenenada entre República Checa y Rusia

INTERNACIONAL

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Primer ministro checo, Andrej Babis / Foto: ALDE Party

Lectura: 5 minutos

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia denuncio una provocación por parte de República Checa, que expulsó a 18 de sus diplomáticos acusándolos de espionaje.

La extrema medida continúa la saga que comenzó la semana anterior entre Washington y Moscú, que expulsaron diez diplomáticos cada uno bajo cargos de espionaje y actividades subversivas.

Moscú prometió «medidas de represalia» en un contexto de fuertes tensiones con Occidente, exacerbadas por la denuncia de Praga, que responsabiliza a Rusia de una explosión en un almacén de municiones, hecho ocurrido en 2014 donde dos personas perdieron la vida.

«Expresamos nuestra más viva protesta a las autoridades checas. Tomaremos medidas de represalia que harán que los autores de esta provocación sean plenamente conscientes de su absoluta responsabilidad en la destrucción de los fundamentos […] de las relaciones entre nuestras naciones», indica el documento divulgado por las autoridades rusas.

A su vez el ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Dmitri Kuleba, celebró la expulsión de 18 empleados de la embajada rusa en Praga en respuesta a la presunta implicación de Moscú en las explosiones ocurridas en el depósito de municiones en Vrbetice, en la región checa de Zlin, en 2014.

«Ucrania apoya la respuesta de la República Checa a la implicación de Rusia, confirmada por los cuerpos de seguridad, en una explosión masiva en un depósito de municiones que causó víctimas mortales en 2014. En Ucrania conocemos demasiado bien los métodos maliciosos de Rusia. Tales actos no deben quedar impunes», publicó Kuleba en su cuenta de Twitter.

El primer ministro checo, Andrej Babis, denunció este sábado la presunta implicación de la inteligencia rusa en las explosiones que causaron dos muertos en el depósito de municiones en Vrbetice, en la región de Zlin, en 2014.

El canciller en funciones, Jan Hamacek, anunció la expulsión de 18 empleados de la embajada rusa en Praga señalados por la contrainteligencia checa como presuntos agentes de los servicios secretos de Rusia; deberán abandonar el país en un plazo de 72 horas.

Calificando la decisión de las autoridades checas como «sin precedentes», Moscú denunció acusaciones «infundadas y descabelladas» contra sus diplomáticos. «Este cometido hostil es parte de una serie de acciones antirrusas emprendidas por la República Checa en los últimos años. Solamente podemos ver las trazas de Estados Unidos», prosiguió el ministerio.

La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, ya advirtió a Praga de las consecuencias de la expulsión de diplomáticos rusos.

Por su parte, la policía checa declaró en búsqueda a los rusos Alexandr Petrov y Ruslán Boshírov, a los que Londres acusa de estar detrás del presunto envenenamiento del exagente Serguéi Skripal y su hija en Salisbury con una sustancia neuroparalizante en 2018.

Según el comunicado policial, Petrov y Boshírov son buscados en el marco de una investigación de «un crimen grave».

En 2014 ambos visitaron supuestamente Republica Checa, Praga y las regiones de Moravia-Silesia y Zlin, en el este del país, y utilizaron durante su estancia un pasaporte de Moldavia y otro de Tayikistán, además de los documentos rusos, lo que resultó altamente sospechoso para las autoridades.

Ocurrieron dos explosiones en los depósitos de municiones en Vrbetice: la primera, el 16 de octubre de 2014 y la segunda, el 3 de diciembre del mismo año. Ambos almacenes estaban alquilados por una empresa de Ostrava, Imex Group, según el diario digital Novinky.cz. De acuerdo con este periódico, «el ataque en Vrbetice fue para evitar la exportación de armas almacenadas allí a Ucrania».

Praga anunció que este lunes entregará pruebas tanto a la OTAN como a la Unión Europea sobre los dos agentes rusos que habrían estado involucrados en la explosión. Se sospecha que Rusia se encuentra tras la acción de sabotaje para impedir que se realizara una venta de armas a Ucrania, que se encuentra en conflicto con activistas prorrusos, apoyados por Moscú.

El ministro de Industria checo, Karel Havlicek, advirtió este 18 de abril que la corporación rusa de energía atómica Rosatom difícilmente podrá participar en las licitaciones para construir una nueva unidad generadora en la planta nuclear de Dukovany, en el norte del país.

«En un esfuerzo por complacer a Estados Unidos en el contexto de las recientes sanciones estadounidenses contra Rusia, las autoridades checas inclusive superaron a sus maestros de ultramar en este sentido», denunció el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso.

Washington por su parte anunció que impondrá nuevas sanciones a Moscú, a la que hace responsable de ciberataques e injerencia en las elecciones.

Polonia, a su vez, anunció el jueves que había expulsado a tres diplomáticos rusos acusados de «acciones hostiles».

Otro artículo de interés: Réplica de Moscú, expulsan diplomáticos norteamericanos

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