Madrid recibe a un guerrillero árabe con protestas de Marruecos

ESPAÑA

50375802637_b4cf4e7eac_c
Ministro de Relaciones Exteriores marroquí, Nasser Bourita / Foto: Mohamed Abbassi

Lectura: 6 minutos

El Frente Polisario que pretende la independencia de Marruecos con más de treinta años de guerrilla cruenta abrió otro frente de controversia. Las autoridades marroquíes explotaron de furia al enterarse que el jefe de los guerrilleros árabes, sostenidos por Argelia, fue aceptado en un sanatorio de Madrid.

Marruecos convocó el fin de semana al embajador español en Rabat para expresarle la «exasperación» del gobierno después que el líder de los independentistas saharauis del Frente Polisario fuera hospitalizado en España, informó una fuente oficial.

El ministro de Relaciones Exteriores marroquí, Nasser Bourita, convocó al embajador español para manifestar su «incomprensión y exasperación» y «pedirle explicaciones» por el ingreso a España del secretario general del Polisario, Brahim Ghali, añadió la fuente.

El jueves el gobierno español afirmó que Brahim Ghali había sido recibido por «razones estrictamente humanitarias» a fin de recibir atención médica.

El mismo día fuentes saharauis aseguraron que su líder contrajo el COVID-19 y recibe tratamiento.

El viernes, la ministra de Asuntos Exteriores española, Arancha González Laya, afirmó que las relaciones con Marruecos no se verían afectadas por el hecho de haber recibido al líder de los independentistas saharauis.

Marruecos es un objetivo diplomatico de máximo nivel de España, por razones históricas y actuales, en este caso la provisión de gas que permite al estado europea sortear las dificultades por la falta de combustible, que no produce y se ven obligados a comprar en gran escala a proveedores internacionales.

El Frente Polisario reclama un referendo de independencia en el Sáhara Occidental, excolonia española, con el soporte logístico de Argelia, un enemigo tradicional de Marruecos. La opción es descartada por Rabat, que controla la mayor parte de este desértico territorio y quiere una «autonomía bajo control».

El Sáhara Occidental, clasificado como «territorio no autónomo» por la ONU a falta de un acuerdo, enfrenta a Marruecos con el Frente Polisario desde los finales de la Segunda Guerra Mundial, respaldado por Argelia.

El gobierno de Estados Unidos anunció a fines del año pasado la creación de una misión diplomática «virtual» en Sahara Occidental, tras reconocer la soberanía marroquí sobre el territorio en disputa con la República Árabe Saharaui Democrática, a la espera de instalar un verdadero consulado en Dajla, cuyo principal objetivo será promover las inversiones en esa zona.

El entonces secretario de Estado de EE. UU., Mike Pompeo, fue el encargado de entregar la noticia. «¡Es un placer anunciar el inicio del proceso para establecer un consulado de EE. UU. en el Sáhara Occidental e inauguraremos la presencia virtual de manera inmediata! Estamos deseando promover el desarrollo económico y social e interactuar con la gente de la región», manifestó Pompeo en Twitter.

Las declaraciones oficiales del Secretario de Estado provocaron un cimbronazo en Madrid que declaró de inmediato su desagrado por la decisión del gobierno de Washington, que desde entonces mantiene congelada la iniciativa.

Pompeo no especificó cuándo exactamente comenzaría ese consulado, que dependerá de la embajada en Rabat. El reconocimiento supone un giro radical en la política internacional estadounidense, y ha sido duramente criticado por la ONU y países africanos, que temen una desestabilización en la región. EE. UU. es el único país del mundo que reconoce la soberanía marroquí sobre el territorio en disputa.

El presidente Donald Trump sorprendió en diciembre a la comunidad europea al anunciar el reconocimiento como territorio marroquí del Sáhara Occidental, una región desértica reivindicada por los combatientes independentistas del Frente Polisario apoyados por Argelia.

Expertos en el estudios de la política árabe explicaron que se trata de una contrapartida a la normalización de las relaciones entre Marruecos e Israel.

El nuevo anuncio de Washington sobre el consulado llega cuando en el Sahara se libran una serie de ataques armados (que el Frente Polisario llama «guerra») que constituyen el momento de mayor tensión en la zona desde 1991, cuando se firmó el alto el fuego entre las partes, que Marruecos considera vigente pese al intercambio de fuego.

En enero pasado los guerrilleross independentistas del Frente Polisario bombardearon la zona de exclusión de Gerguérat, bajo control marroquí, cerca de la frontera de Mauritania, en el Sáhara Occidental, la agencia de prensa saharaui SPS en un comunicado.

«El ejército saharaui lanzó cuatro misiles en dirección de la brecha ilegal de Gerguerat y sus alrededores», precisa SPS, que cita a un jefe militar saharaui.

El comunicado informa también de ataques a lo largo del muro de seguridad que separa a los combatientes saharauis de las fuerzas marroquíes en el inmenso territorio desértico.

Los independentistas del Polisario dicen estar «en estado de guerra de legítima defensa» desde que Marruecos envió el 13 de noviembre pasado a sus tropas al extremo sur del territorio para expulsar a un grupo de militantes saharauis que bloqueaban la única carretera de acceso a la vecina Mauritania.

Desde entonces, las tropas siguen desplegadas en la zona desmilitarizada bajo control de la fuerza de la ONU, para «asegurar el tráfico por carretera» en la única ruta que lleva a África occidental.

El Polisario recusa la legalidad de este eje vial, calificado como «brecha ilegal» y contrario, según ellos, al acuerdo de 1991, firmado bajo la égida de la ONU.

La cuestión del estatus del Sáhara Occidental, considerado como un «territorio no autónomo» por la ONU en ausencia de una solución definitiva, mantiene en estado de tensión desde hace décadas a Marruecos y a los independentistas saharauis.

El Polisario reclama un referéndum de autodeterminación previsto por la ONU, mientras que Marruecos, que controla más de dos tercios del territorio, propone un plan de autonomía bajo su soberanía.

Las negociaciones que promueve Naciones Unidas en las que participan Marruecos y el Polisario, con Argelia y Mauritania como observadores, están suspendidas desde marzo de 2019.

Otro artículo de interés: Sánchez desvincula cuestión del Sahára con postergación de reunión con Marruecos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s