Israel abre paso clave para ayuda humanitaria en Gaza

INTERNACIONAL

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Foto: Israel Defense Forces*

Lectura: 7 minutos

«Recibimos con satisfacción la apertura por parte de las autoridades israelíes del paso de Kerem Shalom para la tan necesaria ayuda humanitaria después de nueve días de crisis», dijo Jens Laerke, el portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), y aseguró que «es esencial que el paso de Erez se abra también para la entrada y salida del personal humanitario».

Las ofensivas del lunes elevaron a 58.000 el número de palestinos desplazados por el intercambio de fuego de más de una semana entre las milicias e Israel, cuyos bombardeos destrozaron el laboratorio central de pruebas de COVID-19.

La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) detalló el martes que del total de desplazados, 42.000 personas se protegen en 50 escuelas de la UNRWA (Agencia de la ONU para refugiados palestinos) a lo largo de la franja.

El Ministerio de Sanidad del enclave hizo un llamamiento a las organizaciones internacionales para que «proporcionen suministros de equipo de protección personal para limitar la propagación de COVID-19».

OCHA había solicitado una «pausa humanitaria» hasta que se alcance un alto el fuego y la apertura del paso comercial de Kerem Shalom y el de personas de Erez ─los dos controlados por Israel─ para permitir a las agencias humanitarias operar dentro del bloqueado enclave palestino.

Escuelas, carreteras y otras infraestructuras han quedado afectadas por la escalada bélica y unos 76 edificios y 725 viviendas han sufrido daños importantes, según OCHA.

Los enfrentamientos entre las milicias palestinas de Gaza e Israel entran el martes en su noveno día, sin progresos para alcanzar una tregua, que ha dejado ya 212 palestinos muertos en la franja y otros 10 fallecidos en Israel.

La comunidad internacional y, en concreto, los países árabes tratan de detener la violencia entre Israel y los palestinos después de más de una semana de ofensiva sobre la franja de Gaza y de intentos infructuosos de pactar una tregua por parte de Egipto.

El presidente estadounidense, Joe Biden, acusado por su propio partido de falta de firmeza frente a Israel, expresó el lunes por la noche su apoyo a un «alto el fuego» en una nueva llamada telefónica con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

Los ministros de relaciones Exteriores de la UE se reúnian el martes por videoconferencia para abordar la escalada bélica entre Israel y Palestina, con la intención de analizar de qué forma los Veintisiete pueden contribuir a la limitación de la violencia.

La actual escalada de violencia comenzó en Jerusalén Este, donde residentes palestinos se vieron amenazados con el desalojo del distrito en el que vivían, Seij Yarrah, en favor de los colonos judíos. Luego, la organización terrorista islamista Hamás comenzó a disparar misiles contra Israel desde Gaza; las fuerzas aérea israelíes, a su vez, bombardearon objetivos clave. Hubo numerosos enfrentamientos violentos entre palestinos y judíos israelíes en el corazón de Israel.

«Desde Ramallah parecía como si estuviera en una posición de observador», dice Steven Höfner, gerente de la oficina de la Fundación Konrad Adenauer (KAS), en el centro administrativo de Cisjordania.

El viernes hubo enfrentamientos, después de las oraciones, con protestas cada vez más violentas desde varios lugares, incluso en las cercanías de Ramallah, Hebrón, Nablus y Yenín. En el lado palestino se utilizaron artefactos incendiarios y hondas, mientras que las fuerzas de seguridad israelíes utilizaron gases lacrimógenos, balas de goma y munición. Al final del día, el Ministerio de Salud palestino informó que murieron diez manifestantes y alrededor de 150 resultaron heridos.

En Cisjordania, el liderazgo político juega un papel moderador. El partido Fatah, que forma parte de la Organización de Liberación de Palestina (OLP), trabaja con Israel en muchas áreas y también tiene una red internacional.

Su líder, Mahmud Abbas, ha pospuesto repetidamente elecciones programadas, por lo que ha estado actuando sin legitimación democrática durante más de diez años. Sin embargo, este hombre de 85 años es el primer punto de contacto palestino para los diplomáticos: el sábado, por ejemplo, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, habló con su homólogo israelí, Benjamin Netanyahu, y con Abbas.

Abbas canceló las elecciones previstas para el 22 de mayo con poca antelación, oficialmente debido al conflicto en Jerusalén Este. Sin embargo, Fatah también se habría visto amenazado con la derrota: según las encuestas, Hamás tendría posibilidades de ganar las elecciones. Es el contramovimiento radical a la OLP, con acusacion internacional de terrorismo, y controla la Franja de Gaza desde 2007.

En la contienda política, la escalada de la situación de seguridad en Cisjordania desde el fin de semana daña a Fatah: «Desde que se intensificó el conflicto, sobre todo en la Franja de Gaza, ha habido un apoyo cada vez mayor hacia Hamás, sobre todo de solidaridad con Hamás, para que reaccione a las políticas israelíes y se defienda» dicen los analistas políticos.

«Para Fatah, podría suponer “que la protesta no solo se dirija contra Israel, sino también contra su propio liderazgo”», dice Steven Höfner. Por lo tanto, el liderazgo de Fatah tratará de contener las protestas y continuar con la cooperación de seguridad con Israel.

Los habitantes de Cisjordania tienen un mejor nivel de vida que los de la Franja de Gaza. Pero incluso bajo el liderazgo de Fatah, ha habido poco progreso económico a lo largo de los años. La situación empeoró cuando, en 2018, la entonces administración estadounidense, bajo Donald Trump, recortó los fondos de ayuda a los territorios palestinos. Su sucesor, Biden, quiere reanudar los pagos. Además, la economía depende en gran medida de Israel.

Cisjordania está muy lejos de ser un verdadero autogobierno palestino: su autonomía se estableció en el segundo Tratado de Oslo de 1995, pero solo para una parte. El 61 por ciento fue declarado «Área C», en la que Israel tiene control total sobre los asuntos administrativos y de seguridad. Esto incluye no solo puntos de control, carreteras y asentamientos judíos, sino también casi todo el Valle del Jordán, que es geopolíticamente importante para Israel.

«Las posibilidades de que un palestino obtenga un permiso de construcción en el Área C, incluso en una propiedad privada, son escasas o nulas», escribe la ONG israelí B’Tselem en su sitio web. Al mismo tiempo, la afluencia de colonos judíos, a menudo ortodoxos y nacionalistas, ha aumentado drásticamente en los últimos años.

*Imagen ilustrativa.

Otro artículo de interés: ONU exige cese inmediato del fuego en Gaza

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