Ciencia y Arte, combinación posible, escribe Mariana Gonzalez

OPINIÓN

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Copia de «La Ronda Nocturna» de Rembrandt / Foto: Dennis Jarvis

*Escribe Mariana Gonzalez, especialista en Computación Científica, Fac. Ciencias Exactas UBA. MBA, ITBA.

Lectura: 4 minutos

Algo de ciencia…

Las Redes neuronales convolucionales (CNN por su sigla en inglés) son un tipo de redes neuronales artificiales donde las unidades de información llamadas «neuronas» actúan como las neuronas en la corteza de un cerebro humano. Se utilizan junto con el Machine Learning (inteligencia artificial), a través de computadoras con alta capacidad de procesamiento, para tareas de visión artificial ¡las computadoras pueden ver!

Se usan para reconocimiento facial, detección de tumores, búsqueda de imágenes en redes sociales que vayan en contra de las reglas del sitio, ingeniería biomédica, investigación de las estructuras de ADN, lectura de escrituras manuscritas y todo lo que nuestra imaginación permita.

Las redes neuronales artificiales son modelos computacionales, diferentes a los procesamientos lineales tradicionales, que simulan la estructura del cerebro humano, en especial de sus neuronas. Son sistemas que aprenden por sí mismos y crean y optimizan sus procesamientos. A partir del procesamiento de una muy importante cantidad de ejemplos de lo que luego tendrán que reconocer, definen sus propios modelos para identificar patrones y predecir comportamientos.

Una convolución es un operador matemático que transforma dos funciones en una tercera función más compleja.

Estos operadores son los que se utilizan en las llamadas redes neuronales convolucionales, trabajan en capas donde cada capa es el resultado de operar sobre las anteriores para detectar estructuras sencillas de una imagen, y luego juntar esas sencillas funciones en esquemas más complejos, sumando en cada punto toda la información de los puntos de las capas anteriores.

Cada una de las miles de imágenes almacenadas se las divide en pixeles, y de cada uno de ellos se guardan su posición (una matriz bidimensional) más información de color si no es blanco y negro, y se la va procesando hasta obtener un patrón que la haga reconocible si la vuelve a «ver».

Es así como nuestro celular puede vernos y permitirnos el ingreso.

Algo de arte…

Rembrandt (Países Bajos, 1606–1669) fue uno de los grandes artistas de la historia del arte occidental. Maestro barroco, figura central de la edad de oro holandesa, uno de los pocos artistas que fue admirado, reconocido y muy bien remunerado en vida.

Una de sus grandes obras fue «La Ronda Nocturna» (Rijksmuseum, Amsterdam) imponente óleo de 359 cm × 438 cm, estar parado frente a él sobrecoge. Como dato anecdótico, después de la restauración se concluyó que la escena era de día y la «noche» se debió a la oxidación del barniz y la suciedad acumulada.

A pesar de la fama del pintor, el Ayuntamiento de Ámsterdam la recortó con tijeras en 1715 para que cupiera entre dos puertas, donde la iban a mudar. Perdió 60 centímetros en el lado izquierdo; otros 22 centímetros en la parte superior, 12 centímetros abajo y 7 centímetros a la derecha. Los pedazos nunca fueron encontrados.

Gerrit Lundens (1622 – 1686) pintor holandés, realizó una copia de «La Ronda Nocturna» años antes de que se realizaran los recortes al cuadro. Gracias a él se conoce cómo era el cuadro en su totalidad, y gracias a esa copia se lo conoce a él, en el mundo del arte.

Algo de ciencia y algo de arte…

Del sitio web del Rijksmuseum:
«¡Por primera vez en 300 años, La Ronda Nocturna vuelve a estar completa!».
«Varias secciones fueron eliminadas de La Ronda Nocturna en el pasado. El equipo de Operación Ronda Nocturna ha recreado con éxito estas piezas faltantes, con la ayuda de inteligencia artificial».
«Esta tecnología enseñó a una computadora a pintar como Rembrandt».

En 2019, el director científico del museo, Robert Erdmann, contrató la programación de un algoritmo que, con el modelo de redes neuronales convolucionales, fuera entrenado y aprendiera el estilo de Rembrandt, como parte de un multimillonario proyecto de restauraciones.

El Rijksmuseum había encargado escaneos de alta resolución de La Ronda Nocturna, que los algoritmos utilizaron para recrear las secciones faltantes, junto con la copia de Ludens.

Esas imágenes fueron impresas sobre tela, barnizadas, y sujetadas a placas de metal. Fueron colocadas donde habrían estado las piezas recortadas.

Durante tres meses va a ser expuesto el cuadro «completo» en el Rijksmuseum.

¿Qué hubiera pensado Rembrandt? ¿Su capacidad de innovación le hubiera permitido aceptarlo?

*Mariana Gonzalez
Computación Científica, Fac. Ciencias Exactas UBA
MBA ITBA
Empresaria en Argentina y Uruguay en empresas de tecnología.

Otro artículo escrito por Mariana Gonzalez: Fin de las consolas de juego

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