La política y los políticos, escribe Hugo Flombaum desde Buenos Aires

OPINIÓN

50375802637_b4cf4e7eac_c
Foto: ArtRose/Pixabay

Por Hugo Flombaum, analista político. Columnista de LaCity.com.ar.

Lectura: 6 minutos

Es común hoy escuchar, la política se alejó de la gente, o los políticos no representan a nadie. Son hoy lugares comunes ambos y se perciben como ciertos según gran parte de las encuestas de opinión.

¿Qué es la política y que define a un político?

La política podríamos definirla como una actividad que resume todas aquellas acciones que inciden en lo público, es decir en todo aquello que se desenvuelve en lo referente a relaciones y actividades no individuales, familiares o grupos de amigos.

Podría decirse que política hacemos todos de diferentes formas y en diferentes ámbitos. En nuestros trabajos cuando intentamos organizar a nuestros compañeros de tarea para lograr un objetivo o en un club o asociación civil para lograr cambios en sus actividades o el desarrollo de nuevas. También en nuestros barrios para organizar a nuestros vecinos en función de algún objetivo.

Obviamente que, si eso se transforma en una actividad que pretende lograr la transformación de una comunidad más amplia y diversa como un municipio, provincia o nación, esa actividad se expresa en su cabal expresión.

Cuando, con fundadas razones, decimos que la política se alejó de la gente, para referirnos a los gobiernos en todas sus expresiones, en realidad lo que estamos queriendo decir es que esos individuos dejaron de hacer política.

Cuando decimos que los políticos dejaron de representarnos en realidad dejaron de ser políticos.

Es inherente a la actividad estar en relación con aquellos a los cuales queremos organizar para un llegar a un logro y es contrario a su definición si un político no tiene relación con aquellos a los cuales dice representar.

Entonces ni hay política ni hay políticos.

Sin política no hay posibilidad de organizar a una comunidad de forma consensuada y sin políticos no hay posibilidad de que esa comunidad sea dirigida por alguien que la represente.

Argentina dejó hace muchos años de practicar la política para organizar a su sociedad y dejó de ser conducida por políticos, si entendemos a ellos como representantes de sus deseos y ambiciones colectivos.

Se dirá, las elecciones se realizan, el pueblo vota, y los que conducen son ungidos en esos actos electivos. Pero en todo ese proceso no existió política ni fue protagonizado por políticos.

La política es una acción permanente y en relación con la comunidad, se construye de menor a mayor, es una suma de acciones que conforman la puesta en paralelo la voluntad de todos los que participan de la construcción de ese espacio colectivo.

Esta idea de que con herramientas de comunicación y con el consejo de profesionales de marketing lograremos la conducción de un colectivo social es por lo menos equivocada.

El mundo hoy se debate en dos formas organizativas para la mejor administración de los recursos públicos y privados para obtener la mejor calidad de vida posible.

La autocracia del partido único que organiza a la comunidad desde arriba hacia abajo, llegando en forma capilar hasta la última expresión orgánica de la sociedad.

O el proceso inverso, la democracia, la organización desde la sociedad hasta el último espacio institucional de conducción colectiva.

La democracia no es una decisión de un grupo de iluminados, es la forma de organización que encontraron las sociedades compuestas por comunidades diversas, por origen, por cultura, por raza.

Europa, donde nació, era un continente surgido de cientos de pueblos distintos, con distintos lenguajes, culturas, actividades y formas organizativas, por eso fueron cuna de guerras milenarias.

Eso lo exportó a América, donde se mezclaron pueblos originarios con europeos y afroamericanos traídos como esclavos.

Organizar la diversidad es muy distinto a organizar la unicidad. China, Japón, Corea, Rusia y los países árabes, tienen una característica que les permite construir capilarmente una organización de arriba hacia abajo, sus historias se lo permiten.

Es por eso que aquellos que plantean la organización autocrática en occidente terminan irremediablemente en procesos dictatoriales, apoyados en la violencia y en las fuerzas armadas.

Las democracias occidentales se organizaron a través de los partidos políticos, que hoy están en crisis, las herramientas surgidas por las comunicaciones y las nuevas organizaciones sociales virtuales han puesto en duda la eficacia de esos partidos.

Hoy un supuesto dirigente para referirse a la gente no necesita de los partidos para comunicarse, lo puede hacer desde su escritorio en forma directa. Pero comunicarse no garantiza la organización. Solo garantiza el mensaje unidireccional.

Alcanza para que el día de la elección la gente en forma individual decida su voto en función de esos mensajes, pero al día siguiente ese supuesto dirigente no dirige a ninguna gente.

Para lograr objetivos colectivos se necesita una organización que, logrado el consenso, lo ejecute.

Eso es elemental para toda acción colectiva, desde el aislamiento por una pandemia hasta la defensa del consumidor en la lucha contra la inflación. Cuando no hay políticos en democracia, los que asumen funciones ejecutivas o legislativas creen que luego de la foto del día de la elección ya son la autoridad y pueden ejercer el poder como en una autocracia.

No es así, la política en democracia es permanente y la representación se valida día a día.

Hoy estamos eligiendo candidatos, pero la mayoría de ellos no son políticos de la democracia. Son referentes surgidos por acción de los medios.

La verdadera elección que el pueblo argentino debería afrontar es si quiere continuar con el sistema democrático y recuperar la política y los políticos o quiere afrontar un proceso autoritario de construcción de arriba hacia debajo de un poder único que determine quienes son los poderosos y quienes los integrantes de un pueblo diciplinado y confiado en sus autoridades.

Recuperar la política es tarea para todos y que tengamos políticos es decisión colectiva de cada territorio de cada actividad de cada colectivo social. En cada uno de ellos surgirá el político que los represente.

¡ARGENTINOS A LAS COSAS!

Otro artículo escrito por Hugo Flombaum: Suma que Resta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s