Alerta en Singapur por impuesto global que impulsa G20

INTERNACIONAL

50375802637_b4cf4e7eac_c
Singapur, «paraíso fiscal» de inversión extranjera / Foto: Jon Southurst en Pixabay

Lectura: 3 minutos

La ciudad-estado ha basado su economía en la atracción de capitales gracias a condiciones favorables. La tasa impositiva global del 15% hacia la que avanza el G20 podría tener graves repercusiones. Incluyendo un mayor acercamiento a China por parte de algunos países de la región.

Singapur está preocupada por la introducción del nuevo impuesto a las grandes multinacionales que decidieron los ministros de finanzas del G20 en su última cumbre.

En efecto, la medida podría limitar la competitividad del país y la atracción que hasta ahora ejerce uno de los sistemas fiscales más favorables del mundo, asociado a la calidad de los servicios y de su burocracia. El sector financiero siempre ha sido uno de los puntos fuertes de la ciudad-estado, lo que el año pasado volvió a garantizarle el noveno puesto en el ranking de los «paraísos fiscales».

Ni siquiera la pandemia ha frenado la afluencia de capitales y profesionales extranjeros.

Podrían pasar años antes de que entre en vigor el nuevo impuesto global del 15%, sobre el que debería llegarse a un acuerdo definitivo en octubre. Sin embargo, la planificación cuidadosa de los recursos, el personal cualificado (sobre todo inmigrante) y los servicios, es el punto fuerte de Singapur, y la incertidumbre en este aspecto conlleva un alto grado de riesgo.

Hasta que comenzó la crisis pandémica, países de la región como Tailandia y Malasia podían contar con una fuerte apertura de crédito a nivel internacional y con beneficios que superaban los riesgos que imponen las normas, la burocracia y prácticas no siempre favorables.

A diferencia de sus dos socios regionales, Singapur tiene una población de 5,7 millones de habitantes en una superficie equivalente a la mitad de la provincia de Milán. Por lo tanto, la ciudad-estado no puede contar con un mercado interno que pueda compensar una presencia menor en los mercados del exterior ni con una mano de obra abundante y barata para evitar fuertes repercusiones en su economía.

Según fuentes de la ONU, en 2020 Singapur sufrió una caída del 21% en las inversiones del exterior e incluso de un 80% en las inversiones en actividades productivas.

Normalmente la tasa que impone Singapur a las empresas es del 17%, aunque la alícuota real es incluso más baja gracias a una serie de desgravaciones y beneficios. Pero este panorama cambiaría con la tasa impuesta a nivel internacional. El riesgo de una migración hacia otros destinos de una parte de la producción y las inversiones que actualmente benefician al país es concreto.

A eso se añade el hecho de que incluso una mínima sacudida en la estabilidad de su sistema económico y financiero podría abrir el camino a un mayor acercamiento a China por parte de algunos países que en este momento son socios importantes tanto para Beijing como para la misma Singapur. (Steve Suwanarar, en Asean News)

Otro artículo de interés: Enérgico rechazo de Irlanda al proyecto de impuesto global

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s