El presidente de Azerbaiyán visita Moscú en medio de incertidumbres por proceso de paz con Armenia

AIR Center

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Presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev junto al presidente ruso, Vladímir Putin / Foto: Kremlin

*Escrito por Dr. Vasif Huseynov.

Lectura: 8 minutos

El 20 de julio, el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, realizó una visita de trabajo a Moscú, por invitación de su homólogo ruso, Vladímir Putin (President.az, 20 de julio). Esta fue la segunda visita de trabajo del jefe de estado azerbaiyano a Rusia este año, luego de su anterior viaje a la capital rusa el 11 de enero, junto con el primer ministro armenio Nikol Pashinián, quien también se reunió por separado con el presidente Putin en Moscú a principios de julio. (ver EDM, 12 de enero; Kremlin.ru, 7 de julio). La agenda de la reunión entre los presidentes de Azerbaiyán y Rusia, como fue anunciado por el Kremlin antes de la visita, el 19 de julio, se focalizó principalmente en «los aspectos prácticos de la implementación de los acuerdos del 9 de noviembre de 2020 y del 11 de enero de 2021 de los líderes de Rusia, Azerbaiyán y Armenia»(TASS, 19 de julio).

La visita tuvo lugar en el contexto de la suspensión de las negociaciones trilaterales (Armenia, Azerbaiyán, Rusia) sobre la reapertura de las rutas de transporte regionales y la escalada de las tensiones militares a lo largo de la frontera entre Armenia y Azerbaiyán, así como en la región de Karabaj de Azerbaiyán (ver EDM, 21 de julio). La incertidumbre sobre la situación actual se vio exacerbada por las recientes afirmaciones en medios de comunicación rusos sobre negociaciones secretas entre funcionarios armenios y franceses para revisar el acuerdo trilateral de alto el fuego del 9 de noviembre de 2020, el supuesto intento de Francia de impulsar una nueva resolución de Karabaj ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) y el posible despliegue de fuerzas de paz francesas en la frontera entre Armenia y Azerbaiyán, así como en Karabaj (Moskovsky Komsomolets, Nezavisimaya Gazeta, 17 de julio).

Estos informes periodísticos rusos no parecen plausibles: cualquier resolución en el CSNU podría ser rápidamente vetada por la parte rusa, y el despliegue de fuerzas de paz francesas en la región difícilmente sería posible sin el consentimiento de Moscú, según el Dr. Farid Shafiyev, presidente del Centro de Análisis de Relaciones Internacionales (AIR Center) localizado en Bakú (Ednews.net, 21 de julio). Sin embargo, la publicación de tales afirmaciones por prominentes medios rusos puede interpretarse como una señal del descontento de Rusia sobre la reciente gira del presidente del Consejo de la Unión Europea, Charles Michel, por el Cáucaso meridional. El rol de mediador que sugirió que la Unión Europea podría desempeñar entre Armenia y Azerbaiyán en el proceso de paz y la aceptación de Ereván a la oferta de mediación occidental (Armenpress.am, 17 de julio).

Estos acontecimientos revelaron algunos enfoques contradictorios con respecto al proceso de paz armenio-azerbaiyano en las políticas de las principales potencias occidentales ─Estados Unidos y la Unión Europea (principalmente Francia)─ y Rusia. Como se reafirmó durante la visita regional del presidente Michel, Bruselas destaca la reactivación de la misión del Grupo de Minsk de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), que permitiría a Estados Unidos y Francia (como copresidentes del Grupo de Minsk, junto con Rusia) volver a desempeñar un papel influyente en el proceso ─aunque probablemente de manera desigual─ junto con Rusia, (Consilium.europa.eu, 17 de julio). Con este fin, Occidente no se apresura a reconocer que el conflicto está resuelto y hace hincapié en la importancia de llegar a un acuerdo sobre la situación de los armenios que viven en Karabaj. «El estatus de Nagorno Karabaj también debe ser abordado», destacó el presidente Michel en conferencia de prensa con el entonces primer ministro en funciones Pashinián, en Ereván (Consilium.europa.eu, 17 de julio).

En contraste, el Kremlin está principalmente interesado en la implementación de los acuerdos trilaterales del 9 de noviembre y el 11 de enero y ha sugerido posponer la cuestión del estatus de Karabaj para el futuro. Esto fue reiterado por el secretario de prensa de Putin, Dmitry Peskov, tras la última reunión entre los presidentes azerbaiyano y ruso. Al comentar sobre las declaraciones hechas por los miembros de la Unión Europea sobre sus planes para unirse al proceso de paz de posguerra entre Armenia y Azerbaiyán, Peskov declaró que Moscú daría la bienvenida a esta participación si «facilita[n] la implementación de los acuerdos existentes», lo cual puede interpretarse como el rechazo de Moscú a cualquier intento de terceros de modificar los acuerdos trilaterales (TASS, 21 de julio).

La reunión en Moscú de los líderes azerbaiyano y ruso del 20 de julio demostró el acuerdo entre las dos partes en este sentido. El presidente Putin agradeció a Aliyev por su posición constructiva en «uno de los temas más importantes», es decir, «resolver la situación en la región» (Azertag, 20 de julio). «Quiero agradecerles por encontrar soluciones consensuadas», dijo el líder ruso. A su vez, el presidente Aliyev expresó su gratitud a Putin por su atención al proceso de paz. «Tenemos la determinación de garantizar que el período posconflicto sea lo menos doloroso posible. Creo que lo conseguimos con nuestros esfuerzos conjuntos», agregó Aliyev (Azertag, 20 de julio).

Azerbaiyán, en varias ocasiones, ha declarado oficialmente que el conflicto de Karabaj está «resuelto» e hizo un llamamiento a la parte armenia a que firme un acuerdo de paz denunciando cualquier reclamo sobre los territorios de aquel ─internacionalmente reconocidos─, y poner fin de manera categórica a las hostilidades (APA, 25 de junio). De igual manera, Bakú también pidió a Armenia que inicie el proceso de demarcación y delimitación de la frontera nacional a través de la mediación de observadores internacionales. Alentando este enfoque, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia declaró su apoyo a la demarcación de las fronteras interestatales entre los dos rivales del Cáucaso meridional, recalcando que «la situación en partes separadas de la frontera entre Armenia y Azerbaiyán no está directamente relacionada con el conflicto de Nagorno Karabaj y su asentamiento, y esto es el resultado de la ausencia de una formulación legal de la frontera» (Armenpress.am, 9 de julio). Durante años, hasta el estallido de la segunda guerra de Karabaj de 44 días el otoño pasado, Bakú se siente cada vez más frustrado por los fracasos en la mediación del Grupo de Minsk, así como los enfoques sesgados de Francia, copresidente de Minsk. En consecuencia, Azerbaiyán no ha mostrado ningún interés en que el Grupo de Minsk asuma un papel específico en las negociaciones de paz de la posguerra o en el proceso de demarcación de la frontera con Armenia (Azertag, 2 de junio).

La reunión de Moscú entre los jefes de estado azerbaiyano y ruso puso de manifiesto una vez más el rol principal de arbitraje de Moscú entre Bakú y Ereván, y reafirmó el apoyo de Azerbaiyán y Rusia a la implementación de los acuerdos trilaterales de posguerra. Sin embargo, junto con algunas otras cuestiones, queda por cumplir una cláusula importante del acuerdo de alto el fuego del 9 de noviembre, que prevé la retirada de las fuerzas armadas armenias de la región de Karabaj en paralelo con el despliegue de la misión de mantenimiento de la paz de Rusia (véase EDM, 21 de julio). Aunque durante la visita de Aliyev a Rusia el 20 de julio, él y Putin no hicieron declaraciones públicas sobre este tema, Bakú espera que Moscú garantice la retirada de todas las unidades militares armenias de los territorios soberanos de Azerbaiyán. En los días posteriores a la reunión de Moscú, se registró una relativa estabilidad a lo largo de la frontera entre las fuerzas armadas de Armenia y Azerbaiyán (Armenpress.am, 22 de julio). Pero queda por ver si esta estabilidad es sostenible y puede ser acompañada con medidas de consolidación de paz más amplias.

*Dr. Vasif Huseynov estudió Relaciones Internacionales, Economía Política y Ciencias Políticas en Bakú, Kassel y Göttingen. Su investigación ha sido apoyada por el Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD). Desde 2018, ha sido investigador en el Centro de Estudios Estratégicos y profesor de Política en la Universidad Khazar de Bakú. Es investigador senior del AIR Center, especializado en seguridad internacional en el sur del Cáucaso.

@HuseynovVasif

Otro artículo escrito por Vasif Huseynov: Desafíos de seguridad en las relaciones entre Armenia y Azerbaiyán en el período de posguerra

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