Irán acepta plan nuclear si logra vender petróleo libremente

INTERNACIONAL

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Foto: Alf van Beem

Lectura: 5 minutos

El aumento incesante de la pobreza en Irán, que provoca reclamos permanentes de la población al gobierno, motoriza la nueva presentación del país de los ayatolas a Estados Unidos y la comunidad internacional.

Irán acepta sentarse a negociar los conflictivos temas del acuerdo nuclear ─que no respeta─ siempre y cuando pueda retomar sin inconvenientes la exportación de petróleo necesaria para mejorar las cuentas fiscales.

Irán reclamó el lunes que tanto Estados Unidos como sus aliados se comprometan a permitir la exportación de crudo en el marco de la reanudación de las negociaciones en Viena para restablecer el acuerdo nuclear.

Los comentarios del ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Hossein Amirabdollahian, son una muestra de que los iraníes están dejando clara su posición previo a las negociaciones sobre el histórico acuerdo nuclear de 2015.

Las conversaciones se suspendieron hace unas semanas después de una ronda marcada por las tensiones en torno a las nuevas exigencias de Teherán.

Hablando ante la prensa en Teherán, Amirabdollahian dijo que Irán quiere que la próxima ronda de negociaciones se enfoque en lograr «el punto en el que el crudo iraní se venda fácilmente y sin impedimentos y su dinero llega a las cuentas bancarias de Irán».

El histórico acuerdo de Teherán con potencias mundiales concedió a la nación un alivio de las sanciones a cambio de que limitara su programa nuclear. Pero en 2018, el entonces presidente Donald Trump retiró a Estados Unidos del tratado e impuso fuertes sanciones contra Irán, incluido contra su sector petrolero, que es una parte vital de su economía.

Las exportaciones de crudo de Irán se cayeron y las petroleras internacionales pusieron fin a los acuerdos con Teherán, afectando su economía.

Mientras las partes involucradas en el acuerdo nuclear de 2015 se preparan para reunirse en Viena, Amirabdollahian dijo que Irán quería «poder disfrutar de todas las concesiones económicas del acuerdo nuclear».

«La garantía y la verificación (de la eliminación de las sanciones) son algunos de los temas en los que nos hemos centrado», señaló.

El nuevo y conservador gobierno del presidente iraní Ebrahim Raisi ha exigido en repetidas ocasiones que se retiren todas las sanciones económicas antes de que Irán frene sus avances nucleares.

Irán ha abandonado todos los límites del acuerdo desde que Estados Unidos lo abandonó y actualmente está enriqueciendo uranio con una pureza del 60%, un paso técnico que lo acerca a los niveles de armamentísmo.

Al mismo tiempo según los expertos, hace girar centrifugadoras cada vez más avanzadas, también prohibidas por el acuerdo.

Las negociaciones involucran a todas las partes del acuerdo nuclear original ─Irán, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Rusia y China─. Irán se rehúsa a hablar directamente con un enviado estadounidense, que participa a través de los demás miembros.

Abriendo mercados para la venta de crudo, Teherán y Caracas confirmaron un acuerdo para el fortalecimiento del comercio bilateral entre sus petroleras pese a las sanciones de Estados Unidos.

Cuando se cumplen dos meses del ascenso al poder del nuevo presidente de Irán, Ebrahim Raisi, la administración Biden hace frente a un nuevo desafio que plantean Teherán y Caracas para intercambiar crudo pesado de PDVSA por condensado de la petrolera estatal persa NIOC.

En una reunión bilateral en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, los cancilleres de Venezuela e Irán confirmaron lo que era un secreto a voces: el fortalecimiento del comercio bilateral que incluye un contrato clave de seis meses de duración, por ahora, entre ambas petroleras, a pesar de las sanciones de Estados Unidos.

«Veremos más de estos intercambios o canjes entre Irán y Venezuela durante la administración de Raisi porque están más alineados con la escuela de pensamiento de [Alí] Jamenei, que es la resistencia contra los imperialistas. Y ésta es una forma perfecta de hacerlo y ven a Venezuela como su socio estratégico (…) y además ganan dinero», dijo Farzin Nadimi, analista del Washington Institute.

Dicho y hecho, el pasado 27 de septiembre la agencia de noticias Reuters informaba de la llegada del primer cargamento de condensado iraní a Venezuela. Un total de 2,1 millones de barriles a bordo del tanquero Dino I y que, según dijo el Departamento del Tesoro a Reuters, podrían contravenir las sanciones impuestas por Estados Unidos a ambos países.

Estas sanciones son rechazadas frontalmente por Nicolás Maduro, quien en numerosas ocasiones ha insistido en el derecho de Venezuela a «comerciar libremente».

De acuerdo con expertos, el plan de canje de seis meses de duración serviría para aumentar la producción de la estatal venezolana en momentos en que Caracas busca reavivar sus exportaciones.

«Al haber diluente, en teoría, ellos podrían subir la producción y de hecho yo estimo que va a subir unos 50.000 barriles. Pero no va a ser más porque hay otras limitaciones que son las que no tienen taladros perforando, hay vandalismo, hay problemas eléctricos», explica Juan Szabo, expresidente de Exploración y Producción de PDVSA.

Otro artículo de interés: Termina plazo para llegar a un acuerdo nuclear con Irán

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