Guerra del muro en Polonia

INTERNACIONAL

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Soldados estonios colaboran en control fronterizo entre Polonia y Bielorrusia / Foto: Kancelaria Premiera

Lectura: 5 minutos

Polonia quiere controlar la migración ilegal a través de su frontera y acusa al presidente bielorruso Lukashenko de estimularla con una «guerra migratoria». El muro tendrá 5,5 metros de altura y se extenderá a lo largo de 186 kilómetros.

Polonia comenzó el martes la construcción de un muro fronterizo con Bielorrusia para controlar la migración ilegal entre ambos países, indicó la guardia fronteriza polaca.

La barrera, que tendrá unos 5,5 metros de altura y cuya finalización está prevista para junio, se extenderá a lo largo de 186 de los 399 kilómetros de frontera común entre ambos países y está presupuestada en unos 340 millones de euros, de los cuales unos 24 millones corresponden a la instalación de medidas de vigilancia electrónica.

La decisión de levantar un muro fronterizo se tomó en noviembre de 2021, en el peor momento de la ola migratoria que, según Varsovia, impulsó a decenas de miles de personas a penetrar ilegalmente en territorio polaco a través de Bielorrusia con la ayuda de las autoridades de este país.

El gobierno polaco calificó la situación de «guerra híbrida» y decidió proteger la frontera con 15.000 efectivos policiales y militares. Además, endureció sus leyes de extranjería para permitir expulsiones «en caliente» y denegar peticiones de asilo en la mayoría de los casos.

Entre octubre de 2021 y enero de 2022, se produjeron más de 40.000 intentos frustrados de infiltración ilegal desde Bielorrusia y al menos una docena de personas perdieron la vida en el intento, debido a las bajas temperaturas, enfermedades o deshidratación.

Actualmente, está prohibido el libre acceso al perímetro fronterizo a cualquier no residente, incluidos periodistas y organizaciones humanitarias, y existe una alambrada de unos cuatro metros de altura, que unido a las bajas temperaturas invernales, ha disuadido a los migrantes de intentar cruzar la frontera.

«Sellar la frontera polaca es nuestro interés nacional. Pero hoy está en juego la estabilidad y la seguridad de toda la UE. Este ataque híbrido del régimen de Lukashenko está dirigido a todos nosotros. No seremos intimidados y defenderemos la paz en Europa con nuestros socios de la OTAN y la UE», tuiteó el premier polaco, Mateusz Morawiecki.

Mientras tanto, el Parlamento polaco daba luz verde a la construcción de un muro para reforzar la frontera con Bielorrusia, ante la creciente presión migratoria de la que Varsovia responsabiliza al Gobierno del presidente Aleksandr Lukashenko.

La ley fue impulsada por el gubernamental partido ultraconservador Ley y Justicia (PiS) y se espera que el presidente del país, Andrzej Duda, lo ratifique en los próximos días con su firma.

Bielorrusia, sin embargo, insiste en rechazar estas acusaciones «sin fundamento» en su contra: «El ministerio de Defensa bielorruso considera infundadas e injustificadas las acusaciones de la parte polaca», ha indicado esta autoridad en un comunicado, acusando a Polonia de aumentar «deliberadamente» las tensiones.

Lukashenko y su homólogo ruso Vladímir Putin conversaron por teléfono sobre estas tensiones: «intercambiaron puntos de vista sobre la situación de los refugiados» en la frontera polaco-bielorrusa, indicó un comunicado del Kremlin.

«Alarmados por la situación en la frontera entre Polonia y Bielorrusia. El régimen bielorruso debe dejar de explotar a los migrantes y solicitantes de asilo para juegos de poder político», tuiteó el presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli durante la noche.

«Pedimos a Polonia que acepte la oferta de la UE para ayudar a las personas vulnerables de forma ordenada y evitar una nueva escalada», añadió el político italiano, refiriéndose a la posibilidad de involucrar a la agencia de control de fronteras de la Unión Europea, Frontex.

Para tratar de cortar esos flujos, el vicepresidente comunitario Margaritis Schinas, en coordinación con el alto representante para la Política Exterior de la UE, Josep Borrell, viajará «en los próximos días» a los principales países de origen y de tránsito.

Schinas intentará asegurarse de que esos países «actúan para evitar que sus propios nacionales caigan en la trampa tendida por las autoridades bielorrusas», anunció la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

«Nuestra prioridad urgente es cortar el suministro que llega al aeropuerto de Minsk», tuiteó por su parte la comisaria de Interior, Ylva Johansson, quien responsabilizó al régimen del presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko de «poner en peligro a personas, incluidos niños, en condiciones de congelación» en la frontera entre su país y Polonia.

Turquía, Irak y los Emiratos Árabes Unidos se encuentran entre los países que se estima que son los principales puntos de origen de los vuelos que aterrizan en Minsk.

En su visita a Irak en septiembre pasado, Borrell solicitó a ese país «suspender permanentemente los vuelos» a Bielorrusia y Bagdad acordó «cooperar estrechamente» con la UE en temas migratorios.

Otro artículo de interés: Maniobras militares en este de Europa para enfrentar a OTAN

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