ARGENTINA

Lectura: 3 minutos
Las compañías TotalEnergies y Ámbar Energía concretaron una exportación inicial de gas natural desde Vaca Muerta hacia Brasil, utilizando el Gasoducto del Mercosur. El destino fue la central termoeléctrica de Uruguaiana, en Río Grande do Sul.
Se trata de la primera operación registrada en este ducto desde 2021, lo que implicó no solo un envío comercial, sino también una instancia técnica clave para verificar el estado de la infraestructura.
El ensayo permitió poner a prueba todo el sistema de transporte entre Argentina y Brasil. El recorrido parte desde Aldea Brasilera, en Entre Ríos, y se extiende hasta el estado de Río Grande do Sul. La experiencia dejó en evidencia la necesidad de ajustes técnicos en distintos puntos del ducto.
Durante el proceso se analizaron válvulas, estaciones de compresión y la integridad de la tubería. El objetivo es garantizar que el sistema esté en condiciones de sostener contratos firmes de exportación en el corto plazo.
Las tareas de revisión están a cargo de Petrobras y Ámbar Energía, mientras que la operación del ducto corresponde a Transportadora Gas del Mercosur. Del lado argentino participan compañías como Total Gas, Tecpetrol, Central Puerto y CGC, mientras que en Brasil interviene Transportadora Sulbrasileira de Gás, con presencia de Petrobras, Total Gas, Repsol e Ipiranga.
Hace un año, había concretado exportaciones hacia Brasil a través de Bolivia, en coordinación con YPFB. Aquella experiencia incluyó tanto aspectos técnicos como regulatorios para viabilizar el transporte del shale gas.
Hace un año TotalEnergies había realizado exportaciones de gas argentino hacia Brasil a través de Bolivia, utilizando el sistema GasBol y en coordinación con la empresa estatal YPFB.
Más allá del abastecimiento puntual a la central térmica, la reactivación del ducto tiene implicancias estratégicas. La posibilidad de enviar gas de forma directa desde Argentina a Brasil, sin pasar por terceros países, permitiría avanzar en una integración energética más eficiente.
El objetivo a mediano plazo es extender la red hacia los polos industriales de Porto Alegre y San Pablo. Para ello sería necesario construir un nuevo tramo de más de 550 kilómetros en territorio brasileño, además de realizar adecuaciones en la capacidad de transporte del lado argentino.
Actualmente, el gasoducto tiene una longitud de 421 kilómetros y una capacidad de 15 millones de metros cúbicos diarios. Su licencia de operación se extiende hasta diciembre de 2027, con posibilidad de prórroga bajo el nuevo marco regulatorio.
Otro artículo de interés: Sectores agroindustriales alcanzaron nuevo récord de exportación
