Motivos para ser optimista

ARGENTINA

50375802637_b4cf4e7eac_c
Se disparan exportaciones / Foto: DeepAI

Lectura: 6 minutos

El equipo económico del presidente Javier Milei busca consolidar la narrativa de que «lo peor ya pasó», con marzo como el mes que entusiasmó a las oficinas gubernamentales con datos que mostraban un repunte de la actividad económica.

Es un repunte tímido, pero un repunte al fin y al cabo. Las estimaciones privadas respaldan el alza, pero requieren una interpretación más cautelosa. La advertencia es que el impulso es casi exclusivamente externo, centrando la atención en el deterioro de la cadena de pagos dentro de las familias. El gobierno, en cambio, afirma que el efecto buscado se está materializando, gracias a las bajas tasas de interés.

Las autoridades argentinas siguen de cerca una serie de indicadores de alta frecuencia que, al descontar los factores estacionales, indicaron un cambio positivo en marzo. El Ministerio de Economía de Luis Caputo celebra especialmente el repunte de los productos vinculados al mercado interno que habían estado rezagados: las ventas de bebidas no alcohólicas aumentaron un 1,2%, los envíos de cemento un 5,5% y la matriculación de automóviles un 2,3%. En los sectores industrial y primario, destacan la producción de acero, con un aumento del 11,4 %, y un incremento del 21,4 % en la molienda de soja.

«Los procesos de recuperación nunca son lineales ni homogéneos, pero las cifras apuntan a mejoras y, a mi parecer, con bases sólidas, ya que existe una retroalimentación entre las mejoras que genera un círculo virtuoso», declaró una fuente gubernamental.

Orientación a las exportaciones

Consultores y empresas privadas ratifican la recuperación, pero muestran dudas sobre su sostenibilidad.

El Estimador de Actividad Económica (EsAE), elaborado por la consultora Eco Go, registró una expansión del 0,8% en marzo con respecto a febrero, descontando los factores estacionales, con un aumento interanual del 2,4%. Sin embargo, un análisis más detallado de este indicador revela que la recuperación no es integral: el principal motor fue el mercado exterior, donde las exportaciones se dispararon un 41,2% durante el mes, mientras que las variables sensibles al consumo apenas variaron un 1,4%. Para los especialistas, la dependencia de los envíos agrícolas y energéticos en lugar del mercado interno de consumo genera dudas sobre la continuidad temporal de esta recuperación en la segunda mitad del año.

Para la consultora Analytica, la mejora fue similar: un 0,9% descontando factores estacionales, según su índice ILA (Índice Líder de Actividad).

«Marzo fue un mes de recuperación prolongada, aunque heterogénea. La industria y el frente externo impulsaron su peso con fuerza, el sector automovilístico revirtió su caída y la construcción mostró signos de sostenibilidad. La agricultura registró un descenso mensual, pero continúa operando a niveles históricamente altos», señaló la firma en un informe.

«Donde no se observó la recuperación fue en la demanda de los hogares: el consumo privado, el crédito familiar y la confianza del consumidor volvieron a deteriorarse, dejando claro que la recuperación tiene un techo bajo», añadió.

En las empresas productivas, en cambio, se puede apreciar una comparación positiva con un mes que (destacan) fue muy malo.

La Unión Industrial Argentina (UIA) prevé una recuperación general del 3,2% en marzo: «La industria, tanto a nivel agregado como sectorial, continúa con un desempeño inferior al del primer trimestre del año pasado, y un 10% por debajo de los niveles de 2022 y 2023».

En febrero, el INDEC registró una caída mensual del 2,6% en la actividad económica y del 2,1% interanual.

El pico de morosidad

La interpretación optimista del gobierno de Milei sobre las estadísticas contrasta con la peor cara de la crisis monetaria: la morosidad bancaria alcanzó un máximo del 11,2%.

Lejos de alarmarse, el gobierno de La Libertad Avanza asume esta cifra como un daño colateral ya asimilado. Fuentes del Ministerio de Economía indicaron: «Este es un efecto esperado de la crisis monetaria electoral y debería disminuir en los próximos meses».

El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, reforzó esta postura durante su intervención en ExpoEFI recientemente. Para el titular de la autoridad monetaria, el sistema financiero «se está recuperando» tras haber superado el pico de impagos. Según su diagnóstico, la reanudación de la actividad crediticia después de la devaluación desencadenó una «primera ola de créditos otorgados indiscriminadamente». Añadió: «Si no hay crédito, no hay morosidad; cuando regresó el crédito, también regresaron las morosidades».

Bausili argumentó que el fin de la liquidación de deudas por la inflación obligó a los bancos a recalibrar sus sistemas de calificación, advirtiendo: «Para el deudor, la inflación se encargó de las últimas cuotas de los créditos en pesos, pero ya no».

Estudios privados hablan de las morosidades más altas en años, como consecuencia del shock de ingresos. Un informe del Centro RA de la Universidad de Buenos Aires (UBA) señala que los impagos en créditos al consumo se dispararon del 2,5% al ​​12,1% (casi cinco veces).

Estudios privados hablan de los mayores atrasos en años, consecuencia del shock de ingresos. Un informe del Centro RA de la Universidad de Buenos Aires (UBA) señala que los impagos de créditos al consumo se dispararon del 2,5% al ​​12,1% (casi cinco veces).

Paralelamente, los atrasos totales de los hogares alcanzaron el 10,6%, superando incluso las peores cifras registradas durante la pandemia y marcando el nivel más alto desde 2009.

El informe de la UBA vincula este deterioro del patrimonio con la disparidad en la corrección de los precios relativos. Con una inflación acumulada desde diciembre de 2023 del 170% en bienes y del 362% en servicios, la estructura de supervivencia familiar ha mutado drásticamente. Los asalariados han pasado de destinar el 60% de sus ingresos a la compra de bienes a concentrar el 42% exclusivamente en el pago de servicios (cuatro puntos porcentuales más que al inicio de esta administración).

Se trata de un desplazamiento que absorbe la liquidez de los hogares y los empuja al impago de sus obligaciones financieras.

Otro artículo de interés: Argentina mejora calificación crediticia

Deja un comentario