Por Norberto Zingoni*, escritor, abogado, exjuez, corresponsal de LaCity.com.ar en Europa.
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Pedro Sánchez no tuvo más escapatoria. Y convocó elecciones generales en España para el 29 de noviembre. De haber podido, se habría quedado hasta el fin de su mandato. En 2027. Y si pudiera, más aún. Pero el aislamiento internacional, la ineficiencia y la corrupción lo cercaron.
Es un paria en el ámbito internacional. Se lo ve en las reuniones internacionales deambulando, aislado. Y coquetea con China poniendo en riesgo la política internacional de la Unión Europea. Para mejor, ha promovido, o hace la vista gorda, que es lo mismo, una invasión de miles de marroquíes a Ceuta, el enclave español en África. Entraron hace dos meses en Ceuta aproximadamente 80.000 marroquíes en una acción perfectamente coordinada por el rey de Marruecos y sus (eficientes) servicios de inteligencia. Quedan todavía unos diez mil marroquíes, la mayoría jóvenes, deambulando por Ceuta, durmiendo en cualquier lado, en una promiscuidad y violencia que en cualquier momento se desmadra. Pero más grave aún: España es la frontera de Europa; quien entra ilegalmente en España puede entrar en cualquier país de la UE.
Ineficiencia: Se inundó Valencia por una DANA, el gobierno nacional no intervino alegando que era un problema de la comunidad: Doscientos cincuenta muertos. Chocaron dos trenes en Córdoba por falta de reparación de las vías: 40 muertos. Hubo un apagón monumental hace unos meses. La invasión de Ceuta: Cien muertos. Nada conmueve ni afecta a Sánchez. Solo el interés en mantenerse en el poder. El diagnóstico lo acorrala: psicopatía. Inmune al dolor ajeno. Ni pizca de empatía por los ciudadanos que se supone debe cuidar.
Corrupción: El ministro de Fomento, José L. Abalos, preso, condenado a 24 años de prisión, su asesor Koldo García, preso, condenado a 19 años de prisión; el hermano de Sánchez, condenado a 9 años de inhabilitación; el secretario de organización del PSOE, Santos Cerdán preso por integración de organización criminal; el expresidente y mentor de Sánchez, Rodríguez Zapatero, procesado y con posibilidades ciertas de condena por enriquecimiento ilícito. La esposa de Sánchez, Begonia Gómez, procesada por tráfico de influencias. El partido socialista que preside Sánchez, investigado por financiación ilegal (en especial con lingotes de oro traídos por la venezolana Delcy Rodríguez) en un vuelo nocturno aterrizado de incógnita en Barajas.
En fin, que, si después de todo esto los españoles votan de nuevo a Sánchez…
Las encuestas (qual piuma al vento) dan una caída del voto socialista. Aunque es increíble que, luego de tantos desatinos, igual tengan un núcleo duro de «charos» (aquí le llaman «charos» a las señoras de edad avanzada que tienen un voto socialista familiar y afectivo y que nada las apea del burro; aquí serían los «charos» kirchneristas). Las encuestas le dan alrededor de ¡100 diputados!
El Partido Popular tendría una mayoría de 130/135 diputados, pero no le alcanza para formar gobierno. La mayoría necesaria es de 176 diputados. Necesita la alianza con VOX, que rondaría los 70 diputados (casi dobla la cantidad obtenida en 2023). Pero sobrevuela una relación conflictiva entre Partido Popular y VOX que hizo perder a la derecha las elecciones pasadas. Pareciera, solo pareciera, que han aprendido la lección en especial Feijóo, el líder del Partido Popular que perdió la elección de 2023 (que tenía ganada) por insistir en no pactar con VOX. Habrían acordado que lo primero es desalojar a Sánchez del poder.
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