En busca de «futuro», el problema de los inmigrantes a Estados Unidos

INTERNACIONAL

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Niños que viajan solos en centro de procesamiento de Texas / Foto: U.S. Customs and Border Protection

Lectura: 5 minutos

Los tribunales de inmigración estadounidenses, abrumados con una acumulación de 1,3 millones de casos, no están preparados para manejar una avalancha de nuevas solicitudes de asilo presentadas por un número creciente de personas que cruzan la frontera entre EE. UU. y México, especialmente niños que viajan solos, dijeron a la Voz de América jueces migratorios, actuales y anteriores.

El influjo de salir de la pobreza, la marginación, la inseguridad y el mundo de las drogas que ataca especialmente a los jóvenes, es el incentivo de los miles de pobladores de México, América Central pero también otros latinoamericanos, a marchar hacia territorio de Estados Unidos.

La palabra «futuro» es la más escuchada de los migrantes, un concepto que no existe en la vida cotidiana de millones de pobladores del subcontinente que se arriesgan a marchar hacia el norte.

El caso de Cuba es distinto. Las condiciones de vida están vinculadas a la falta de libertades públicas, la ausencia absoluta de los derechos personalísimos y la vigencia de un estado militarizado al parecer inconmovible.

La alta demanda laboral durante la presidencia de Donald Trump, con una tasa de desempleo menor al cuatro por ciento, abrió las puertas a miles de inmigrantes que fueron autorizados a un ingreso irrestricto.

El número cada vez mayor de migrantes que llega a la frontera, incluyendo a más de 170.000 sólo en marzo, según adelantaron diversos medios la semana pasada, es el nivel más alto desde 2006.

Los menores que llegan sin sus padres pueden permanecer en los EE. UU., junto con algunas familias que tienen hijos menores de siete años. Aún así, la carga de casos adicionales para los tribunales de inmigración, que ya están sobrecargados, podría ser asombrosa si continúan los niveles elevados de cruces fronterizos.

Esta no es la primera vez que Estados Unidos ve un gran número de migrantes llegar a su frontera sur. Tampoco es la primera vez que los jueces migratorios, que deciden si se otorgan o rechazan las solicitudes de asilo, han visto multiplicarse el número de casos.

«La lista de espera ha crecido», dijo Jeffrey Chase, ex juez de inmigración y asesor legal principal de la Junta de Apelaciones de Inmigración. Añadió que hay dos formas de manejar la situación.

«La respuesta a esto usualmente es: contratar más jueces. Y creo que la respuesta debería ser: seamos más inteligentes acerca de a quién llevamos a la corte y cómo priorizamos los casos y cómo manejamos los casos», dijo Chase.

La Cámara de Acceso a registros Transaccionales, (TRAC, por sus siglas en inglés), un centro de investigación de la Universidad de Syracuse, muestra que la acumulación de casos de inmigración se ha más que duplicado desde principios de 2017.

Según la TRAC, a fines de febrero de 2021, había 1.299.239 casos activos pendientes ante los tribunales, frente a 542.411 a principios de 2017. Al 31 de marzo, EE. UU. tenía 529 jueces de inmigración en 67 tribunales en todo el país.

Dana Marks, una jueza de inmigración en funciones en San Francisco que habló con la VOA en su calidad de presidenta de la Asociación Nacional de Jueces de Inmigración (NAIJ), dijo que el aumento en los casos de los tribunales de inmigración ha sido gradual y por eso cree que «se mantuvo bajo el radar».

Los tribunales de inmigración de EE. UU. no son como los tribunales federales con los que la mayoría de la gente está familiarizada. Por un lado, forman parte del poder Ejecutivo, específicamente bajo la Oficina Ejecutiva de Revisión de Inmigración (EOIR) del Departamento de Justicia de EE. UU.

Además, los casos de inmigración se desarrollan de manera diferente a los casos judiciales normales donde los litigantes a menudo se sienten presionados para evitar el juicio.

«Uno de los problemas con el sistema de inmigración, como lo es actualmente, no tenemos acuerdos de declaración de culpabilidad o estipulaciones que manejen muchos de estos casos como lo hace en un tribunal penal donde las partes se reúnen y llegan a un compromiso mutuo y un acuerdo», explicó Marks. «Así que todos los casos van a juicio».

Un informe reciente de TRAC concluyó que incluso si la administración del presidente Joe Biden detuviera la aplicación de la ley de inmigración por completo, «aún se necesitaría más allá del primer mandato de Biden en el cargo, asumiendo tasas de finalización de casos prepandémicos, para que se completen los casos ahora acumulados».

Bajo el expresidente Donald Trump, se contrataron jueces de inmigración adicionales. Aun así, la acumulación de casos aumentó notablemente durante el tiempo de Trump en el cargo.

Mientras tanto, la Administración Trump, al igual que la Administración Obama que la precedió, envió jueces de inmigración a los tribunales cerca de la frontera entre Estados Unidos y México, señaló Marks.

«La priorización de enviar jueces a los tribunales fronterizos terminó dejando a nuestros tribunales interiores subutilizados y sin poder procesar los casos que habían estado pendientes en el sistema durante largos períodos de tiempo», dijo.

Otro artículo de interés: Biden frente al insoluble problema de inmigración latina

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